¿Cómo superar el rechazo en la adolescencia?

Francisco María García · 13 octubre, 2018
La sensación de rechazo que sufren algunos adolescentes puede venir de su ámbito escolar, social o del seno de la familia. Es importante que los padres estemos atentos para tratar esta situación de la mejor forma.

Puede aparecer en cualquier momento, muchas veces es inevitable y exige saber afrontarlo. ¿Cómo superar el rechazo en la adolescencia? Una sana conversación entre padres e hijos será uno de los primeros pasos para enfrentar este problema, que afecta a un alto porcentaje de la población juvenil.

Todos somos propensos al rechazo

El rechazo no es exclusivo de la infancia ni de la adolescencia. Las autoras de Harry Potter y Crepúsculo lo sufrieron en carne propia con sus primeras obras. La diferencia estuvo en que supieron asimilarlo, reconocerlo y enfrentarlo; hoy son personas de éxito, con unas carreras envidiables y obras cada día mas demandadas.

La diferencia entre enfrentar y padecer el rechazo se traduce en actitudes frente a la vida que pueden marcar nuestro futuro. Cuando el adolescente lo enfrenta, puede obtener resultados positivos, incrementar la capacidad de resiliencia y aprender de ese fracaso.

Si, por el contrario, el joven padece el rechazo, sea en su ámbito social o familiar, se encierra en un círculo negativo y vicioso que impide ver las causas que lo originaron. También se desestiman las posibles soluciones, que podrían estar al alcance de la mano.

Rechazo y aprendizaje

Lo primero es entender que, en la vida, la posibilidad de que seamos rechazados siempre está latente. En nuestras relaciones interpersonales, en nuestras aspiraciones, en nuestro entorno. Si el adolescente lo asume como aprendizaje, podrá superarlo con prontitud e intentar de nuevo el camino hacia el éxito.

Es cierto, el rechazo duele. Afecta la autoestima, la capacidad de tomar decisiones y el deseo de emprender nuevos proyectos. Por muy pequeño que sea, en el adolescente siempre tendrá cierta repercusión. No obstante, que ocurra no quiere decir que siempre pasará ni que todos lo rechazarán.

Los adolescentes pueden sentirse incomprendidos y aislados.

En estos casos, conviene valorar la razón de ese episodio, las consecuencias que puede tener y si puede superar. Lo peor sería encerrarse en la frustración y la tristeza, una parálisis que solo redundará en perjuicios para quien la asumió como mecanismo de defensa.

Cómo superar el rechazo en la adolescencia

Lo prudente es reconocer y aceptar lo que pasó, entender que duele y que es normal sentirse triste. Incluso se puede llorar si es lo que provoca, pero nunca hay que echarse la culpa porque haya ocurrido.

El hecho de conversar con otras personas ayuda a poner en palabras esos sentimientos y a saber que alguien nos escucha. Si reconocemos que hicimos un esfuerzo pero que este no tuvo los resultados esperados, podremos enfrentarlo más rápido y mejor. No siempre se gana, y llegará el momento de pasar la página.

“La diferencia entre enfrentar y padecer el rechazo se traduce en actitudes frente a la vida que pueden marcar nuestro futuro”

Actitud positiva

Una actiud positiva frente al rechazo evitará que nos obsesionemos con él. Si caemos en esa tendencia, reviviremos el episodio negativo una y otra vez y tendremos miedo de volver a intentar cosas. La espiral de rechazo podría incrementarse.

Lo contrario es poner los pensamientos en modo positivo; buscar una explicación a los hechos es una opción siempre que no atente contra nosotros mismos. Que el adolescente piense más en por qué pasaron las cosas y no en ‘por qué hice que pasaran las cosas’.

Autoculparse y lamentarse solo empeorará la situación, se incrementará la tendencia a creer que no tenemos ninguna virtud y a perder la esperanza. La confianza en uno mismo genera el efecto contrario, nos hace más optimistas y propensos a hacer nuevos intentos.

El rechazo en la adolescencia puede conducir al aislamiento y los problemas de conducta.

Exaltar las virtudes propias

Para enfrentar el rechazo, es importante exaltar las virtudes y cualidades propias. Si piensa en positivo, el adolescente resaltará más las veces que ha sido aceptado que las que ha sido rechazado.

Poco a poco, el joven que piensa en positivo aprenderá a recordar a las personas que le aportan afecto por encima de las que lo han rechazado. El mérito por haber intentado entrar en otros grupos no pasará desapercibido y los esfuerzos por ser aceptado en el colegio o la universidad con la que se ha soñado se redoblarán.

Optimismo y pensamientos positivos

En definitiva, ser optimista es una parte central en esta cuestión. Hay que incrementar los pensamientos positivos, entender que en la vida no hay solo aciertos.

Lo demás vendrá solo; se necesita madurez, resiliencia, esfuerzo y retos. Esta es la mejor forma de superar el rechazo en la adolescencia

  • https://www.uv.es/lisis/belen/psicolog-educt.pdf
  • http://www.paidopsiquiatria.cat/files/12_fobia_escolar.pdf
  • https://core.ac.uk/download/pdf/72045371.pdf