Semana 13 del embarazo

Fernando Clementin · 4 noviembre, 2017
La semana 13 del embarazo marca el final de los chequeos médicos del primer trimestre y, a su vez, el inicio de la

Comienza un nuevo trimestre y otra etapa del proceso de gestación de esa pequeña criaturita que vive en tu útero. En esta semana 13 del embarazo, su tamaño está entre los 6,5 y 10 centímetros y su peso va desde los 13 a los 20 gramos. Su cara comienza a formar sus rasgos particulares, entre otras transformaciones que repasamos a continuación. ¡Es increíblemente emocionante!

Además de la ubicación definitiva de sus ojos (al principio estaban muy separados uno del otro) y de las orejas, que ya desde la semana anterior se colocaron donde permanecerán de por vida (solían estar más atrás), hay un detalle verdaderamente fascinante: sus huellas digitales ya están ahí.

Como el cerebro es una de las partes más desarrolladas del feto, además de las estructuras que sostienen y cubren a los órganos, por ahora la cabeza conforma la mitad tamaño total del feto.

De ahora en más, el cuerpo comenzará a crecer de forma más acelerada para “alcanzarla” y lograr así un cuerpo proporcionado. De hecho, al momento del nacimiento, la cabeza representa solo un cuarto del tamaño total. Más allá de esto, también se dan en esta etapa un par de procesos importantísimos relativos al organismo del feto y su puesta en marcha.

El primero tiene que ver con la fabricación de glóbulos rojos, que llevan oxígeno a todos los tejidos del cuerpo. Ahora se fabrican mayoritariamente en el hígado. En niños y adultos, esto se da en la médula (el tuétano o parte central).

Asimismo, el feto ya cuenta con sistema inmunológico en la semana 13 del embarazo. Es decir, está en vías de ser capaz de defenderse ante organismos extraños. Lógicamente, no tiene la capacidad de un bebé ya desarrollado para hacerlo porque todavía falta que este sistema madure y aprenda a reconocer las amenazas.

En esta etapa se dan un par de procesos importantísimos relativos al organismo del feto. Por una parte, los anticuerpos de la madre los que le protegerán de infecciones. Por otro lado, el hígado segrega bilis, el páncreas produce insulina y los riñones forman la orina para eliminar desechos (en el líquido amniótico).

La barriga comienza a crecer en la semana 13 del embarazo.

Semana 13 del embarazo: ¿Qué pasará con tu cuerpo?

Al igual que en la semana anterior, se producen algunos síntomas de alivio para la futura mamá. Algunas mujeres consideran a este segundo trimestre como la “luna de miel” del embarazo. Es decir, la etapa en la que más se puede disfrutar. Aquí enumeramos algunos de los cambios que tu cuerpo experimentará:

  • Las náuseas, el cansancio y malestar general y los mareos frecuentes ya casi son cosa del pasado, más allá de que puedan ocurrir ocasionalmente. La vitalidad aumenta y se recupera el sueño perdido anteriormente.
  • El útero empieza a agrandarse considerablemente.
  • Pueden producirse molestias causadas por los “tirones” en la zona de los músculos abdominales o por malestares intestinales. Los especialistas explican que el embarazo ralentiza la musculatura lisa, compuesta por los músculos que no controlamos y que hacen mover nuestro estómago, la vejiga y los intestinos.
  • El tránsito intestinal se vuelve más lento por lo explicado previamente. Esto produce una digestión lenta, que puede causar pesadez, gases o más estreñimiento en el caso de quienes ya lo padecen.
  • Se te puede tapar la nariz con frecuencia, ya que las membranas mucosas generan más secreciones.
Ecografia de la semana 13 del embarazo.

Controles correspondientes en esta etapa

En la semana 13 del embarazo todavía se puede realizar, en caso de no haberlo hecho, la ecografía del fin del primer trimestre. Este es el paso final de la serie de controles que debemos encarar desde que nos anoticiamos del embarazo. Es el punto en el que se cierra la evaluación del primer trimestre y se podría decir que la parte más difícil y angustiante (sobre todo si eres primeriza) ya ha pasado.

De ahora en más, la etapa de controles médicos hace una pausa, aunque solo por un periodo corto. Se necesitan, en este lapso, controles periódicos o mensuales para asegurarnos de que el feto se esté desarrollando correctamente y, por supuesto, que la madre tampoco esté sufriendo algún tipo de inconveniente.

Consejos para la semana 13 del embarazo

En primer lugar, procura buscar ropa cómoda, ya que es muy probable que a medida que el embarazo avance tus pantalones de siempre te queden algo ajustados. Lo más recomendable es que evites, por todos los medios, usar ropa ajustada, zapatos incómodos y abalorios de mucho peso.

Recuerda que, aunque parezcan inocentes, estos elementos pueden incidir negativamente en tu bienestar y, por supuesto, provocar molestias.

Por otra parte, disfruta de la energía renovada que sentirás tras la desaparición de náuseas y mareos. Aprovecha esa vitalidad para reencontrar la intimidad con tu pareja y realizar otras actividades placenteras. Disfruta, ¡es el momento ideal para comenzar a lucir esa pancita con orgullo!