La unión de los lazos familiares ¿Es importante?

Vínculos, nexos, lazos familiares son algunos nombres que recibe el parentesco y el afecto que se deriva del mismo en un núcleo familiar.

Los lazos familiares se fortalecen a través del afecto, el respeto y la confianza. Por supuesto, hay muchos otros factores que influyen en esto, tales como la sinceridad, el perdón, y sobre todo, la buena comunicación.

Descubre a continuación las herramientas que te ayudarán a entender la importancia de los lazos familiares y propiciar una conexión verdadera con tus seres más queridos.

Los lazos familiares se derivan de la interacción de un individuo con quienes convive y mantiene vínculos afectivos. La manera en la que actuamos y pensamos proviene de lo inculcado en nuestra familia. Con la inclusión de nuevos miembros a nuestro núcleo, las responsabilidades diarias y la adopción de un nuevo estilo de vida, resulta todo un reto mantener la unión de esos lazos familiares.

El apego familiar también resulta ser un factor determinante en el comportamiento psicológico de todo ser humano. La forma en la que un niño haya establecido los nexos familiares en la infancia, se verá reflejada en su conducta o maneras de relacionarse con su entorno.

Las actividades al aire libre siempre fortalecen los lazos familiares.

Si los lazos familiares son sanos y fuertes, siempre serán un punto de apoyo en el futuro. Un niño que ha crecido en un ambiente en el que puede expresarse sin temor y en el que sus emociones son atendidas, tendrá mayor capacidad para desenvolverse con los demás.

Los lazos familiares y la importancia de la comunicación familiar

La frase: la comunicación es la base de toda relación, aunque sea catalogada como un cliché, no es más que una verdad absoluta. Si no existe comunicación, no hay entendimiento. Para lograr lazos familiares sólidos es importante:

  • Entenderse y ayudarse es clave en este proceso, mucho más si en nuestras manos está el bienestar emocional de nuestra familia, de nuestros hijos.
  • Conocer y reconocer son dos de los elementos más esenciales para garantizar una comunicación franca y respetuosa en nuestro núcleo familiar.
  • Cuidar la forma en la que decimos lo que pensamos y sentimos también debe ser especialmente considerada a la hora de dirigirte a tu pareja o a tu pequeño.
  • Aceptar, aun cuando no se comparten las mismas ideas o pensamientos, es vital para que una relación marche bien. Padre y madre juegan el papel más preponderante, pues son el modelo a seguir.
  • Educamos a nuestros hijos con nuestro comportamiento, recuerda que como cabezas de familia somos el ideal nuestro pequeño, él siempre con los ojos prestos para ver tu actuación, tu hijo siempre buscará imitarte.
  • En muchos de los casos donde existen desacuerdos, funciona muy bien ponerse en los zapatos del otro. Poner en práctica aquello de pensar antes de hablar, nunca está de más. Entender que no siempre van a coincidir en todo permitirá aceptar con mayor facilidad las diferencias.
  • Saber perdonar las fallas también nos facilitará las cosas, pero lo que es más importante, le enseñará a tu hijo que se puede rectificar. Si papá y mamá se comunican bien, la unión de los lazos familiares será mucho más sólida.
Los lazos familiares se cuidan pasando tiempo de calidad.

Dedicar tiempo a la familia será, sin duda, una inversión a largo plazo. Crear lazos duraderos requiere de dedicación. No dejes que la rutina consuma toda tu atención y la familia se desarrolle en segundo plano.

Pasar tiempo de calidad con la familia, no solo en Navidad o fechas especiales, creará una conexión difícil de romper. Es crucial crear un espacio, entre las múltiples tareas que solemos tener durante el día, para compartir con los que queremos.

Consejos  para fortalecer la unión de los lazos familiares

  • Coman juntos. Como dice aquel refrán: una familia que come unida permanece unida. Pese a las agendas de cada miembro de la familia, proponerse cenar o almorzar juntos, al menos una vez por semana, será propicio para contar las buenas nuevas o hasta pedir un consejo.
  • Menos tecnología y más contacto directo. Evitar en lo posible el uso de equipos celulares o aparatos electrónicos mientras la familia está reunida contribuirá a que la comunicación sea más directa, sin distracciones.
  • Relájense juntos. Ir a la playa o la montaña, hacer un campamento en el jardín ayudará a liberarse del estrés cotidiano.
  • Rían juntos. Vean una comedia, cuenten chistes o entablen algún juego, el sentido del humor es uno de los mejores aliados para mantener un ambiente agradable.

Las familias nunca son perfectas, cada una única e irrepetible. Recordemos que no hay que caer en comparaciones odiosas y en falsas realidades. Por otra parte, aunque las diferencias siempre van a existir, el cultivo de la unión y el amor familiar permitirá que tus hijos sean mejores personas a corto, mediano y largo plazo.

Categorías: Planes en familia Etiquetas:
Te puede gustar