Las necesidades básicas en la educación infantil

María Matilde · 9 mayo, 2019
Veremos en este artículo cuál es la importancia de atender necesidades que son básicas en la etapa de la educación infantil.

Cubrir las necesidades básicas en la educación infantil es una condición indispensable para que los niños y niñas puedan desarrollarse adecuadamente.

Las necesidades básicas, tal y como su nombre indica, son requerimientos vitales que deben ser asistidos para que el posterior desarrollo de los niños, tanto a nivel físico, psíquico, social, emocional, y de conformación de sus personalidades, sea correcto.

Las necesidades básicas en la educación infantil

La etapa de la educación infantil es la etapa educativa que atiende a niños y niñas desde su nacimiento hasta los 6 años, ordenado en dos ciclos. El primero, que comprende desde los 0 años hasta los 3 años, y el segundo, que va de los 3 a los 6 años.

Se trata de un periodo fundamental en el crecimiento de los pequeños; son sus primeros aprendizajes, sus primeros contactos con el mundo y con los demás.Las necesidades básicas en la educación infantil.

Ahora bien, en cada uno de estos ciclos educativos las necesidades básicas dependerán del tramo de edad en el que se encuentren los niños. Así pues, entre los 0 y 3 años serán muy importantes y estarán relacionadas principalmente con sus necesidades básicas de alimentación, higiene y descanso.

Alimentación

Esta es una necesidad primaria del ser humano que necesita ser satisfecha de forma adecuada, como condición para que los pequeños puedan realizar cualquier otra actividad.

En este sentido, los maestros deben organizarse con el colegio y con los padres, y conocer la alimentación de sus pequeños: si toman el biberón o beben leche materna, los horarios, necesidades particulares de cada uno, etc.

Sueño

En la infancia, el descanso es fundamental y deberá ocurrir según las necesidades de los pequeños. Las horas de sueño varían mucho entre ellos; cada niño tiene su propio ritmo de sueño y, generalmente necesitan descansar después de cada comida. Además, los niños deberán tener un sitio tranquilo, con luz tenue y poco ruido para que su descanso sea reparador.

Higiene

A medida que los maestros mantienen a los pequeños bien aseados, deben ir transmitiéndoles hábitos saludables de higiene. Como, por ejemplo, cuando ya comienzan a hacer algunas actividades diarias de forma más independiente, como ir solos al baño, deberán aprender a limpiarse las manos, o a cepillarse los dientes después de cada comida.

Actividades cotidianas para cubrir las necesidades básicas en la educación infantil

Las actividades cotidianas realizadas para cubrir necesidades básicas como el sueño, la alimentación y la higiene son el eje metodológico alrededor del cual se desarrolla la etapa de la educación infantil.

Son, precisamente, las primeras actividades a partir de las cuales los peques comienzan su aprendizaje en el ámbito escolar. A medida que ellos repiten estas actividades en el día a día, van interiorizando rutinas y adquiriendo, así, hábitos de autonomía.

A su vez, los pequeños comienzan a desarrollar  capacidades  relacionadas con la motricidad, tanto fina como gruesa, capacidades sensoriales y desarrollo del lenguaje. Además, también van aprendiendo poco a poco a relacionarse con su entorno, tanto físico como social y emocional.

Actividades cotidianas y afecto

Como venimos planteando, es fundamental atender a las necesidades básicas de los pequeños, que irán cambiando a la par que ellos van evolucionando en sus correspondientes etapas madurativas.

Además, todas las actividades diarias que se desarrollen dentro de las aulas relacionadas con la satisfacción de las necesidades básicas estarán acompañadas de una permanente interacción entre el pequeño y el educador.

Se crea de esta manera un vínculo afectivo entre el educador y sus pequeños, que también es primordial para ir desarrollando en los niños sentimientos de seguridad y afecto.Las necesidades básicas en la educación infantil.

La mediación de los maestros en la satisfacción correcta de las necesidades básicas implica, entonces, crear las condiciones adecuadas para que el niño crezca correctamente. No solo porque interioriza rutinas necesarias para su subsistencia, sino porque, además, desarrolla lazos afectivos elementales para su posterior evolución emocional y social.

Darle a un niño de comer, cambiarle un pañal o cantarle una nana para que consiga conciliar el sueño son actividades diarias que tienen como objetivo mantenerlo cubierto en sus necesidades básicas.Pero se trata también de proporcionarle un contexto afectivo y de contención, algo que resulta vital para su futuro crecimiento.

Otras necesidades básicas en la educación infantil

Hemos hecho mayor alusión a las necesidades básicas propias del primer ciclo de la educación infantil. Necesidades como la alimentación, la higiene, el sueño, el afecto y la contención.

Pero no debemos olvidar que sobre estas necesidades primordiales se erigen otras a medida que los niños crecen, y que no dejan de ser necesidades como tales.

En este sentido, podemos hablar de la actividad física, la estimulación sensorial, cognitiva y lingüística, la socialización y el juego. Estas también son necesidades que deberán ser cubiertas, una vez atendidas las primeras, más estrechamente relacionadas con la subsistencia.

  • del Estado, B.O. (2008). Orden ECI/3960/2007, de 19 de diciembre, por la que se establece el currículo y se regula la ordenación de la educación infantil. https://www.boe.es/boe/dias/2008/01/05/pdfs/A01016-01036.pdf
  • Berry Brazelton, T. (2005). Las necesidades básicas de la infancia. Editorial Grao. Barcelona.