Cambios anatomofisiológicos en la mujer gestante

8 mayo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la matrona Miriam Barriga Sánchez
Los cambios anatomofisiológicos en la mujer gestante son muchos. Aprende más sobre ellos y por qué se producen en este artículo.

Los cambios anatomofisiológicos en la mujer gestante se deben a los nuevos requerimientos y necesidades de su cuerpo y del feto. Estos cambios afectan a todos los aparatos y sistemas del organismo, y no todas las mujeres los experimentan en igual medida. Por ello, en este artículo te presentamos todos esos cambios.

Cambios anatomofisiológicos en la mujer gestante

Aparato reproductor

El útero es el órgano del aparato reproductor que más cambios experimenta. Aumenta de tamaño, alcanzando hasta una capacidad de 5 litros aproximadamente y 1.100 gramos de peso al finalizar la gestación.

En la mujer no embarazada, el útero se encuentra dentro de la pelvis. Durante el embarazo se convierte en un órgano abdominal y, conforme aumenta de tamaño, se puede palpar su fondo a través del abdomen.

El crecimiento uterino es uno de los parámetros más empleados para controlar la evolución del embarazo. Ese crecimiento se debe a la acción de las hormonas estrógenos y progesterona, y a la distensión que provoca el crecimiento fetal desde el interior.

Asimismo, el flujo sanguíneo al útero aumenta conforme avanza el embarazo para poder perfundir adecuadamente a la placenta y, por consiguiente, al feto.Cambios anatomofisiológicos en la mujer gestante.

Otros cambios del aparato reproductor

En el cuello del útero aumenta la secreción de las glándulas cervicales, dando lugar al tapón mucoso, que servirá de defensa ante la entrada de microorganismos en la vagina.

También aumenta su vascularización y se edematiza, reblandece (signo de Hegar) y toma una coloración ligeramente azulada.

En la región vaginal y vulvar también aumenta la vascularización, lo que provoca que los tejidos estén ligeramente edematosos y cianóticos (signo de Chadwick).

La vagina se vuelve más elástica preparándose para el parto, y aumenta la secreción de flujo vaginal blanquecino y espeso. El pH ácido del flujo vaginal protege frente a muchas infecciones, pero es un medio de cultivo para hongos. Esto ocasiona que las infecciones micóticas (candidiasis) sean frecuentes durante el embarazo.

Hasta las 7 semanas de embarazo, aproximadamente, uno de los ovarios contiene el cuerpo lúteo, que mantiene la producción hormonal que permite que el embarazo progrese hasta que la placenta sea la principal productora de hormonas.

Las mamas aumentan de tamaño, la pigmentación de la areola y pezón aumenta y aparecen pequeñas elevaciones en el pezón (tubérculos de Montgomery), que son glándulas sebáceas hipertrofiadas.Asimismo, Aparece la red venosa de Haller y, a partir del 4º mes de gestación, es posible que aparezca la primera secreción láctea.

Dentro de los cambios anatomofisiológicos en la mujer gestante, el aparato reproductor es uno de los que más modificaciones presenta.

Piel

Los cambios hormonales son la causa de la mayoría de modificaciones cutáneas. Durante el embarazo puede aparecer:

  • Hiperpigmentación en la línea alba del abdomen, pezones, areolas o vulva.
  • Manchas en la cara (cloasma gravídico).
  • Pueden aparecer arañas vasculares en la cara, cuello, extremidades o tórax.
  • Estrías en mamas, abdomen o glúteos.
  • Aumento de actividad de las glándulas sudoríparas y sebáceas.

Cambios metabólicos

A nivel metabólico, el cuerpo de la mujer gestante también experimenta cambios:

  • Aumento de peso. Debido fundamentalmente al feto y anejos, aumento de volumen sanguíneo y líquido intersticial, crecimiento de útero y mamas y depósitos nuevos de grasa.
  • Metabolismo de los hidratos de carbono. Aumenta la producción de insulina y al mismo tiempo aparece una resistencia de los tejidos a su efecto. Aumenta la utilización periférica de glucosa y disminuye la producción de glucosa en el hígado.
  • Metabolismo de las grasas. Durante el segundo trimestre, aumenta tanto la síntesis como la absorción de colesterol y triglicéridos, al igual que la acumulación de grasa en los tejidos.
  • Metabolismo de las proteínas. El crecimiento de los tejidos fetales supone una gran demanda de proteínas.
  • Metabolismo del agua. La retención de agua durante el embarazo es fisiológica, reteniéndose hasta 7 litros de agua repartidos entre madre, feto y anejos.

Aparato respiratorio

Los estrógenos aumentados durante el embarazo causan hiperemia de la mucosa de las fosas nasales, lo que causa episodios de rinitis, congestión nasal o epistaxis (sangrado por la nariz).

La caja torácica también se modifica en el embarazo; el diafragma se eleva y el ancho del tórax aumenta. Estos cambios se deben al aumento de tamaño del útero y a la relajación de los ligamentos intercostales debido a las hormonas.Cambios anatomofisiológicos en la mujer gestante.

A nivel de la función pulmonar también se producen cambios:

  • La capacidad residual funcional y total disminuyen.
  • Aumentan la capacidad inspiratoria y el volumen corriente.
  • Aumenta ligeramente la frecuencia respiratoria, especialmente en el tercer trimestre.

Cambios anatomofisiológicos en la mujer gestante en el aparato digestivo

Es habitual que las mujeres embarazadas sientan náuseas y padezcan vómitos, y esto se debe, fundamentalmente, a la presencia y acción de la β-hCG y de la progesterona (hormonas que actúan durante el embarazo).

La boca también sufre modificaciones durante el embarazo ya que, debido a la acción de las hormonas, el pH salival desciende, lo que puede alterar la flora bacteriana. Si no se potencia una adecuada higiene bucal, esto puede propiciar la aparición de caries.

Aí pues, los estrógenos aumentan la vascularización, lo que puede provocar sangrado e inflamación de encías.

El útero, al aumentar de tamaño, desplaza los órganos abdominales, lo que provoca que aumente la presión intraabdominal. La progesterona relaja el tracto gastrointestinal, por lo que el tránsito intestinal se vuelve más lento. Esto puede ocasionar:

  • Pirosis (acidez o ardor).
  • Estreñimiento.
  • Digestiones lentas y pesadas.
  • Hernias de hiato.

La acción de la progesterona también actúa sobre la vesícula biliar, lo que provoca un vaciado más lento, hecho que aumenta el espesor de la bilis. Estos cambios favorecen la litiasis (aparición de cálculos o «piedras») en la vesícula.

Aparato urinario

Los riñones en el embarazo aumentan de tamaño al aumentar la vascularización, el volumen intersticial y los espacios muertos. También se dilatan las pelvis renales y los uréteres.

Estos cambios son más marcados en el riñón derecho (por la rotación del útero), y se pueden apreciar desde el primer trimestre de embarazo. Además, ocasionan una estasis urinaria que puede dar lugar a infecciones o litiasis en el riñón.

El útero aumenta la presión intravesical, lo que, sumado al aumento de producción de orina, da lugar a un incremento de las micciones diarias.

Cambios anatomofisiológicos en la mujer gestante en el sistema endocrino

Durante el embarazo se producen cambios en la segregación de diferentes hormonas, al igual que se liberan otras nuevas. Estas son algunas de las hormonas que influyen durante el embarazo:

Gonadotropia coriónica humana (HCG)

Es una hormona producida por la placenta y la β-hCG es la subunidad que más afecta en el embarazo. Sus niveles son muy altos durante el primer trimestre, y disminuyen para después mantenerse estables durante el resto del embarazo.

Esta hormona influye en el crecimiento fetal, mantiene el cuerpo lúteo hasta que la placenta es capaz de producir esteroides suficientes y estimula los testículos fetales para que produzcan testosterona.

Es la hormona que detectan los test de embarazo, tanto en sangre como en orina.Cambios anatomofisiológicos en la mujer gestante.

Lactógeno placentario (LP)

También es una hormona placentaria. Sus funciones son aumentar la lipólisis, aumentar la resistencia a la insulina, disminuir la gluconeogénesis e inducir la proliferación del tejido mamario.

Estrógenos y progesterona

También producidas por la placenta. Intervienen en la mayor parte de cambios que se producen durante el embarazo.

Hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH)

Es una hormona hipotalámica que actúa sobre el crecimiento de la placenta y sus niveles aumentan durante el embarazo.

Prolactina

Es una hormona hipofisaria. Sus niveles aumentan conforme avanza el embarazo para preparar la lactancia.

Hormona tirotropa (TSH)

Se produce en la glándula tiroides. Sus niveles descienden ligeramente en el primer trimestre al aumentar la HCG (tienen estructura similar). Luego sus niveles vuelven a la normalidad.

Aparato cardiovascular

El volumen sanguíneo aumenta en la embarazada sobre 1.500 – 1.700 ml. Este aumento de volumen no es regular, ya que aumenta más el volumen plasmático que el celular en la sangre, lo que conlleva una hemodilución y una anemia fisiológica.

Este aumento del volumen sanguíneo tiene diferentes funciones durante el embarazo:

  • Protege de las pérdidas sanguíneas que sufrirá la madre en el parto.
  • Satisface las nuevas demandas metabólicas.
  • Protege de los efectos perjudiciales del retorno venoso deteriorado en el embarazo.

El número de leucocitos se eleva y las plaquetas pueden disminuir de manera leve. Los factores de coagulación aumentan y desciende la actividad fibrinolítica, lo que, sumado a la estasis sanguínea que produce el útero sobre el retorno venoso, aumenta el riesgo de padecer un tromboembolismo.

A nivel anatómico, el diafragma se eleva y desplaza hacia delante y hacia la izquierda el corazón. El gasto cardíaco (GC) aumenta, al igual que la frecuencia cardíaca, que aumenta hasta 15-20 latidos por minuto.

Asimismo, los valores de tensión arterial no se modifican durante el embarazo, y pueden, en algunos casos, incluso disminuir.

Otros cambios anatomofisiológicos en la mujer gestante

Huesos

La mujer embarazada aumenta la absorción de calcio y fósforo durante el embarazo, al igual que moviliza el que contienen sus huesos para permitir el adecuado desarrollo del feto. Tras el parto, la densidad ósea vuelve a la normalidad. Está demostrado que la gestación no es un factor de riesgo para padecer osteoporosis en el futuro.

Sistema musculoesquelético

La columna vertebral acentúa su lordosis para adaptarse al aumento de peso. Pueden comprimirse o distendirse raíces nerviosas vertebrales. Estos cambios pueden provocar lumbalgias o neuralgias.Cambios anatomofisiológicos en la mujer gestante.

Sistema inmunitario

Durante el embarazo, ciertas funciones inmunitarias se suprimen para permitir que un «cuerpo extraño» (el embrión) se aloje en el cuerpo.

Sexualidad

Las modificaciones previamente descritas pueden influir en la sexualidad. El aumento de vascularización de la región genital aumenta la sensibilidad, lo que puede aumentar la satisfacción o incluso resultar molesto para algunas mujeres.

En los embarazos de curso normal, las contracciones generadas en el útero tras un orgasmo no desencadenarían el parto porque son de baja intensidad.

Sobre los cambios anatomofisiológicos en la mujer gestante recuerda…

Durante el transcurso de tu embarazo no dudes en consultar con tu matrona o ginecólogo todas las dudas que te surjan sobre los cambios que experimenta tu cuerpo.

  • Espinilla Sanz, B., Tomé Blanco, E., Sadornil Vicario, M., Albillos Alonso, L. (2016). Anatomía y fisiología del embarazo. Manual de obstetricia para matronas. 2nd ed. Valladolid: DIFÁCIL; 2016. 53-64.