3 trucos para conseguir que el niño duerma en su cama

Yamila Papa · 28 agosto, 2018
Conseguir que el niño duerma en su cama puede ser una tarea que demanda mucho tiempo, compromiso y, sobre todo, paciencia. Sin embargo, con cariño, respeto y comprensión, se puede lograr.

Ya sea que aún no has dejado el ‘colecho’ con tu bebé o bien que tu hijo ha comenzado a ‘cambiarse de habitación’ por las noches, debes hacer lo posible para revertir la situación. Conseguir que el niño duerma en su cama es difícil, pero no imposible. En este artículo, te damos algunos trucos y claves para lograrlo.

Por qué el niño no duerme solo

Tal vez no has podido lograr que tu bebé duerma en su propia habitación y quiera seguir estando bien pegado a ti. Quizá tu hijo está en la etapa de las pesadillas y esa es la excusa perfecta para ir corriendo a tu habitación por las noches. O puede que haya habido cambios en la rutina de la familia —por ejemplo las vacaciones— y el pequeño se haya desacostumbrado a tener su propio cuarto.

Debes saber que dormir solos es fundamental en el desarrollo de los pequeños, ya que así pueden dominar sus miedos y aprender a ser más independientes. Por supuesto, no podemos pretender que de la noche a la mañana —nunca mejor dicho— vaya a su habitación sin problemas.

Existen diferentes motivos por los cuales tu hijo no quiere dormir en su propia habitación. El más habitual es la necesidad de afecto o de ‘apego’, pero también puede ser porque le teme a la oscuridad, algo común hasta los tres o cuatro años.

Hay casos de niños con sucesos traumáticos y, por supuesto, no falta la costumbre. No hay que olvidar que los seres humanos nos aferramos mucho a los hábitos cuando estos nos generan seguridad. Entonces, el pequeño pensará: “¿Por qué debo dormir solo si cuando estoy al lado de mamá me siento tan bien?”.

Claro que, en algún momento, los hijos deben independizarse de la cama de sus padres y tener su propio espacio. Por el bien de ellos mismos, e incluso por el de la pareja, para que vuelvan a disfrutar de la intimidad y del descanso.

El colecho, una práctica discutible.

Claves para conseguir que el niño duerma en su cama

Conseguir que el niño duerma en su cama parecería ser una misión imposible. Sin embargo, con constancia, compromiso y suficiente ‘postura’ como para que el pequeño entienda dónde ha de pasar las noches, podemos conseguir el objetivo… ¡Y todos descansar cómodos!

1. Primer objetivo: que se acueste y se duerma

Para lograrlo, deberás acompañarle hasta su habitación y quedarte con él hasta que se quede completamente dormido. Recuerda que lo que le reconforta no es tu cama, sino tu presencia. Si no tiene nada que temer, se dormirá.

Espera hasta que haya conciliado el sueño por completo. A veces nos ‘engañan’ y, cuando nos movemos un ápice, abren los ojos y se largan a llorar.

Ten paciencia, quizás este proceso lleve varios días. Cuando esté dormido, muy despacio levántate y ve a tu habitación. Es aconsejable que dejes la puerta abierta de ambos ambientes.

“Dormir solos es fundamental en el desarrollo de los pequeños, ya que así pueden dominar sus miedos y aprender a ser más independientes”

2. Segundo objetivo: que no vaya a tu habitación

Con mucha paciencia, amor y cariño, tendrás que tomarte el trabajo de ‘devolverlo’ a su cama cuando en la madrugada se despierta y aparece abrazado a ti o en medio de ambos padres. Algunos niños pueden ser muy sigilosos y no alertar a los adultos de que se han pasado de cama.

Si te despiertas y tu hijo está a tu lado, lo que debes hacer es llevarle a su habitación y repetir el proceso de que se duerma en caso de que se haya despertado en el trayecto.

Conseguir que el niño duerma en su cama no es una tarea sencilla y lleva algo de tiempo.

3. Tercer objetivo: que se duerma solo

Ya para estas alturas, tu hijo no debería despertar en medio de la noche y salir corriendo a tu habitación. En este momento, puedes ser un poco más permisiva con las actividades que giran en torno al sueño. Es decir que, si antes se apagaba la luz de la mesa de noche, puedes conceder dejarla encendida un rato hasta que el niño se duerma.

También puedes aceptar que lleve algún juguete a la cama o incluso que su mascota duerma a su lado para protegerle. De esta manera, se sentirá seguro sin necesidad de que tú estés a su lado.

Conseguir que el niño duerma en su cama no es una tarea sencilla y lleva algo de tiempo, pero es importante comenzar de a poco e ir mejorando día a día. Tómate los días, semanas o incluso meses que requieran para que cambie sus hábitos. Y muy importante: ambos padres deben estar de acuerdo y ponerse firmes, así el pequeño se da cuenta de que las reglas son sagradas en casa.