Cómo afrontar la hospitalización de tu hijo

Mónica · 8 abril, 2017

Puede que tu hijo tenga que estar ingresado en el hospital algunos días, es una situación complicada, tanto para el niño como para ti que tienes que atender a tu hijo dia y noche, y además no derrumbarte.

La hospitalización infantil es un importante evento en la vida de cualquier niño. Una situación capaz de generar diferentes reacciones, convirtiéndose en una experiencia potencial que afecta al niño en todas sus facetas. Son muchos los cambios experimentados de golpe para el niño.

Además no sólo el niño sufre emocional y físicamente la enfermedad, los padres tienen una gran carga emocional que deben aprender a gestionar en cuestión de horas. Tienen que tomar decisiones importantes, tanto en lo que se refiere al niño hospitalizado como organizativas en todo lo que conlleva a su vida diaria.

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El niño hospitalizado

Cuando  un niño tiene que estar bastante tiempo ingresado en un hospital, necesita muchos más cuidados y cariño. Se trata de normalizar la situación, dentro de lo que eso conlleva, y por todos los medios intentar hacer que esa estancia sea lo menos aburrida posible, y que se acerque a su vida cotidiana.

Los niños entienden el ingreso al hospital de maneras muy distintas. Todo depende de la edad que tenga, del carácter y sobretodo, de cuántos días tendrá que permanecer allí. La enfermedad que padezca, si siente dolores y molestias, y si su físico ha cambiado, también son partes importantes de la hospitalización y de su estancia allí.

Cuando el niño vuelve a casa, después de haber estado muchos días ingresado en el hospital, es una alegría para todos. Es normal que el carácter y el humor del niño, se vean alterados los primeros días después de volver del hospital.

Seguro que se sentirá más feliz al volver a su casa, pero necesitará tiempo para habituarse otra vez a los viejos hábitos. Nada que no remedie el cariño y el amor de su madre.

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La hospitalización de la madre

Cuando un niño enferma, la vida cotidiana se interrumpe. La conciliación de la vida laboral y familiar se hace muy difícil, y se invierten las prioridades.

Debemos interrumpir nuestra actividad diaria para estar cerca de nuestro hijo. La Carta Europea de los Derechos del Niño Hospitalizado, reconoce el derecho de los pequeños a estar con sus padres o tutores legales, las 24 horas del día.

La hospitalización de un niño es mucho mejor cuanto más cerca esté la madre de su hijo.

La madre se convierte en la mejor cuidadora de su propio hijo enfermo, y además se transforma en una excelente e insustituible colaboradora del personal del hospital. El ingreso de un hijo es una situación difícil para cualquier familia, pero para la madre es aún más dura si cabe.

Si además resulta que tu hijo es aún pequeño, y estás alimentando a tu hijo con lactancia materna lo ideal es que continúes haciéndolo en el hospital. Para muchas madres es un alivio saber que pueden seguir lactando a su bebé, a pesar de que el bebé se encuentre hospitalizado.

La leche materna sigue siendo el mejor alimento que tu hijo puede tomar y seguro que en esa situación le ayuda en su recuperación.

Consejos que no puedes olvidar mamá:

  • El sueño. No olvides dormir un número de horas razonable, lo ideal sería que pudieras bajar a casa para descansar mejor, pero si no puede ser intenta dormir algo mientras duerme tu hijo.
  • Comer adecuadamente. La comida del hospital ya sabemos que no es la mejor, aun así te pueden traer un bocadillo o algo caliente.
  • La ducha. Seguro que te despeja y te sienta fenomenal.
  • El apoyo emocional. Tu pareja, tu familia e incluso los amigos, juegan un papel fundamental. Muchas veces llorar y desahogarse es necesario, así que hazlo.
  • Libros y revistas. A lo mejor la tele molesta, y es buen momento para leer un libro, que mantiene tu mente ocupada.
  • Móvil y cargador. Es importante mantenerse accesible en todo momento.
  • La familia. Pueden hacer visitas, pero eres tú la que decide cuando. La familia tiene que ser un desahogo, no una carga más en ese momento.
  • Tener información. Preguntar a médicos y enfermeras para saber a lo que te enfrentas, es muy importante porque te da tranquilidad y seguridad.

No debemos olvidar, que el apoyo emocional por parte del personal sanitario con los padres de los niños hospitalizados, debe ser un apoyo para ellos. Tanto médicos como enfermeras deben transmitir tranquilidad y apoyo, crear un clima de confianza y reducir el miedo y la ansiedad.