5 tips para empezar a practicar mindfulness en el aula

21 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la maestra Azucena Fernández
Minndfulness o conciencia plena es el estado de total concentración centrado en pensamientos, emociones y percepciones concretas. Vamos a ver cómo empezar a desarrollarlo en el aula.

El término mindfulness es cada vez más popular. Casi todos hemos oído hablar de mindfulness y hemos leído algo al respecto. Hoy nos vamos a centrar en cómo empezar a practicar mindfulness en el aula.

Podemos definir el mindfulness como un concepto psicológico que trata sobre la atención plena, basado en la meditación budista y la conciencia total del aquí y el ahora. Aunque sus raíces estén en el budismo, es un concepto que se practica y enseña sin ningún tipo de componente oriental.

Aprender a convivir con el mindfulness es ser consciente de la vida. Si pones atención real en todo lo que te rodea, tu forma de ver la vida cambia por completo. Tu día a día se transforma.

Los niños pueden empezar a trabajar el mindfulness aprendiendo a concentrase, trabajando la atención y relajando el cuerpo. La empatía hacia los demás también se desarrolla con la atención plena.

5 tips para empezar a practicar mindfulness en el aula

Ambiente de quietud en clase

Para empezar a practicar mindfulness en el aula es fundamental empezar por encontrar un momento o lugar en el que profesor y alumnos puedan hacer una pausa por unos momentos y desarrollar el sentido de familiaridad con el silencio.Cerebro mindfulness.

Se trata de observar cómo podemos tomar conciencia de las cosas que hay a nuestro alrededor y en nosotros de una forma nueva y diferente.

Si no es posible encontrar un lugar para los alumnos para trabajar el mindfulness, podemos utilizar ruido blanco con alguna aplicación para enmascarar el ruido de fondo, esto incluso llega a calmar a los alumnos más activos. Podemos leer y escribir con este ruido blanco de fondo en el aula.

Atención plena en el ambiente del aula

Vamos a animar a los alumnos a que, día a día, sean conscientes del ambiente del aula. Hablamos de fijarnos en los sonidos que llegan, texturas que encontramos, colores que vemos e incluso formas.

Si es posible, iremos haciendo poco a poco ejercicios de atención consciente, como animarlos a fijarse bien en algún alimento antes de empezar a comerlo en el recreo, pensar en su olor, color, textura, etc.

Si estamos atentos, lograremos con más facilidad estar en el momento presente. Así que, en el contexto escolar, nos centraremos más en el aquí y el ahora que en el mañana o la tarde que está por llegar.

Una meditación guiada diaria para practicar el mindfulness en el aula

Cada día (o varias veces por semana), en el colegio o instituto, buscaremos un momento y lo dedicaremos a realizar una meditación guiada con los alumnos. Haremos que cierren los ojos, se centren en su respiración e iremos guiando la meditación con nuestra voz.

Las meditaciones de Vicente Simón son una buena elección si preferimos utilizar un audio profesional en vez de guiar nosotros mismos la meditación.

La compasión

Es importante practicar la compasión por nosotros mismos y por los demás. Nos centraremos en deseos como la necesidad de ser felices, de estar seguros, el estar llenos de amor. Tal vez las primeras veces que hagamos esto en clase los alumnos acaben riéndose. Cuando llevemos semanas de práctica, lo habrán entendido y lo disfrutarán.Mindfulness.

Es posible recurrir a la compasión en momentos de tensión, por ejemplo, antes de hacer un examen, o incluso enviar estos sentimientos a otra persona buscando que todos en conjunto lleguemos a ser felices.

La importancia de la práctica de la gratitud

Para empezar a practicar mindfulness en el aula debemos cultivar la gratitud de una forma natural y sencilla. Por ejemplo, podemos coger en el aula unos minutos para reflexionar sobre las cosas buenas que han pasado durante el día y hablar sobre ello en grupo.

Esto puede hacerse también por escrito, creando un diario de gratitud en el que podemos hablar de cuáles son las personas por las que estamos agradecidos y también de cosas y hechos. Podría hacerse con dibujos e imágenes.

Es importante recordar a los alumnos la importancia de la paciencia a la hora de desarrollar estas ideas. Los desafíos hay que ir tomándolos conforme vayan apareciendo. Esto ayudará a los alumnos a contextualizar en cada momento qué están haciendo y la razón por la que lo hacen.

  • Kuyken, Willem. Effectiveness of the Mindfulness in Schools Programme: non-randomised controlled feasibility study. The British Journal of Psychiatry. (2013).
  • Hoy, Wayne K., Charles Quincy Gage III, y C. John Tarter. School mindfulness and faculty trust: necessary conditions for each other?. Educational administration quarterly. (2006).