El sistema inmunitario del bebé

Mervis Romero 23 noviembre, 2017
Todo ser humano cuenta con un sistema inmunitario que madurará con el paso del tiempo. 

Se denomina sistema inmunitario al conjunto de células, órganos, tejidos y proteínas que defienden al organismo de agentes extraños a él. Estos se denominan antígenos y constituyen una amenaza para la salud.

Virus, hongos, parásitos y bacterias pueden dañar la salud e, incluso, provocar la muerte. Afortunadamente, el sistema inmunitario es capaz de identificar, neutralizar o contraatacar esos antígenos.

Este sistema también es conocido como: inmunitario, inmune o inmunológico y puede ser innato o adquirido.

En el caso del sistema inmunitario del bebé, este se encarga de protegerlo de las amenazas externas a las que estará expuesto a partir de su nacimiento. Dado que su sistema inmunitario aún está inmaduro, no siempre podrá defenderse de la forma adecuada.

Desarrollo del sistema inmunitario del bebé

Al nacer el bebé tiene anticuerpos provenientes de la madre, que pasaron a través de la placenta desde las primeras semanas de gestación, y estos lo protegen durante su primer mes de vida.

A pesar de ello, el sistema inmunitario del bebé no podrá producir adecuadamente anticuerpos hasta después de varios meses. De hecho, alcanzará todo su potencial a los 2 años de edad. Por ello es importante cuidar de los bebés y estar atentos a su evolución.

Para poder garantizar la salud y el buen desarrollo del sistema inmunitario del bebé, la leche materna resultará fundamental.  Esta, además de las vacunas, conforman la combinación ideal para fortalecer el organismo y ayudar al desarrollo de las defensas.

Importancia y beneficios de la leche materna

La leche materna es el complemento perfecto para las alteraciones inmunológicas presentes en el bebé durante sus primeros meses. Este líquido aporta todas las proteínas, azucares y grasas necesarias, ya que contiene muchas sustancias que benefician el sistema inmunitario del bebé; como son:

  • Enzimas.
  • Anticuerpos.
  • Glóbulos blancos.
  • Factores inmunológicos.
la lactancia materna ayuda al desarrollo del sistema inmunitario del bebé.

Todas estas sustancias protegen al bebé contra diferentes enfermedades e infecciones, no solo en el proceso de lactancia, sino hasta después de haberla dejado de consumir.

Gracias a la ingesta de leche materna se reducen considerablemente las posibilidades de que el bebé padezca infecciones de oído, o de las vías urinarias, vómitos, neumonía o ciertos tipos de meningitis espinal.

3 trastornos del sistema inmunitario

La inmunidad materna desaparecerá, poco a poco, entre los 6 y 8 meses. El propio sistema inmunitario del bebé seguirá desarrollándose hasta llegar a ser fuerte.

Cuando el bebé alcance la edad aproximada de 1año, ya su sistema inmunitario estará preparado para enfrentarse a ciertas enfermedades. Cuando esto no ocurre así puede deberse a 3 trastornos muy comunes del sistema inmunitario.

Trastornos inmunológicos heredados

Estos trastornos se pueden presentar de diferentes maneras y dimensiones. A estos se les llaman enfermedades inmunodeficientes primarias y se heredan, o se nace con ellas.

Se presentan por medio de frecuentes malestares como complicaciones en simples resfriados, bronquitis o neumonía, otitis de manera frecuente, entre otros. Para el buen desarrollo del bebé, es importante tratar estas dolencias lo más rápido posible.

Trastornos autoinmunes

La autoinmunidad aparece cuando el cuerpo ataca a sus propios tejidos, órganos o células sanas, y produce anticuerpos dirigidos a sí mismo.

Los trastornos más comunes incluyen diabetes, fiebre reumática, artritis juvenil o psoriásica. Así como también, esclerodermia o endurecimiento de la piel y de las membranas mucosas.

El sistema inmunitario del bebé

Trastornos inmunológicos adquiridos

En algunos casos, el niño tiene un problema del sistema inmunitario. Los más conocidos son el VIH y el SIDA. El virus de inmunodeficiencia humana, no sólo infecta sino que también destruye las células inmunes.

El síndrome de inmunodeficiencia adquirida es una enfermedad causada por el virus VIH.

La infección puede venir desde el útero, durante el trabajo de parto o en la lactancia, o bien podría ser mediante una transfusión de sangre.

Aunque puede ser tratado con medicamentos de tipo antiretrovirales, es posible que presente retrasos de aprendizaje, tales como: gatear, caminar y hablar.

Los niños siempre estarán expuestos a gérmenes dañinos, pero es responsabilidad de los padres, ayudarlos a reforzar sus defensas por medio de la leche materna, una alimentación balanceada, enseñarles buenos hábitos de higiene y permitiéndole el contacto con el ambiente natural.

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