Aprende a diferenciar las contracciones de Braxton Hicks

Amanda · 13 abril, 2017

Las contracciones de Braxton Hicks han llegado a confundir a muchas mujeres con respecto al momento del parto. Por lo general, las mujeres embarazadas, pueden conocer si ha llegado el parto por las contracciones. La frecuencia  y la intensidad  de estas, pueden determinar el feliz desenlace.

Sin embargo, algunas embarazadas saben que ha llegado la hora del parto por el simple hecho de romper fuente.  Esta es la prueba máxima de que las contracciones que tiene son verdaderas. Pese a ello, no es difícil ignorar cualquier tipo de contracción, por eso es importante diferenciar las reales de las falsas.

Las embarazadas son muy diferentes entre sí, algunas no sienten nada de contracciones y otras pasan días con pequeñas molestias antes de dar a luz. Al respecto, todo cambia cuando finalmente llega la hora del parto. Otros factores intervienen para demostrar que el proceso está sucediendo y avanzando.

¿Qué son las contracciones de Braxton Hicks?

Llamadas también contracciones falsas, se descubrieron a finales del siglo XIX por el médico inglés Braxton Hicks. Estas contracciones suceden esporádicamente, a medida que avanza el tiempo de gestación se hace más frecuente, principalmente a finales del mismo.

Estas contracciones falsas se diferencian porque no causan dolor, pero sí algunas molestias que confunden a muchas embarazadas. Aunque algunas no las perciben, otras las sienten desde la semana 28.

¿Cómo diferenciar las contracciones de Braxton Hicks?

En la mayoría de los casos, las embarazadas sienten que no son capaces de saber diferenciar las contracciones de Braxton Hicks de las verdaderas. Es normal preocuparse, puesto que podría haber indicios de un parto prematuro. Estas son algunas señas que se deben tomar en cuenta para diferenciar este tipo de espasmos.

  • Las contracciones de Braxton Hicks suceden a finales del embarazo. Por lo general se producen una o dos semanas antes de dar a luz. Aunque se hacen cada vez más intensas no son regulares, es decir, no va aumentando ni su frecuencia, duración, ni intensidad. Aunque indoloras, son incomodas, y suelen durar 30 segundos aproximadamente.
  • Comúnmente estas contracciones también son conocidas como contracciones fisiológicas. Son solamente molestias por causa del ablandamiento del cuello del útero previo a la dilatación. Las mujeres podemos relacionarlas con las típicas molestias de menstruación. Frecuentemente suceden en mujeres delgadas o con una actividad física o laboral muy intensa.

  • Las verdaderas contracciones de parto aumentan su intensidad, en períodos regulares. Suceden con una frecuencia aproximada de 3 a 5 contracciones cada 10 minutos. En actividad de parto estas se dan de 2 o 3 contracciones, más intensas y con una duración de unos 60 segundos cada diez minutos.
  • Las contracciones de Braxton Hicks se sienten en el bajo abdomen, mientras que las verdaderas comienzan en la espalda y se esparcen hacia adelante en la parte baja del abdomen.

Recomendaciones para calmar las contracciones de Braxton Hicks

  • Cambiar la actividad o la posición cuando probablemente está por experimentar una contracción Braxton Hicks. Comúnmente con un cambio de movimiento podría ayudar a aliviar el malestar provocado por la misma. Este movimiento puede hacer que la contracción desaparezca.
  • Practicar técnicas de respiración para el trabajo de parto mientras se experimentan las falsas contracciones.  Respirar lenta, profunda y rítmicamente podría ayudar a aliviar el incómodo malestar.
  • Ir al baño frecuentemente para vaciar la vejiga. La irritación de esta puede llegar a generar contracciones de Braxton Hicks más intensas.
  • Intentar relajarse lo más posible para poder descansar. Recostarse sobre el lado que se resulte más cómodo y menos doloroso.
  • Permanecer hidratada. La deshidratación usualmente podría causar espasmos en los músculos, y podría generar este tipo de contracciones.

 

¿Cuándo debemos preocuparnos por estas contracciones?

  • Si se tiene menos de 36 semanas de embarazo, más de 4 contracciones por hora o más de 5 después de 36 semanas
  • Cuando las contracciones vienen acompañadas de dolor abdominal, dolor de espalda o pélvico
  • Observamos que van acompañadas de algún tipo de flujo vaginal inusual
  • En caso de que la embarazada presente un historial de parto prematuro.