El trastorno oposicionista desafiante

Kawaii · 24 marzo, 2018
Descubre a continuación todo lo que necesitas saber acerca del trastorno oposicionista desafiante y cómo puedes actuar para tratarlo a tiempo.

El trastorno oposicionista desafiante (TOD) conlleva a un tipo de conducta disocial, que deriva en hostilidad y desobediencia. Tal y como su nombre lo indica: consiste en llevar la contraria y desafiar toda figura de autoridad. Se desarrolla a partir de los 8 años de edad.

Cuando se mantiene una actitud desafiante durante seis meses o más, se puede tratar de un caso de TOD. Ante la duda, lo mejor será consultar con un psicólogo.

El trastorno oposicionista desafiante puede llegar a perjudicar gravemente el desarrollo de los niños. En otras palabras impedirá que se desenvuelvan sanamente en el hogar, en la escuela y en cualquier otro ámbito social.

Cabe destacar que, existen ciertos factores de riesgo que se deben de tener en cuenta. Por ejemplo, el sexo. De acuerdo a las estadísticas, hay una incidencia de niños con este trastorno mucho más elevada que de niñas.

Factores de riesgo del trastorno oposicionista desafiante

  • Pertenecer al sexo masculino.
  • Antecedentes familiares de drogadicción y trastornos como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, entre otros.
  • Haber sido víctima de negligencias o abusos.
  • Conducta violenta. Incapacidad de mantener una disciplina.
  • Crecer en un ambiente de conflicto constante y de mucho estrés.
El trastorno oposicionista desafiante.

A pesar de que se desconoce cuáles son las causas del trastorno oposicionista desafiante, se cree que estas pueden ser de origen tanto hereditario como ambientales. Sin embargo existen otras explicaciones posibles:

Factores biológicos

Muchos niños que han desarrollado trastornos oposicionistas desafiantes, tienen al menos un integrante del grupo familiar con trastornos del estado de ánimo.

El desequilibrio de algunas sustancias químicas en el cerebro puede alterar la conducta. Por consiguiente, se considera que una alteración de la serotonina, puede provocar la aparición del TOD.

La incapacidad de gestionar las emociones y controlar los impulsos puede propiciar una conducta hostil y violenta con las personas.

Factores ambientales

El ambiente donde los niños pasan la mayoría del tiempo es un factor clave a la hora de desarrollar cualquier trastorno. Esto se debe a que, como todo ser humano, les afecta directamente el contexto que los rodea y ocasionar una conducta disruptiva. Los factores ambientales con mayor relevancia vienen a ser:

  • Cambios de escuela demasiado frecuentes.
  • Cambios de cuidadores constantemente.
  • El divorcio de los padres.
  • Inestabilidad en el hogar.

Síntomas del TOD

No siempre es fácil o se puede distinguir con claridad entre un niño de carácter fuerte y uno con trastorno oposicionista desafiante. Sin embargo, hay ciertos síntomas que se hacen presentes y que ayudan a realizar la distinción.

El TOD se manifiesta invariablemente en el hogar. No obstante, en la escuela puede que no se manifieste en lo absoluto. Todo depende del caso.

  • Baja autoestima.
  • Falta de concentración.
  • Agresividad generalizada.
  • Molestar a otros de manera deliberada.
  • Incapacidad para controlar los impulsos.
  • Sentimientos de rencor y conductas vengativas.
  • Resistencia a cumplir con las reglas o peticiones.
  • No le agrada trabajar en equipo, por lo que tiende a aislarse.
  • Rebeldía, desafío de la autoridad e irrespeto a los límites establecidos.
  • Echarle la culpa a terceros por sus errores o por su mal comportamiento.
  • Mal humor e irritabilidad; por ende, tienden a frustrarse con facilidad.
  • Maltrato verbal deliberado y constante. Su vocabulario está lleno de malas palabras y no teme hacer uso de ellas con cualquier persona para causar daño.
El trastorno oposicionista desafiante.

Efectos del trastorno oposicionista desafiante

Cuando el TOD no se trata a tiempo, los niños crecen y el problemas persiste. De adultos, pueden llegar al extremo de alcanzar una completa incapacidad para poder vivir en sociedad. Asimismo, tienen una mayor inclinación a desarrollar adicción a las drogas; lo cual agravará el problema aún más.

En el ámbito escolar, los niños con TOD que no son tratados fracasan y desertan. Y por otra parte, no consiguen ser aceptados por sus compañeros, con lo cual, buscarán compañías malsanas en otros ambientes.

Asimismo, las relaciones interpersonales y familiares se ven afectadas profundamente. Con el paso de los años, costará mantenerlas en el tiempo hasta llegar al punto en que consigan alejar a todos a su alrededor. Desafortunadamente, tienden a sus actos violentos y diversas formas de maltrato constante, no permite que conserven simpatías ni amistades.

Por ello, una vez que el profesional haya determinado que el niño presenta trastorno oposicionista desafiante, lo más recomendable es proceder a iniciar un tratamiento de inmedianto. Mientras más pronto se atienda el problema, mejor. La finalidad es evitar que el problema persista en el tiempo y afecte por completo su vida.