5 estrategias para enseñar a pensar positivo

Mantener la mente pensando en positivo de continuo, resulta una compleja tarea hasta para un adulto. Para lograrlo es necesario reeducar la mente, ya que no solo se debe elegir el pensamiento positivo y desechar los negativos, sino que también debe aprender a actuar consecuentemente para poder alcanzar las metas.

Los niños necesitan conocer estrategias para aprender a pensar en positivo desde temprana edad y con esto, brindarles una valiosa herramienta que los ayude en su desarrollo.

Cuando un adulto enfoca su atención en la conversación mental –o el soliloquio de sus pensamientos- descubrirá que los pensamientos que emergen son de mayor densidad que los que se expresan en voz alta normalmente. Lo malo es que, muchas veces no se trata de pensamientos positivos sino marcas de culpa, preocupaciones, etcétera.

Todos tenemos pensamientos negativos y dudas. Sin embargo, el exceso de negatividad puede anular cualquier esperanza familiar que pudiera haber sobre alcanzar sus diferentes metas.

En otras palabras, nuestras acciones están basadas de acuerdo a nuestros pensamientos. Si la forma en que se piensa es positiva, comenzarán a cambiar –para bien– las acciones que se tomen.

A continuación, vamos a evaluar algunas estrategias para enseñar a los niños a pensar en positivo todo el tiempo y que no les sea una tarea difícil ni compleja sino algo que dominen desde temprana edad con libertad.

Evita temas negativos si no aportarás soluciones

Tú como cabeza de hogar debes moderar las conversaciones que mantienes dentro de casa, ¿en qué forma la estás orientando? ¿Son positivas o pesimistas? ¿Hablas de construir o destruir?

Lo primero que debes hacer es descubrir detalles como estos, no será sencillo lograr un cambio en positivo sin conocer a profundidad los pensamientos diarios.

A veces, el verbo se vuelve negativo con el paso del tiempo producto de haber sido minado con tanta desesperanza, entre otras experiencias que se quedaron grabadas en la mente de muchos adultos desde que eran niños.

Madre e hija compartiendo juntas.

Verás que tu voz interna a menudo se está evaluando diciendo cosas como “soy demasiado lento”, o “me es difícil aprender”.

Cada vez que veas a alguien de la familia diciendo que no puede, invítalo a intentarlo y transmítele el coraje suficiente para que se atreva a realizar cualquier tarea.

La historia ha demostrado que la mayoría de las personas de éxito se vuelven las personas que son por atreverse a hacer un montón de trabajo difícil, pero sin rendirse.

Siempre firma en positivo

Por lo general, toda afirmación suele ser una expresión positiva, corta, creíble y focalizada, que al repetirla a lo largo del tiempo, abre nuevos caminos en el subconsciente, creando así la posibilidad de desarrollar un nuevo orden de pensamientos.

Las afirmaciones son una herramienta muy importante, se deben repetir en voz alta, con sentimiento y real intención para que funcionen. Simplemente leerlas no ayuda de mucho a menos que realmente se sienta lo que se está diciendo. Enseña a tus hijos a decir afirmaciones, ustedes pueden crear algunas frases que los motiven como familia.

Elabora guiones positivos

Esta estrategia es sencilla: Inventa una historia con un buen final feliz, que sea motivadora y que te fluya como el guión de una película. La coherencia es lo de menos, lo importante es que te haga sentir bien.

Mientras más tiempo le puedas dedicar a la escritura de tu historia feliz será mejor. Hazlo junto a tu familia. El límite para la imaginación no existe aquí, puedes hacer una historia que cuente cómo se cumplen todos tus objetivos y los de la familia.

Elaborar guiones positivos te ayudará a internalizar tus metas y sueños, como si fuera algo logrado. Eso desbloquea la mente de manera efectiva. Y también le enseñas a tus hijos a tener pensamientos positivos.

Cada vez que veas a alguien de la familia diciendo que no puede, invítalo a intentarlo y transmítele el coraje suficiente para que se atreva a realizar cualquier tarea.

Aleja toda influencia negativa que se les venga

La educación positiva beneficia a toda la familia.

Es muy importante identificar factores externos negativos en la familia que estén limitando el desarrollo. Si no tienes el cuidado suficiente y permites que estas influencias te afecten o impacten, comienzas a adoptar sus pensamientos como propios sin notarlo.

Por lo tanto, lo mejor es estar alerta a las influencias negativas externas y muchas veces hasta internas. Generalmente, estas influencias vienen de conocidos disfrazados de amigos, limita tu exposición a este tipo de personas lo más que puedas, evita discutir tus planes o metas con ellos.

Busca que tu familia esté rodeada siempre de gente sana a nivel emocional, que con su buen pensamiento motiven a tomar acciones positivas. Vas a notar como pueden pasar de sentirte pocos inspirados y desmotivados a sentirte motivados, con pensamientos positivos y más completos en el interior.

Los mensajes son en tiempo presente

No sobrecargues tu mente de planes y cosas del futuro, mucho menos lo hagas con cosas del pasado que ya no puedes cambiar, eso es torturarte y nada positivo, cuando menos lo imaginas te puedes encontrar  apabullado con todas las cosas que necesitas hacer para cumplir tus objetivos y así, tu mente se atrapa en un sin fin de preocupaciones.

Enfócate siempre en los pasos que puedes tomar en el presente, nada de atrasarse o adelantarse, todo debe ser “aquí y ahora”.

Cambia tu discurso interno, deja de lado la ansiedad del futuro y pasa a tomar acción sobre tu  presente. No puedes controlar lo que ocurra en el futuro, pero si puedes tomar los pasos necesarios ahora que te permitirán tener un mejor mañana. Tomar estos pasos requiere focalizar tus pensamientos en el Hoy y Ahora.

Y recuerda que tu manera de actuar y pensar siempre es un modelo para tus hijos. Por eso, piensa en positivo y así tus niños aprenderán a hacerlo.

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