Todo acerca del útero invertido

Mervis Romero · 31 diciembre, 2017
Se calcula que un 20% de la población femenina padece de retroversión en el útero. Por lo general, es una condición que no muestra síntomas y es fácilmente diagnosticado por un examen pélvico.

El útero invertido, también conocido como útero en retroversión o útero inclinado, consiste es una diferencia anatómica de la zona pélvica femenina. Este contraste implica que el útero se encuentra en una posición dirigida hacia la parte del recto, en vez de hacia adelante como es lo común.

Esta condición viene dada por la genética o factores externos como los abortos, procesos inflamatorios, cirugías pélvicas o menopausia.

Aspectos generales de un útero invertido

La presencia de un útero invertido es una afección muy común, pues se cree que 3 de cada 10 mujeres lo padece.

Las causas se desconocen, no obstante, la más frecuente es que, durante el postparto los ligamentos uterinos se desgarran, generando una retroversión temporal. También, la menopausia, cirugías, embarazos, fibromas y endometriosis lo pueden causar.

Síntomas de la retroversión uterina

Una gran mayoría de las chicas que padecen esta circunstancia no están conscientes de su alteración, ya que no presentan síntomas. Al contrario, una minoría pueden manifestar las siguientes señales:

  • Relaciones sexuales dolorosas, por su interferencia con la vejiga u otros órganos.
  • Menstruación mal oliente por la cercanía entre el recto y el útero.
  • Dolor agudo antes y durante la menstruación.
  • Estreñimiento y malestar estomacal.
  • Susceptibilidad a sufrir quistes de ovarios.
  • Dolor de espalda durante el embarazo.
  • Sensación de estiramiento continuo.
  • Dolor en el área lumbar o pélvica.
  • En algunas ocasiones infertilidad.
  • Infecciones urinarias.

Para un diagnostico acertado de esta condición es necesario la revisión de un ginecólogo o médico especialista, mediante un examen físico o un ultrasonido.

¿Afectará la fertilidad tener el útero invertido?

Durante muchos años se le atribuyó al útero invertido la imposibilidad para concebir. No obstante, estudios recientes confirman que la posición uterina no perjudica el acceso del espermatozoide al óvulo.

Inclusive, es frecuente que durante las primeras semanas del embarazo, exista la posibilidad de que el útero adquiera su posición natural.

 

Por otra parte, si llevas algún tiempo tratando de concebir, puedes que padezcas otro trastorno relacionado con la infertilidad. Intenta probar algunas recomendaciones para favorecer la concepción, estas son:

  • Levantar las piernas seguidamente del acto sexual para facilitar el paso de los espermatozoides hacia el útero.
  • Durante las relaciones sexuales, colocar una almohada en la parte posterior de la espalda, para mantener la pelvis levantada.
  • Al concluir el acto sexual, puedes recostarte boca abajo con un almohadón a la altura del vientre.

En caso de relaciones sexuales dolorosas, consulta con el ginecólogo las posiciones más cómodas para no interferir en tu vida sexual.

¿Puede afectar el embarazo tener el útero en reversa o invertido?

En absoluto. Cuando una mujer logra concebir presentando esta característica durante las primeras semanas, el útero volverá a su posición normal para proteger al nuevo bebé. De lo contrario, puede ocasionar abortos espontáneos.

Sin embargo suele ser muy poco frecuente. Por otra parte, si durante el embarazo esta condición no cambia, el doctor puede sugerir una técnica para girar el útero y hacer que el embarazo culmine con normalidad.

útero invertido.

Posibles tratamientos para un útero invertido

Por lo general, la desviación del útero no tiene tratamiento específico y queda a criterio del médico tratante qué medidas adoptar. Sin embargo, conviene hacer un seguimiento particular de cada caso para evitar las consecuencias.

En casos extremos, algunas opciones a considerar para tratar esta afección son:

  • Tratamiento hormonal para la endometriosis, en caso de que esta sea la causa.
  • Ejercicios que consisten en recostarte y llevar las rodillas al pecho. Estos pueden ser especialmente beneficiosos en caso de fibromas. No obstante, la comunidad médica no está de acuerdo con este tratamiento a largo plazo.
  • En ocasiones, el medico podrá optar por una cirugía por laparoscopia para corregir el deslizamiento y fijarlo en su posición natural.
  • Otro tratamiento radica en la implantación de un dispositivo permanente que guíe al útero a apuntar haca adelante. Las desventajas de esta opción son inflamaciones e infecciones frecuentes.
  • En situaciones agudas, histerectomía.

En la gran mayoría de los casos, el útero invertido no se presenta de ninguna manera, tampoco afecta la fertilidad y el embarazo. Conviene consultar con tú ginecólogo de confianza las medidas a tomar para evitar consecuencias a largo plazo.