¿Qué es el aprendizaje observacional?

21 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga Marta Crespo Garcia
La mayoría de las conductas de los niños son aprendidas observando las acciones de los demás, ya sea deliberada o inadvertidamente.

Albert Bandura, psicólogo y pedagogo canadiense, es el precursor y principal representante de la teoría social del aprendizaje. Su teoría nos dice que todos aprendemos de forma inconsciente e implícita desde que nacemos. Y lo hacemos mediante el aprendizaje observacional. ¿Quieres saber cómo se produce este aprendizaje?

La observación, una de las formas más tempranas de aprendizaje

Aprender supone un cambio continuo y permanente en nuestro comportamiento. Cuando aprendemos, adquirimos conocimientos y habilidades, y lo hacemos a través de la experiencia, del estudio, de la observación y de la práctica.

Pues bien, la observación es uno de los aprendizajes más tempranos e importantes que realizan los niños desde que nacen. Desde bien pequeñitos, los infantes aprenden y modifican patrones de comportamientos, conocimientos y actitudes a través de la observación a los adultos.

“Afortunadamente, la mayor parte de la conducta humana se aprende por observación mediante modelado”.

-Bandura, 1987-

Padre e hijo leyendo el periódico como parte del aprendizaje observacional.

Toman como modelo de aprendizaje a sus padres, educadores, amigos, e, incluso, a los héroes de televisión. Y es que, al observar la conducta de otra persona, se produce un cambio en la conducta propia.

Solo tenemos que fijarnos en cómo nuestros hijos imitan muchas de nuestras conductas. Cómo nos vestimos, cómo nos lavamos o nos peinamos, incluso, si gritamos, ellos se acostumbrarán a gritar, pues están aprendiendo inconscientemente.

Por ello, debemos ser un ejemplo de educación para nuestros hijos y para nuestros alumnos. Nosotros somos sus referentes y sus educadores. Somos ejemplos que actuamos continuamente delante de ellos y, por lo tanto, nos imitarán. Ya sea mala o buena nuestra conducta.

Sin embargo, los niños no aprenden todas las conductas que observan en el entorno social, ya que estas conductas dependen de varios factores. Entre ellos:

  • La complejidad del modelo a imitar.
  • La capacidad cognitiva del niño.
  • El significado de modelo que tenga el adulto para el pequeño.
  • El valor funcional de la conducta modelada.

Algunas ventajas del aprendizaje observacional

Las investigaciones respecto al proceso de aprendizaje por observación señalan que este tipo de aprendizaje:

  • Desarrolla la adquisición de nuevas conductas y actitudes.
  • Modifica conductas previamente aprendidas (fortalece / debilita).
  • Promueve la conducta actual (previamente aprendida).
  • Facilita respuestas que están en nuestro repertorio y que se usan al ver cómo otros también las utilizan.
  • Dirige la atención.
  • Despierta y activa emociones.

Ahora bien, estos efectos dependen de factores cognitivos tales como la atención, la retención, la capacidad de reproducir la conducta y la motivación.

“Al observar la conducta de los demás y las consecuencias de sus respuestas, el observador puede aprender respuestas nuevas o variar las características de las jerarquías de respuestas previas, sin ejecutar por sí mismo ninguna respuesta manifiesta ni recibir ningún refuerzo directo. En algunos casos, el observador puede aprender, de hecho, tanto como el ejecutante”.

-Bandura y Walters-

Procesos que implica el aprendizaje observacional

Como hemos dicho, Albert Bandura considera que, las conductas de otras personas influyen de manera esencial en el aprendizaje y en la formación de la propia conducta. Ahora bien, las conductas de cierta complejidad solo se aprenden mediante el modelado o ejemplo de otras personas.

Es decir, se trata de poner al niño en contacto con modelos válidos y apropiados para que los imite o se sienta modelado por ellos. En este modelado o aprendizaje por observación, Bandura establece cuatro procesos consecutivos.

Atención

Como todos sabemos, para aprender, es necesario prestar atención. Cualquier elemento que suponga un freno a la atención también supone una disminución del aprendizaje. Así pues, si el niño está enfermo, tiene problemas en casa, es un niño con TDAH o simplemente se distrae ante cualquier estímulo, el aprendizaje disminuirá.

Por otro lado, las propiedades del modelo a seguir también influyen sobre la atención. Si el modelo es colorido, atractivo y parece ser competente, el niño prestará más atención. Y, si el modelo se parece más a él, prestará más atención todavía.

Niño imitando a su padre mientras se afeita la barba.

Retención

Debemos ser capaces de recordar aquello a lo que hemos prestado atención. Para recordar, es importante guardar en forma de imágenes mentales aquello que hemos visto hacer al modelo. Es decir, el niño debe poner en marcha su memoria a largo plazo y recordar lo que vio. Si el pequeño no ha prestado atención, no recordará lo que ha visto y, por lo tanto, le será imposible imitarlo después.

Reproducción

Como hemos dicho anteriormente, debemos ser capaces de reproducir el comportamiento observado. Hay que tener en cuenta que nuestra habilidad para imitar mejora con la práctica.

Motivación

Incluso teniendo voluntad para atender, retener y reproducir, si no estamos motivados, no aprenderemos nada. Para los niños, la motivación surge cuando observan que otro niño es recompensado o reprochado por hacer o no hacer algo. De tal forma que el niño querrá repetir la conducta o evitarla.

A tener en cuenta sobre el aprendizaje observacional

Muchas de las conductas de los niños son aprendidas indirectamente. Lo hacen mediante la observación y la representación simbólica de otras personas y situaciones. Por lo tanto, sus referentes, en este caso, familia y educadores, jugamos un papel fundamental en la adquisición de conductas y comportamientos de nuestros niños.

Debemos ser un modelo a seguir. Si somos agresivos, ellos también lo serán; si gritamos, ellos también gritarán. Por lo tanto, si nuestros hijos tienen conductas agresivas, la mayor parte de culpa será nuestra, pues nos están imitando. Si, por el contrario, nos ven con una actitud positiva y calmada, los niños aprenderán a ser así. Los niños aprenden lo que ven.

  • Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Albert Bandura. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España).
  • Gómez, Á. R. (1990). La teoría cognitiva social del aprendizaje: Implicaciones educativas. In Desarrollo psicológico y educación (pp. 69-80). Alianza.