¿Qué es la coparentalidad?

¿Qué es la coparentalidad? ¿Te suena este concepto? ¿Qué ventajas e inconvenientes encontramos en esta nueva forma de entender la paternidad?
¿Qué es la coparentalidad?
Laura Ruiz Mitjana

Escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana el 09 diciembre, 2020.

Última actualización: 09 diciembre, 2020

Resulta innegable el hecho de que la maternidad y paternidad, los procesos de crianza y las relaciones de pareja, entre otros aspectos, han ido evolucionando (y cambiando) a una velocidad de vértigo con los años. A su vez, internet ha propiciado nuevas formas de relacionarse e, incluso, de entender la paternidad y las relaciones de pareja. Es el caso de la coparentalidad, una nueva forma de ser padres y madres.

A través de este fenómeno, se unen dos personas que desean tener hijos pero que, por X razones, no han tenido la oportunidad, no han encontrado el momento o la persona para hacerlo, etc. Esto hace que algunas de ellas recurran a la coparentalidad, un fenómeno que consiste en tener un hijo con alguien con quien no mantienes una relación de pareja.

De hecho, existen cada vez más portales web en los que es posible ser padre o madre recurriendo a este nuevo concepto. En este sentido, existen páginas que permiten conocer a esa persona que está en tu misma situación y “hacer match” para conseguir ese deseo común.

Padre con su hijo en un museo, fruto de la coparentalidad.

No queremos, para nada, banalizar este tema porque se trata de algo delicado, por ello, vamos a conocer mejor en qué consiste la coparentalidad y qué requisitos se necesitan para que este proceso llegue a buen puerto y beneficie a todas las partes (incluido el hijo en común).

¿Qué es la coparentalidad?

La coparentalidad es un fenómeno reciente, o una forma innovadora de ser padre, que implica que dos personas se unen con el único propósito de tener un hijo en común. Es decir, son personas que no mantienen una relación afectivo-sexual (no son pareja), pero que comparten un mismo deseo: ser padres.

De esta forma, la coparentalidad implica compartir los derechos y responsabilidades del padres y la madre sobre los hijos. Así, este concepto separa la relación matrimonial (o de pareja) de la concepción y la crianza; se trata de un estilo parental totalmente nuevo donde los hijos no nacen como fruto de una relación de pareja o matrimonial.

Ventajas e inconvenientes

Como posibles ventajas de la coparentalidad encontramos que se dispone, en cierta manera, de mayor libertad, porque se está soltero (o no, pero es una posibilidad), se dispones del 50 % del tiempo para uno mismo (dependiendo de los acuerdos con la otra persona), etc. Además, se puede flexibilizar mucho la crianza de un hijo, si hay buen entendimiento con la otra persona.

En cuanto a los inconvenientes, hay que coordinarse mucho con alguien que quizás se acaba de conocer (también puede ser un amigo, dependiendo de cómo se haya iniciado este proceso), pueden surgir muchas dudas y miedos, etc. Además, no se forma ese “vínculo” en familia a nivel más tradicional, es decir, se trata de una relación un poco peculiar en este sentido.

El hijo de una relación de coparentalidad

Para muchos, especialmente aquellas personas con una mentalidad más tradicional o clásica, puede sonar chocante este nuevo concepto. ¿Cómo tener un hijo con alguien con quien no mantienes una relación de pareja? ¿Cómo será la crianza y la vida de este nuevo ser?

En principio, según afirman algunos expertos, si entre los progenitores existe un buen clima y ambos asumen un compromiso real en la paternidad, no tienen por qué aparecer conflictos o problemas en el hijo (más allá de los “normales” o habituales). Es decir, es posible criar a un hijo de forma saludable a través de la coparentalidad, pero debe existir mucha comunicación entre los protegenitores, así como una buena coordinación.

“La maternidad/paternidad tiene un efecto humanizador. Todo se reduce a lo esencial”.

-Meryl Streep-

En lo que a la coparentalidad respecta…

El fenónemo de la coparentalidad nace como resultado de los múltiples cambios que están surgiendo en la sociedad en diversos sentidos: cambios de vida, en la crianza, en la concepción que tenemos de muchas cosas, en las relaciones, etc.

La libertad social ha permitido esta nueva forma de parentalidad, pero también otros fenómenos en relación a la maternidad y la crianza de los hijos, como el hecho de tener hijos fuera del matrimonio, cosa que hace muchos años, a nuestros abuelos, por ejemplo, les hubiera parecido impensable.

Así, a través de la coparentalidad, dos personas se unen para tener un hijo, sin ser pareja. Para que esta funcione, eso sí, debe existir mucha madurez personal en ambas partes, así como un gran compromiso y la posibilidad de ofrecer estabilidad a esta nueva criatura.

Está claro que tener un hijo no es ningún capricho y que para tomar esta decisión conviene reflexionar mucho antes sobre el futuro que se le puede dar a este nuevo ser, más allá del deseo de ser padre o madre.

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  • Capdevila, C. (2016). La coordinación de coparentalidad. Una intervención especializada para familias en situación de alta conflictividad crónica post-ruptura de pareja. Anuario de Psicología, 46(1): 41-49.
  • Cuesta, H. (2010). El ejercicio de la paternidad biológica en solitario y la titularidad compartida de la maternidad. Aranzadi Socia, 6.