Toxoplasmosis y alimentos prohibidos en el embarazo

Francisco María García 27 agosto, 2018
El peligro que tienen algunas enfermedades que la futura mamá puede tener durante el embarazo es el riesgo de contagiar al feto. Entre estas patologías está la toxoplasmosis, ligada en su origen a la alimentación.

Hay infecciones importantes que pueden afectar a las futuras madres durante la gestación. Algunas de ellas pueden transmitirse al feto sin manifestarse y tener efectos severos. En este caso, hablaremos de la toxoplasmosis y alimentos prohibidos en el embarazo.

La toxoplasmosis es una enfermedad provocada por un parasito: el toxoplasma gondii. Este es muy común y no genera mayores problemas; sin embargo, en medio de una infección placentaria, puede pasar al futuro bebé.

En este sentido, el cuidado de la alimentación puede ser clave para la prevención de este padecimiento. En primer lugar, conoceremos los efectos que puede generar al feto.

Efectos de la toxoplasmosis en el feto y recién nacido

Los neonatos afectados pueden, en principio, nacer de forma prematura y bajos de peso. Esta enfermedad también puede dejar cicatrices en la retina e ictericia; en el aspecto externo, esto se puede notar al ver un color amarillento en la piel. Sin embargo, todas estas son manifestaciones leves.

Por otro lado, existen otros efectos más graves, como la hidrocefalia, bajo la cual el pequeño acumula fluidos en el cerebro. Esto genera, a su vez, un aumento del tamaño de la cabeza y jaquecas constantes. Además, algunos neonatos pueden experimentar coriorretinitis, una dolencia que afecta a los ojos.

En el peor de los casos, esta infección puede devenir en una condición muy peligrosa llamada eritroblastosis. Bajo este trastorno, la madre produce anticuerpos que atacan a los glóbulos rojos del feto. Como consecuencia, siempre habrá una probabilidad de muerte perinatal.

Cabe destacar que el mayor riesgo lo corren los fetos infectados durante el primer trimestre del embarazo. Es en esta etapa cuando el traspaso de la infección puede ser letal para el futuro neonato.

El sushi es otro peligro en lo que hace a toxoplasmosis y alimentos prohibidos en el embarazo.

Toxoplasmosis y alimentos prohibidos: cuidado con las carnes

Todos los animales que se alimentan de hierba que está contaminada con heces de gato son portadores. Por ello, la sola manipulación de carnes crudas puede generar una transmisión de la infección hacia las madres.

Para evitar riesgos, siempre se recomienda consumir carnes curadas. Muchos especialistas confían en el proceso de congelado para evitar la proliferación del parasito en las piezas de carne o embutidos. De todos modos, entre todos los demás animales, el cerdo tiene más riesgos en cuanto al consumo de su carne.

Sin embargo, no solo los alimentos de procedencia cárnica tienen este problema. Las verduras, las frutas y los vegetales también pueden estar contaminadas. Por ello, estos productos deben ser lavados de forma meticulosa, sobre todo si se consumen crudos.

Otros alimentos de riesgo son los mariscos, el pescado, los quesos y las leches no pasteurizadas y el café. En el caso de pescados y mariscos, es preciso lavarlos muy bien y cocinarlos de forma adecuada.

“La toxoplasmosis es una enfermedad provocada por un parasito: el toxoplasma gondii. El cuidado de la alimentación puede ser clave para su prevención”

Consejos para evitar la toxoplasmosis

Una excelente recomendación es dejar a un lado los restaurantes de sushi durante los primeros meses del embarazo. Con respecto a los pescados, se recomienda ingerir piezas limpias y sin tripas. También es recomendable evitar la ingesta de embutidos y, de hacerlo, congelarlos siempre antes del consumo.

Los riesgos de infección ocurren incluso cuando las futuras madres solo manipulan la carne cruda. Por eso, se debe realizar un lavado de manos muy cuidadoso antes, durante y después de la manipulación.

Incluso la manipulación de la tierra o el contacto con la grama puede acarrear ciertos riesgos. En este sentido, el aseo constante de las manos y la cara adquiere gran protagonismo durante el primer trimestre de embarazo; un jabón antibacterias será de mucha ayuda.

Asimismo, si hay gatos en la casa, será conveniente realizar una consulta con el veterinario para verificar que el animal no sea portador. Realmente, los gatos caseros que ingieren alimentos secos y enlatados tienen poca probabilidad de albergar este parásito.

La carne es protagonista al hablar de toxoplasmosis y alimentos prohibidos en el embarazo.

¿Cómo puede saber una embarazada si tiene toxoplasmosis?

Básicamente, existe una prueba médica que permite saber a las madres embarazadas si están infectadas. Este es un examen de sangre llamado toxo-test y la mayoría de los ginecólogos lo exigen.

Las mujeres que lo realizan tienen tres resultados posibles. Si aparece IgG e IgM negativas significa que la embarazada no es portadora y nunca la ha tenido anteriormente. Si el resultado indica IgG positiva e IgM negativa, es porque se ha contraído en el pasado y ya la paciente es inmune.

En última instancia, si la futura madre es diagnosticada como IgG negativa e IgM positiva, significa que el proceso infeccioso está en progreso. En este caso, se realizan otras pruebas para saber el tiempo y alcance en la infección.

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