¿Cómo controlar las contracciones?

Este artículo fue redactado y avalado por la matrona Miriam Barriga Sánchez
· 30 marzo, 2019
Aprender a controlar las contracciones es un objetivo de la mayoría de mujeres embarazadas. En este artículo aprenderás más sobre ellas y cómo controlarlas.

Para que el parto tenga lugar y se desarrolle de la forma más fisiológica posible, es necesaria la presencia de contracciones, ya que estas son el motor del parto. Aprender a controlar las contracciones es imprescindible para poder vivir el parto de la forma más tranquila y consciente posible.

¿Qué es una contracción?

En el proceso del parto intervienen tres elementos:

  • Motor del parto: son las contracciones uterinas.
  • Objeto del parto: es el feto.
  • Canal del parto: existen dos, el canal óseo (pelvis) y el canal blando, formado por los tejidos.

Para que el parto pueda progresar es imprescindible la presencia de contracciones uterinas. El útero es un órgano contráctil gracias a su capa muscular (miometrio), formada por fibras musculares lisas. Las contracciones son involuntarias.

En el embarazo, a partir de las 20-24 semanas de gestación, tienen lugar las contracciones de Braxton-Hicks. Estas contracciones son irregulares, de baja intensidad y no dolorosas, y la mujer las percibe como una sensación de abdomen duro. La finalidad de estas contracciones es preparar el cuello del útero para el parto.

Las contracciones de parto son regulares, de alta intensidad y dolorosas. Tienen como finalidad la maduración y dilatación cervical, el encajamiento y expulsión del feto, la expulsión de la placenta y un efecto hemostático (capacidad de disminuir el sangrado uterino tras el alumbramiento al contraer el útero).

Es muy importante que consultes con tu matrona cualquier dolor abdominal o lumbar que aparezca durante el embarazo.¿Cómo controlar las contracciones?

¿Cómo funcionan las contracciones?

La contracción uterina se origina en el fondo del útero (parte superior) y se propaga de forma descendente según la ley del triple gradiente descendente, hasta la parte inferior del útero y el cérvix.

La contracción tiene tres fases:

  • Fase ascendente. La presión uterina aumenta rápidamente. El miometrio se contrae.
  • Acmé de la contracción. Es el punto más alto de presión intrauterina. Momento de máxima intensidad y presión
  • Fase de relajación. La presión intrauterina va disminuyendo en dos fases, primero rápidamente y luego más lentamente.

Podemos comparar las contracciones uterinas con el dibujo de una ola. La contracción comienza cuando aumenta la presión intrauterina hasta llegar al punto de máxima intensidad para después ir disminuyendo la presión gradualmente. Entre contracciones hay un periodo de relajación uterina que permite al útero descansar, al igual que a la madre.

¿Cómo son las contracciones de parto?

Las contracciones uterinas que nos indican que el parto está comenzando son regulares, dolorosas y de alta intensidad.

  • Es importante valorar la frecuencia de las contracciones, ya que al inicio del trabajo de parto estas se presentan de forma muy espaciada y es necesario que se presenten de forma regular.
  • Deben ser contracciones intensas. Generalmente comienzan siendo más débiles y aumentan en intensidad conforme el trabajo de parto se instaura.
  • La duración de las contracciones es variable. Lo ideal es que todas las contracciones tengan una duración similar.

Cada mujer presenta un patrón de contracciones único, por lo que es complicado generalizar y afirmar que con determinadas contracciones cada determinados minutos ya está el parto establecido. Además, para determinar que el parto ha comenzado es necesario valorar también otros parámetros, como la dilatación del cuello uterino.

La orientación para consultar con la matrona o acudir al centro hospitalario en lo referente a las contracciones suele ser presentar 2 o más contracciones intensas en un periodo de diez minutos, como mínimo durante una hora.

¿Cómo controlar las contracciones?

Es importante valorar las características que presentan las contracciones (frecuencia, intensidad y duración) y por medio de estas sopesar el acudir al hospital o el consultar con tu matrona de referencia.¿Cómo controlar las contracciones?

Cuando las contracciones comiencen, generalmente de forma irregular, puedes darte una ducha con agua caliente que aliviará el dolor y te relajará (no dirijas el chorro de agua directamente al abdomen). También ayudan los masajes en la zona lumbar o la colocación de compresas calientes en esa zona.

Si tienes una pelota de gimnasia, puedes sentarte sobre ella y realizar movimientos oscilatorios con la pelvis para ayudar a aliviar el dolor. Además, pasear es una buena alternativa cuando el trabajo de parto está comenzando, ya que puede ayudar a regularizar y controlar las contracciones, y te mantendrá despejada.

Para controlar las contracciones recuerda…

En la mayor parte de centros de atención al nacimiento disponen de pelotas, duchas y otros elementos para ayudarte a controlar las contracciones. No dudes en preguntarle a tu matrona sobre las alternativas de las que dispones.

Recuerda que las contracciones uterinas son un mecanismo fisiológico de tu cuerpo que permite que tu bebé pueda nacer. Es un dolor fisiológico con una finalidad, no un dolor patológico, y tu matrona estará a tu lado para ayudarte y acompañarte en todo momento durante tu parto.

  • Grupo de trabajo de la Guía de Práctica Clínica sobre Atención al Parto Normal. (2010). Guía de Práctica Clínica sobre la Atención al Parto Normal. Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad y Política Social. Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del País Vasco (OSTEBA). Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias de Galicia (Avalia-t). Guías de Práctica Clínica en el SNS: OSTEBA Nº 2009/01
  • Organización Mundial de la Salud. (2016). Recomendaciones de la OMS para la conducción del trabajo de parto. In Recomendaciones de la OMS para la conducción del trabajo de parto.
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