Retraso psicomotor en bebés: causas, síntomas y tratamiento

Astrid Moreira · 29 noviembre, 2017
El retraso psicomotor implica un retardo en el desarrollo de las destrezas cognitivas y motoras del bebé. Conocer sus síntomas y establecer un diagnóstico temprano ayudará a que se pueda encontrar una solución lo antes posible.

El retraso psicomotor en bebés significa que los hitos del desarrollo que requieren durante determinada edad no aparecen o lo están haciendo de forma anómala. Gracias al cribado neonatal expandido, se ha diagnosticado rápidamente la existencia de esta anomalía, lo que ha permitido realizar los tratamientos adecuados a tiempo.

Este término hace referencia específicamente al retraso en el desarrollo de las destrezas cognitivas, como el lenguaje, por ejemplo, y en el desarrollo de las destrezas motoras, como el caminar.

Diagnóstico del retraso psicomotor en bebés

Existen dos tablas de desarrollo para detectar el retraso psicomotor en bebés. Por una parte, el test de Denver o la escala Haizea-LLevant, que permiten evaluar la existencia de alguna anomalía en el desarrollo del bebé. Por otra parte, los tests de inteligencia o pruebas neuropsicométricas, que pueden ser utilizadas a partir de los 5 años de edad. Estas pruebas siempre deben ser realizadas por especialistas y valoradas en el contexto de los grandes cambios que presentan los niños en su desarrollo.

Los masajes benefician muchas veces el desarrollo del bebé.

En la mayoría de los casos en los que se determina la existencia de retraso psicomotor existe un a causa cerebral que lo justifica y que puede originar una deficiencia cognitiva que se mantiene con el tiempo. Detectar tempranamente la anomalía puede mejorar la calidad de vida del niño.

“La estimulación en los primeros años de vida del bebé es fundamental para detectar retraso psicomotor”

Causas del retraso psicomotor en bebés

Aún no se conocen con exactitud las posibles causas del retraso psicomotor en bebés, pero según algunos expertos puede surgir debido a un problema genético o un problema adquirido.

  • Debido a un problema genético: existen muchos errores congénitos de metabolismo que pueden devenir en una afectación motora o cognitiva. También puede deberse a una alteración genética.
  • Debido a un problema adquirido: Es posible que se deba a una infección interna, traumatismos o problemas vasculares; además, puede que se hayan generado antes, durante o después del parto.

Señales del retraso psicomotor

Las primeras señales de la existencia de un retraso psicomotor se dan cuando el niño no desarrolla destrezas dentro del periodo de tiempo debido o lo hace con muchas dificultades. Este retraso no debe confundirse con la tardanza del desarrollo de las habilidades para comunicarse o solucionar problemas. algunas características propias son:

  • En caso de que el bebé se muestre irritable a los 6 meses de edad, utilice solo una mano para jugar, muestre poco interés en el entorno o se sobresalte fácilmente ante cualquier ruido.
  • Si el niño no se moviliza solo hacia ningún lugar, babea constantemente gran parte del día y se lleve a la boca todo tipo de objetos.
  • En caso de que a los 2 años de edad sea muy hiperactivo y no consiga concentrarse en las actividades o le sea muy difícil involucrarse en los juegos porque no los entiende.
Los juguetes deben ser controlados por los padres.

  • El retraso también puede visualizarse en la postura que adoptan al sentarse y que se adquiere después de los 6 meses. También, en lugar de gatear prefiere arrastrarse sentado sobre el asiento para movilizarse de un lado a otro, aunque es importante destacar que no todos los niños que realizan esta acción tienen este trastorno.

“Una de las características de los niños con retraso psicomotor es la dificultad para controlar la cabeza”

Tratamiento

En el momento en que se diagnostica el retraso psicomotor en el bebé, los padres deben favorecer que el pequeño se mueva. Por ejemplo, puede ser colocado en el suelo y brindarle libertad para moverse, evitando el uso excesivo de asientos o sillas especiales para bebés.

En cualquiera de estos casos, es muy importante consultar con su pediatra, quien se encargará de determinar la terapia adecuada y los ejercicios que deberá realizar el niño. Como recomendamos anteriormente, es muy importante evaluar las actitudes del niño para realizar un diagnóstico a tiempo ante un posible retraso psicomotor.

Como padres, debemos estar muy atentos a las señales que pueda presentar el bebé y en caso de cualquier anomalía no angustiarnos. Trabajar de forma temprana el inconveniente y consultar con su médico de cabecera las inquietudes que podamos presentar permitirá que el bebé se desarrolle correctamente.