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Qué hacer si tu hijo se escapa de casa

Si tu hijo se escapa de casa, es normal que entres en pánico. Pero debes mantener la mente fría y saber cómo actuar lo antes posible.
Qué hacer si tu hijo se escapa de casa
María José Roldán

Revisado y aprobado por la psicopedagoga María José Roldán en 26 Noviembre, 2020.

Última actualización: 26 Noviembre, 2020

La peor pesadilla que le puede pasar a un padre o a una madre es que su hijo se escape de casa. Cuando eso ocurre, el tiempo se vuelve punzante y las emociones se desbordan; la preocupación ahoga y no se sabe qué ha ocurrido ni por qué. Por eso, es importante saber qué hacer si tu hijo se escapa de casa.

Puede haber múltiples razones, pero en realidad suele ocurrir porque los hijos no se sienten queridos, respetados o necesarios para la familia. Si te ocurre, sentirás pánico e incluso puedes sufrir un ataque de ansiedad. Pero es necesario mantener la mente fría y pensar con calma y claridad.

Es de vital importancia encontrar su paradero cuanto antes y, después, hablar de lo sucedido de manera tranquilidad y nunca delante de otras personas. No es tarea fácil, pero es importante tener claro qué hacer desde un primer momento.

Da la voz de alarma si tu hijo se escapa de casa

Si tu hijo se escapa de casa, no sientas vergüenza; es importante que las personas de tu alrededor lo sepan para que te faciliten su encuentro. Tienes que asegurarte de que tanto sus amigos como familiares sepan que se ha escapado. Si crees que alguien sabe dónde puede estar, avisa a esas personas inmediatamente.

Chica adolescente pensativa.

Todo el mundo debe estar informado para ayudarte a buscar. También puedes llamar a los amigos de tu hijo. Los adolescentes pueden ir a un lugar donde piensen que es seguro y pueden  ir de casa de un amigo a la de otro amigo para que no le detecten.

Aunque tu hijo no esté allí, los padres de esos chicos o chicas también deberán saberlo para que estén atentos a cualquier señal que te pueda ayudar a encontrar a tu hijo. Asimismo, es vital llamar a la policía cuanto antes; las primeras 24 horas son cruciales, por lo que deberás aportar la máxima información posible sobre dónde puede estar.

Busca en los lugares favoritos de tu hijo

La casa de su mejor amigo puede ser un lugar para empezar a buscar, o en la de algún miembro de la familia. Esto es así porque querrá escapar de casa, pero al mismo tiempo necesita sentirse seguro y protegido. De hecho, cuando esto ocurre no es porque realmente quisiera escaparse, sino porque necesitaba pensar y calmarse.

Si no lo encuentras en lugares cercanos, tendrás que pensar otros lugares que también sean favoritos. Esto puede ser un lugar al aire libre, para esperar a que le encuentres mientras pasa algo de tiempo a solas.

Si no lo encuentras en estas zonas, tendrás que dar aún más la voz de alarma. Ponte en contacto con el centro educativo, los miembros externos de la familia y con cualquier persona que creas que puede ayudarte a buscar o a encontrarle.

¿Falta algo en casa?

Es necesario que revises la ropa de tu hijo y si falta algo importante, como el portátil o el móvil. Hay adolescentes que de manera impulsiva no se llevan nada. Pero si tu hijo se escapa de casa, puede que tuviera un plan en su cabeza.

Los que se van sin nada pueden ir a casa de alguien que conocen para estar acogidos e intentar que les ayuden. En cambio, aquellos que sí se llevan ropa, dinero u otros elementos puede que estén pensando ir más lejos durante más tiempo. Explica todo a la policía para que sepan cómo buscar.

Mira las redes sociales y dispositivos electrónicos si tu hijo se escapa de casa

Mira en las redes sociales de tu hijo, sus correos electrónicos o cualquier otro medio donde creas que puede haber pistas. Puede que deje algún mensaje escondido o, si no lo ha pensado mucho, que te dé pistas.

Puedes encontrar un mensaje a un amigo que diga la ubicación en la que puede estar. Si crees que tu hijo está hablando en código en el mensaje, habla con la policía para ver si te ayuda a descifrarlo o habla directamente con ese amigo para que te ayude a encontrarle.

También puedes mirar en el historial de búsquedas las páginas web que ha visitado últimamente para averiguar más cosas. Cuando un hijo se escapa, si lo planifica, puede que haya mirando en Google información para organizarse mejor.

También es posible que puedas encontrarle a través del GPS del móvil o de su reloj inteligente. Usa una aplicación de control parental para averiguar dónde esta tu hijo sin que se dé cuenta de que lo haces.

Si no lo tienes aún instalado, es necesario que lo hagas cuanto antes para poder saber su posición exacta en el momento en que tu hijo se escape de casa o cuando no le encuentres por otros motivos diferentes.

Chico adolescente pensando en escapar de casa.

Si te llama, mantén la calma

En ocasiones, los hijos, cuando se escapan de casa, llaman por teléfono. Puede que sea porque se arrepienten, porque están asustados para volver a casa o por cualquier otro motivo. En cualquier caso, es necesario que mantengas la calma en todo momento. No te enfades; tu hijo necesita saber que si vuelve a casa estará a salvo.

No seas crítico por teléfono o en los mensajes de texto. Solo hazle saber que estás muy precupaodo y que quieres saber dónde está. Tienes que asegurarte de que habla libremente y que no es un secuestro y que está a salvo. Una de las mejores preguntas que puedes hacer es: “¿Quieres que vaya a buscarte?”.

En definitiva, hazle entender que su casa es su hogar y que allí siempre estará a salvo. Que estarás a su lado para solucionar cualquier problema que exista y que, cuando esté a salvo en casa, se podrá hablar sobre lo ocurrido y por qué ha pasado. Lo que importa en este momento es en que tu hijo vuelva a casa sano y salvo. Y, cuando llegue, sobre todo, escucha todo lo que quiere decirte.

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  • Giraldi, G. (2020) Cómo interpretar al niño y al adolescente hoy: Algunas reflexiones. Editorial: Ediciones HomoSapiens.

Diplomada como Maestra de Educación Especial (Pedagogía Terapéutica) por la Universidad de Barcelona (2008) y licenciada en Psicopedagogía por la UOC (2012). Número de colegiada: 989/44881195. Ha realizado varios cursos: Montessorizate (tigriteando.com, 2016), Ser más creativos (Coursera UNAM, agosto 2013), Técnico en educación emocional (PRISMA, febrero 2011), El dibujo de la familia como herramienta diagnóstica (PRISMA, julio 2011), etc. Actualmente, escribe para varios blogs y revistas digitales.