Los miedos en la adolescencia

Fernando Clementin 24 marzo, 2018
En medio de la inmensidad de desafíos que nos presenta la adolescencia, uno muy importante es el de superar los miedos y convivir con ellos.

La adolescencia no es una etapa sencilla, más allá de las indiscutibles vivencias hermosas que nos ofrece. En ella se combinan grandes cambios físicos, hormonales, psicológicos y sociales. Por la suma de estos factores, los miedos en la adolescencia son algo común y que todos los jóvenes deben afrontar.

Entre los 12 años y los veintitantos —este límite se ha ido corriendo en los últimos años—, la adolescencia plantea grandes retos a la mentalidad de los exniños. Deben adaptarse, en primer lugar, a las alteraciones en su cuerpo y a los cambios psicológicos que estas producen.

Por otra parte, inician un proceso de independencia parcial de sus padres, por lo que muchas veces manifiestan públicamente rechazo hacia ellos. En sentido opuesto está su anhelo por incorporarse a un grupo de pares. Ligado a esto, vienen los problemas de identidad y miedo al rechazo.

Sin duda, es un combo casi incontrolable de sensaciones a las que, necesariamente, hay que hacer frente. ¿Cuáles son, entonces, los miedos en la adolescencia? ¿En qué podemos ayudar a nuestros hijos?

Los principales miedos en la adolescencia

En realidad, los miedos en la adolescencia no difieren demasiado de los de la adultez. Se experimenta temor al rechazo, al fracaso, a la soledad, al amor, entre otros. Lo que sí es diferente es el contexto en el que estas emociones se dan.

Durante la juventud, uno tiene la vida por delante. Esto ofrece muchas posibilidades y esperanzas, pero también una carga muy grande de incertidumbre.

En cambio, al crecer, algunas de estas cuestiones se van saldando. Por lo tanto, la estabilidad emocional aumenta y el cerebro se puede enfocar en el siguiente objetivo.

Una vez comprendida esta diferencia, podremos entender por qué la adolescencia es un periodo de transición, dudas y cuestionamientos a todos y a todo. Por eso se despiertan los siguientes miedos en la adolescencia.

Miedo a la frustración

Este surge, en gran medida, dada la preocupación constante de los padres por alejar a sus hijos de cualquier situación poco placentera. De este modo, viven en un permanente estado de comodida y satisfacción, pero cuando llega un sacudón, las consecuencias son aún peores.

Desarrollar tolerancia a la frustración y, sobre todo, la capacidad de sobreponerse a la adversidad, es clave para toda persona. De no ser así, todos los planos de su vida se verán perjudicados: el laboral, sexual, familiar y social, entre otros.

La no superación de miedos en la adolescencia puede conducir a trastornos graves, como la depresión.

Además es importante saber que no están obligados a cumplir las expectativas de nadie. Su única medida deberían ser ellos mismos: el objetivo es ser la mejor versión de uno.

Miedo al futuro

A medida que el joven se va incorporando a la sociedad, notará todas las expectativas que hay posadas sobre él. Es frecuente que esto lo pueda atormentar. Un joven de 16 años, próximo a terminar el bachillerato, se encuentra frente a las siguientes decisiones:

  • ¿Qué carrera debo seguir?
  • ¿Es conveniente buscar un trabajo y tener mi propio dinero?
  • ¿Qué pasa si me va mal en la universidad?
  • ¿Podré hacer nuevos amigos o conseguir una novia?
  • ¿Y si no me adapto a la nueva vida universitaria?

Estos son solo algunos, ya que puede haber otros interrogantes a corto o largo plazo que también invaden su mente. Estos miedos en la adolescencia pueden causar ansiedad, inseguridad y falta de autoestima. Es necesario mucho apoyo para que el chico tenga a quien confiar sus inquietudes y una voz que transmite serenidad.

“Desarrollar tolerancia a la frustración y, sobre todo, la capacidad de sobreponerse a la adversidad, es una cualidad fundamental para toda persona”.

Miedo al rechazo

Los adolescentes aún no tienen totalmente definida su identidad. Por lo tanto, la van formando mediante la interacción con otros pares o grupos de personas.

Sin embargo, cuando no se logra esta interacción, el adolescente puede sufrir temores muy profundos. Esto los puede impulsar a cambios precipitados, cuestionamientos sobre sus valores e incluso la adopción de hábitos nocivos, solo por el hecho de ‘caer bien’.

El rechazo no es exclusivo del ámbito amoroso. También puede darse entre amigos, compañeros estudiantes o incluso por parte de adultos.

En este último caso, es habitual la preocupación excesiva por ser incluido en un equipo deportivo o en algún otro grupo selecto de estas características.

Los miedos en la adolescencia.

Miedo a la pérdida

Así como en el camino de la adolescencia se van sumando muchas personas que a la larga se vuelven irreemplazables, también pasa lo contrario. Otros quedan relegados o directamente excluidos de nuestras vidas.

Amigos de la infancia, familiares o incluso mascotas, sea por causas sentimentales o por pérdidas físicas, pueden abandonar nuestra cotidianeidad. Estos cambios, sobre todo cuando son nuevas experiencias en la vida de un joven, pueden ser durísimos y generan mucho miedo.

Una vez más, y como a lo largo de todo este periodo, es fundamental el apoyo y la guía de personas experimentadas. Los padres, los abuelos y los hermanos mayores pueden ayudar a sobrellevar situaciones difíciles de manejar por su cuenta. Sobre todo las relativas a las pérdidas.

Debemos ratificar que los miedos en la adolescencia son normales y que estos promueven el desarrollo de una mentalidad sana y resiliente.

Si bien es importante ayudarlos, tampoco hay que resolverles todo. Cada persona debe hacer frente a las batallas personales para progresar y ser mejor día a día.

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