El educador como director de orquesta

30 junio, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la educadora social Natalia Cobos Serrano
¿Qué similitudes puede haber entre un director de orquesta y un educador? A continuación, descubrirás el importante papel que deben jugar los profesionales de la educación como conductores del aprendizaje.

Es posible que la idea que tenemos al respecto de cómo funciona una orquesta diste mucho de cómo es el día a día en una clase de instituto o de un colegio. Sin embargo, aunque pueda parecernos una comparación extraña, lo cierto es que los directores de orquesta poseen cualidades muy similares a las de un educador.

Los directores de orquesta, al igual que cualquier docente, son responsables no solo de guiar a un grupo de personas, sino de ser capaces de responder a las particularidades de cada uno de los individuos al mismo tiempo que sacar a relucir lo mejor de cada uno de ellos.

Es decir, una de las habilidades que debe caracterizar a un buen director de orquesta es la capacidad de identificar las fortalezas y las posibles debilidades de los músicos que tiene delante. De esta manera, debe ser capaz de potenciar sus fortalezas al mismo tiempo que atender sus dificultades.

¿Qué aporta la metáfora del director de orquesta a la educación?

Al igual que los docentes son muy diferentes entre sí, no todos los directores de orquesta son iguales, puesto que los hay más rigurosos, que solo se ciñen a la música escrita y que únicamente se centran en dar instrucciones precisas.Profesora creando un buen ambiente de convivencia en el aula con sus alumnos, puesto que el educador es como un director de orquesta.

Sin embargo, existe otra variedad, aquellos que dejan espacio a la improvisación. Además de la profesionalidad y la motivación, tal y como lo indica el director de orquesta Italy Talgam, esta es la mejor forma de crear música.

Por una parte, y entrando de lleno en la cuestión educativa, dejar a los alumnos que «improvisen» fomenta que, entre ellos, como compañeros, sean parte del proceso educativo y su formación. Es decir, ayuda a que formen parte del proceso de enseñanza-aprendizaje. Pero es el educador el que crea las condiciones de ese proceso y quien los guía en su construcción.

En otras palabras: un buen director de orquesta o, en nuestro caso, un buen educador, es aquel que deja paso a la improvisación y, por lo tanto, fomenta la creatividad. Así pues, los educadores deben ser capaces de crear un ambiente en la clase en el que los alumnos puedan crear conocimiento y ser agentes activos de su propio aprendizaje.

Asimismo, otra de las enseñanzas que nos aporta esta comparativa, es la que expone Carlos Arroyo. Según él, un profesor no trabaja con contenidos, sino con personas que deben asimilar contenidos y proyectarlos hacia el futuro con el objetivo de sacar lo mejor de sí mismos. Tal y como ocurre con los diferentes músicos de una orquesta.

¿Qué habilidades debe tener un educador para potenciar las fortalezas de sus alumnos?

Tal y como hemos mencionado, los educadores deben saber identificar las fortalezas y las debilidades de sus alumnos. A continuación, siguiendo el planteamiento del especialista en educación Glen Hughins, te mostramos algunas de las habilidades que debería tener cualquier educador para saber guiar a sus alumnos como lo haría un buen director de orquesta:Profesor con sus alumnos en clase de ciencias y tecnología.

  • Creatividad.
  • Resolución de conflictos.
  • Inteligencia emocional.
  • Paciencia.
  • Responsabilidad.
  • Entusiasmo por la enseñanza.
  • Flexibilización de los métodos didácticos para adaptarlos a las necesidades del alumnado.

Por otra parte, uno de los caminos para fomentar la creatividad en los alumnos, o de «dejar paso a la improvisación» es el de utilizar metodologías didácticas activas, como, por ejemplo, las pruebas situacionales, el role-playing y las técnicas expositivas. Este tipo de métodos fomentan la motivación del alumnado a la vez que facilitan el desarrollo de habilidades personales.

«Un profesor no está en clase para demostrar lo mucho que sabe, sino para conseguir que sus alumnos aprendan».

-Carlos Arroyo-

Sobre el educador como director de orquesta

En definitiva, podemos concluir que el docente debe sacar lo mejor de sí mismo a la vez que saca lo mejor de sus alumnos, al igual que un director con los músicos de la orquesta, para hacerlos partícipes del proceso de enseñanza-aprendizaje y para ayudarlos a fomentar la creatividad.