Niños indecisos, ¿cómo ayudarlos?

Yamila Papa · 13 octubre, 2018
Cuando tenemos niños indecisos en casa, no sabemos muy bien cómo actuar: si dejarles que se tomen su tiempo para decidir, si instarlos a que elijan más rápido o si escoger por ellos. Es fundamental entender que este proceso es normal y no dura para siempre.

Podríamos decir que, durante la niñez, es normal no saber qué hacer ni qué decidir. Sin embargo, como padres debemos ayudar a los niños e incentivarlos para que puedan armar sus propias opiniones sobre diferentes temas. En el siguiente artículo, te contaremos cómo actuar ante niños indecisos.

La indecisión en los niños

Que los niños menores de seis años sean indecisos es una realidad muy frecuente. Puede que se debatan entre elegir una comida u otra, entre un juguete u otro… Quizás primero piden tostadas para el desayuno y, cuando ven al hermano o a los padres comiendo cereales, ellos quieren también. No se trata de una cuestión de envidia ni de ‘tener lo del otro’, sino de indecisión.

Los adultos consultan sobre este tema a los médicos y también a sus amistades que tuvieron niños indecisos alguna vez. La respuesta más normal suele ser: “¡Pero si es lo más normal del mundo!”.

Esto se debe a que en esa edad aún están desarrollando su personalidad, su individualidad y el sentido sobre sí mismos. Esto quiere decir que no saben bien lo que quieren y deben experimentarlo todo.

Primero dirá que sí a algo que usualmente eligen sus padres, pero después se dará cuenta de que le gustaría otra cosa. Aún es demasiado pequeño como para saber si una decisión es correcta o no; eso es lo que deberían tener en cuenta los adultos.

Los niños indecisos no son ‘quisquillosos’ ni tienen ningún problema de comportamiento. Tampoco son indisciplinados ni buscan la atención de mamá o papá. Simplemente no saben qué decidir porque aún no han experimentado todas las variables.

Cómo ayudar a niños indecisos

El primer paso para ayudar a niños indecisos tiene que ver con la comprensión de la situación; es decir, se ha de tener en cuenta que, cuando somos pequeños, nos cuesta decidir incluso en las cosas más insignificantes o cotidianas.

No obstante, eso no significa que dejaremos que nuestros hijos se pasen media hora frente a la heladería eligiendo qué gusto de helado quiere tomar y tampoco que, como padres, les insistiremos y le pediremos que se dé prisa porque hay mucha gente esperando su turno.

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¿Es posible llegar a un término medio? Claro que sí. La mejor manera de ayudarle es permitirle que exprese su opinión y sus gustos en cualquier momento. Por ejemplo, si vamos de camino a la escuela, que nos diga qué ropa le gusta ponerse o cuál color es su favorito —de seguro lo cambiará periódicamente—.

Otra forma de ayudarle es acortar las opciones para decidir. Si tiene a su disposición un gran abanico de alternativas, es más probable que pase cierto tiempo y siga indeciso. Entonces, en lugar de preguntarle ¿qué quieres comer? Puedes decirle: “Hoy hay pasta o hamburguesas, ¿qué prefieres?”

Además, es aconsejable que fomentes la confianza en tu pequeño. Para ello, no tomes decisiones por él solo porque tienes prisa. En el ejemplo de la heladería, sería que como el niño no confirma qué gusto quiere, le digas al dependiente que le ponga de chocolate y de fresa ‘porque son sus favoritos’.

Esto, en lugar de hacerle un favor al pequeño, lo está perjudicando, ya que sentirá que no puede tomar decisiones por sí mismo y que no importa lo que diga, su madre o padre terminará eligiendo por él.

A edades tempranas, eso puede ser perjudicial en el desarrollo de su personalidad. En el futuro, podrá volverse menos autónomo y le costará cada vez más tomar decisiones.

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¿Los niños deben decidir todo?

Ahora bien, una pregunta muy habitual en los padres de niños indecisos es: ¿Qué opciones a elegir puedo darle para que decida? Por supuesto que no puedes preguntarle a un pequeño de cinco años cosas fundamentales u obligatorias de la vida, como a qué escuela ir o si comerá o no verduras y frutas. Eso no es discutible a nivel infantil y hay que ser muy estrictos al respecto.

“Los niños indecisos no son ‘quisquillosos’ ni tienen ningún problema de comportamiento. Es solo que aún son demasiados pequeños como para saber si una decisión es correcta o no”

Sin embargo, quizás puedas hacer que elija entre dos o tres prendas para ir de paseo o qué juguete entre un par de opciones quiere llevarse a las vacaciones en la playa.

Los niños indecisos atraviesan mejor esta etapa si tienen el apoyo de sus padres, su paciencia y, sobre todo, su cariño. Es fundamental que los adultos insten a los pequeños a que tomen sus decisiones. Aunque sean ‘detalles’ o ‘nimiedades’ para ellos, será un gran logro y les permitirá aumentar su autoestima.

  • UNICEF. (2012). Evaluación del crecimiento de niños y niñas. Material de apoyo para equipos de atención primaria de la salud. https://doi.org/978-92-806-4642-9