Grandes beneficios para los niños del clásico juego de papás y mamás

El juego del papá y la mamá es uno de los más apetecidos, sin embargo, en muchos casos no se tienen claros todos sus beneficios. ¡Descúbrelos hoy!
Grandes beneficios para los niños del clásico juego de papás y mamás

Escrito por Nicolás Forero

Última actualización: 20 diciembre, 2021

En la infancia los niños se ingenian una gran cantidad de actividades para divertirse y descubrir sus habilidades. Sin embargo, el juego de papás y mamás suele predominar en todos los hogares.

Esto sucede porque para los niños sus padres son el modelo a seguir. Debido a ello, con este ejercicio buscan poner en práctica cada una de las maneras de ser que han evidenciado de esos héroes.

Lo mejor de todo es que este juego tiene una gran cantidad de beneficios para el desarrollo del niño, pues le genera estímulos importantes a nivel físico, psicológico y social.

Al tener en cuenta estas razones, a continuación te detallamos cada uno de los beneficios para que fomentes esta manera de jugar en tu pequeño.



1. Es una oportunidad para que el niño aprenda

En este juego el niño imita los comportamientos que más le llaman la atención de cada uno de sus padres. De ese modo, poco a poco aprende cuáles son los valores más importantes con los que debe actuar.

De igual manera, logra entender todo lo que ocurre en su entorno, pues entiende cuáles son los modos más favorables para actuar en cada una de las situaciones que se le presenten.

Niña cuidando a un bebé de juguete

2. Potencia su creatividad

Cuando un niño juega al papá y a la mamá se imagina los diferentes escenarios que pueden vivir los adultos en la cotidianidad. A causa de ello, pone a trabajar su cerebro para encontrar las mejores formas de resolver los obstáculos y estar bien.

En segundo lugar, en este juego el niño considera que tiene el control de todo. De esa forma, idea la mejor manera para organizar su casa y expresar su personalidad.

3. Fortalece la empatía del niño

Los niños asumen el rol de cuidadores y, a causa de ello, actúan con igualdad y afecto. Es así como entienden que esa es la mejor manera de tratar a las otras personas y se acostumbran a tener el mismo accionar cuando interactúen con otras personas.

Niña divirtiéndose en el juego de papás y mamás

4. Entrena su lenguaje

El niño asume diferentes roles porque, aparte de creer que es el papá, se imagina lo que puede responder cada uno de los menores. De esa manera, ensaya una y otra vez cuál es la mejor manera de expresarse para transmitir sus mensajes con éxito.

5. Mejora las habilidades sociales

Este es un juego en el cual los niños creen que interactúan con otras personas. Por esa razón, es una oportunidad para que se acostumbren a sentirse cómodos cuando a su alrededor hay una presencia masiva.

Asimismo, aprenden a desenvolverse y tener la determinación de plantearle sus puntos de vista a los demás. También, comienzan a tener en cuenta algunas formas efectivas para resolver los conflictos y cuidar la convivencia.

Bebé jugando con la mamá


Los adultos también pueden tener un rol importante en el juego de papás y mamás

En este juego, los padres pueden asumir el papel de niños. Así, es una gran oportunidad para que le demuestren al pequeño cuáles son las maneras más adecuadas de comportarse.

Finalmente, si los padres se entrometen en el juego establecen diálogos cercanos con su hijo. A raíz de ello, logran que se potencie el vínculo afectivo, porque los niños entienden que ellos están preocupados en hacerlos sentir bien.

Te podría interesar...
7 juegos psicológicos para niños: cómo utilizarlos y para qué sirven
Eres Mamá
Leerlo en Eres Mamá
7 juegos psicológicos para niños: cómo utilizarlos y para qué sirven

Hay numerosos juegos psicológicos para niños que nos permiten conocerlos mejor. Aquí te mostramos cómo se utilizan y para qué sirven.



  • Checa, V. S., Orben Mendoza, M. M., Zoller Andina, M. J. (2019). Funcionalidad familiar y desarrollo de los vínculos afectivos en niños con problemas conductuales de la Fundación “Nurtac” en Guayaquil, Ecuador. ACADEMO (Asunción), 6(2):149-163.