El síndrome del padre desplazado

Si finalmente nació tu bebé pero te sientes aislado del núcleo familiar, es posible que tengas el síndrome del padre desplazado. Pero no te preocupes, puedes sentirte mejor poniendo en práctica algunos consejos.

Llegó el momento esperado: nació tu bebé. Como padre, has soñado este momento muchas veces, pero a veces la realidad es un poco diferente a lo que imaginabas.

Si te sientes invisible, sin reconocimiento y un tanto aislado, es posible que sufras del síndrome del padre desplazado. No te desesperes, tomando en cuenta algunas consideraciones, podrás superarlo en poco tiempo.

Causas del síndrome del padre desplazado

La conmoción del hospital ya pasó: fueron momentos un tanto caóticos, sin mucho tiempo para disfrutar al recién nacido. Tú, tu pareja y tu bebé ya están en casa. Por fin vas a poder disfrutar más de tu hijo y comenzar a crear ese vínculo que tanto anhelas. Aunque puede pasar que todavía no sea posible hacerlo.

Las visitas no dejan de llegar, quieren conocer al nuevo miembro de la familia. Todos lo cogen en brazos, se preocupan por la madre y te hacen ir y venir sin darte un respiro. Nadie aún se percata de que tú acabas de ser padre también y de que necesitas un tiempo a solas con tu bebé.

Es lógico que la madre se lleve el mayor crédito, ya que puso el cuerpo, el esfuerzo y llevó a cabo la labor más dura. Pero tú también te dedicaste y pusiste todo de tu parte para que fuera el mejor embarazo dentro de lo posible. También estuviste para brindar el apoyo que tu pareja necesitó todo el tiempo.

Asimismo, se produce cuando quieres tener un espacio con tu bebé, decirle unas palabras. Cuando deseas recostarlo sobre tu pecho para que también reconozca tus latidos o cuando quieres arrullarlo hasta que se duerma y descansar junto a él pero no puedes hacerlo.

Los motivos que te lo impiden pueden ser:

  • La gente no deja de llegar a tu casa.
  • La madre está sensible y no puede despegarse de él.
  • Tus familiares te dicen cómo cogerlo, cuándo y por qué no hacerlo en determinadas situaciones.
  • Tienes tanto que hacer que tus planes paternales van quedando en un segundo plano.
Los papás que padecen el síndrome del padre desplazado no logran conectarse con sus pequeños.

¿Cómo evitar y hacer que desaparezca el síndrome del padre desplazado?

Toma el control de la situación. Hoy en día existen muchos canales de comunicación y puedes informar a tus familiares y amigos de cuál es el mejor momento para que os hagan una visita.

Tanto tú como tu pareja estaréis agotados, y más visitas implican más trabajo. Crea un grupo de Whatsapp, envía fotos del recién nacido y de la madre para que todos se queden tranquilos.

“El síndrome del padre desplazado surge cuando sientes que nadie reconoce tus esfuerzos y tu parte en todo este asunto. Te sientes invisible e impotente, pendiente de todo sin que nadie lo note”

También podrías organizar una pequeña reunión, para dentro de una semana o dos, para que puedan ir a darle la bienvenida al bebé. Así evitarás que estén llegando hora tras hora y, sin ser su intención, interrumpan el momento paternal que necesitas.

Otra buena idea es asignar tareas. Vas a escuchar muchas veces: “Cualquier cosa que necesites me avisas”. Pues bien, hazles caso y exprésales tus necesidades. Puede ser ir a comprar pañales o preparar algo de comer. Incluso acompañar a tu pareja mientras tú recuestas al bebé, lo que sea que ayude a aminorar tu carga.

Mantén la comunicación con tu pareja

Seguramente no quieras abrumarla con lo que te está pasando y eso es muy considerado por tu parte. No obstante, para que no sientas el síndrome del padre desplazado es necesario que ella entienda que necesitas un tiempo con tu bebé. 

Muy pronto tendrás que volver a tus obligaciones diarias y el tiempo para crear un vínculo con tu hijo se reducirá aún más. Por eso, debes expresarle tus necesidades como padre.

Los padres tienen todo el derecho de gozar los maravillosos momentos que ofrece la paternidad: hazte tiempo para ello.

Dividíos las tareas; obviamente tú no puedes amamantarlo, pero puedes cambiarle el pañal o la ropa, por ejemplo. También puedes hacerlo dormir cuando se despierte por la noche. Una vez que ella se recupere del parto, puede ir haciendo otras cosas mientras tú te ocupas del bebé.

Tu pequeño ha escuchado tu voz durante el embarazo, susúrrale al oído para que te reconozca. Verás que es sencillo crear un vínculo con él; abrázalo, solo necesitas tiempo. Hazte tu lugar y no esperes que los demás lo hagan por ti. Por último: no te frustres y disfruta de esta etapa tan hermosa de sus vidas.

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