No aceptes excusas: enseña a tu hijo a responsabilizarse de su comportamiento

Okairy · 22 noviembre, 2016

Todos los niños terminan desarrollando excusas por su comportamiento en un momento u otro. “¡No es mi culpa!” Es una reacción común para los niños cuando han roto las reglas.

Sin embargo, para algunos niños es habitual excusarse y puede presentar un problema real. Si tu hijo dice cosas como: “tuve que golpearla porque ella me dio una patada en primer lugar”, “No es mi culpa haber olvidado la tarea” o “Mi maestro no me da tiempo suficiente para llegar mis libros después de la escuela”, debes reconocer que hay un problema.

Mantén la calma

Evita discutir con tu hijo cuando insiste en algo que no es su culpa. De lo contrario corres el riesgo de entrar en una lucha de poder. En su lugar, responde con calma.df659311f20953d60e0e0247b3f150e4

Deja en claro que aunque tenga una excusa por su comportamiento, no significa que él no sea responsable por ello. Señálale sus excusas y recuérdale sus responsabilidades personales.

Por ejemplo, “Tú estás a cargo de la forma en que te comportas” o “Todo depende de que encuentres la manera de resolver ese problema”.

Fomenta la responsabilidad personal

Enseñar a tu hijo la diferencia entre una explicación y una excusa es fundamental. Por ejemplo, decirle a un maestro que estaba ausente porque estaba enfermo es una explicación. Pero decir al maestro que su perro se comió su tarea es una excusa.

Una explicación acepta la responsabilidad personal mientras que una excusa tiende a culpar a otras personas. Una explicación está destinada a ayudar a otros a entender la situación, mientras que una excusa solo significa, generalmente, justificar un error.

A veces los niños tienen dificultades para reconocer la diferencia, pero vale la pena el tiempo y esfuerzo. Esto ayudará a tu hijo a ver que hay una gran diferencia entre culpar a los demás y aceptar su responsabilidad personal.

Puedes tratar de realizar un juego de roles en diferentes escenarios y pedirle a tu niño identificar una excusa frente a una explicación. Con la práctica, tu hijo puede crecer para reconocer la diferencia. Anima a tu hijo a señalar explicaciones y excusas cuando se está viendo una película o leyendo un libro.

Enséñale habilidades de resolución de problemas

Cuando el niño trata de culpar a los demás por sus errores y problemas, gira el foco de nuevo sobre sus “cómo responde”. Por ejemplo, si dice, “Tengo una mala calificación en mi proyecto, porque el profesor no explica cómo hacerlo”, pregunta, “¿Qué podría haber hecho al respecto?”

Hablar sobre cómo podría haber pedido aclaraciones o buscado ayuda, en lugar de culpar al maestro por su mala calificación. Es importante que tu hijo sea capaz de reconocer que tiene opciones en cómo responde.

Enseña a tu hijo que no importa lo que sucede a su alrededor porque es responsable de sus propias decisiones.

Aprender de los errores

Enseña a tu hijo que los errores son una oportunidad de aprendizaje. Cuando los niños ven los errores como una manera de ayudar a aprender, es menos probable que traten de encubrir sus errores o culpar a otras personas. Muéstrale que cometer errores no es malo, pero es importante aprender de esos errores para que no se repitan.enfadado

Felicita a su hijo por decir la verdad o asumir la responsabilidad de su comportamiento. Cuando dice cosas como: “Yo no la habría golpeado si ella no lo hubiese hecho” recuérdale que nadie lo obligó a hacer nada y que él elige cómo se comporta.

Entonces, cuando él esté en calma, podrá hablar de lo que se puede hacer de manera diferente la próxima vez.

No debes permitir que tu hijo ofrezca excusas cada vez que se comporta mal o no hace algo que debería hacer, debe aprender de sus errores.