Consecuencias de la falta de afecto en la infancia

Óscar Dorado · 20 octubre, 2018
La falta de atención hacia los niños por parte de los padres puede tener consecuencias negativas para su infancia y las etapas venideras. A continuación, te contamos cuáles son.

Todos los niños necesitan recibir cariño y atención. Sin embargo, no todos los pequeños son tratados con el afecto que necesitan. En este artículo, vamos a mencionar cuáles son las consecuencias de la falta de afecto en la infancia.

Los padres están cada vez más ocupados y tienen preocupaciones interminables. No obstante, está claro que una de las cosas más importantes que tienen que hacer es detenerse y aportar a los hijos el afecto que necesitan. Y es que existe un vínculo entre el afecto en la infancia y la salud y la felicidad en el futuro.

En este sentido, es importante que los adultos creen un ambiente de amor para sus hijos y les hagan sentir que están ahí para ayudarlos. Pasar tiempo con los seres queridos es una gran oportunidad para expresar los sentimientos y crear un buen ambiente familiar.

¿Cuáles son las consecuencias de la falta de afecto en la infancia?

A continuación, te mostramos cuáles son las consecuencias de la falta de afecto en la infancia. Préstales atención y procura cumplir con esta necesidad tan importante para tus hijos.

1. Dificultad para identificar los sentimientos

La primera de las consecuencias de la falta de afecto en la infancia es que los niños pueden tener dificultades para identificar sus emociones. La falta de atención provoca que los padres no enseñen a los pequeños cómo manejar los sentimientos de una manera saludable.

En consecuencia, esto provoca que muchos de ellos sean incapaces de enumerar sus fortalezas y debilidades y se sientan vacíos por dentro.

Ayudar a los niños a canalizar sus emociones les sirva para cada situación de su vida cotidiana.

Se debe tener en cuenta que los infantes aprenden a interpretar emociones principalmente a través de las palabras y los gestos. Si no reciben el afecto necesario, esto significa que no tendrán la posibilidad de reconocer cada uno de los sentimientos que experimenten.

2. Deficiencias en las habilidades

Los hijos de padres no involucrados generalmente se desempeñan mal en casi todas las áreas de la vida. Estos niños tienden a mostrar deficiencias en la cognición, el apego, las habilidades emocionales y las habilidades sociales.

Debido a la falta de sensibilidad emocional y al amor de sus cuidadores, estos infantes pueden tener dificultades para formar apegos más adelante en sus vidas. La falta total de límites en el hogar dificulta el aprendizaje de conductas apropiadas en la escuela y en otras situaciones sociales, por lo que es más probable que tengan problemas de comportamiento.

“Una de las cosas más importantes que tienen que hacer los padres es detenerse y aportar a los hijos el afecto que necesitan”

3. Carencias de autoestima

La falta de afecto en la infancia provoca que la relación más difícil que tengan en un futuro sea con ellos mismos. A veces, pueden sentir que son su peor enemigo y el mayor crítico hacía su persona.

Estos problemas de autoestima pueden provocar que la vida sea una batalla constante entre lo que sienten por ellos mismos y lo que desean sentir. Lo que sucede es que los niños se juzgan a sí mismos más severamente de lo que juzgan a los demás y se sujetan a un estándar más alto.

Sin embargo, aprender a amarse a uno mismo es un largo viaje. En estos casos, es necesario remarcarles que son importantes y que tienen la capacidad de marcar la diferencia, con el objetivo de transformar la manera en la que se ven y la proyección hacia los demás.

Los hábitos familiares negativos pueden tener muy malas consecuencias para la autoestima de los pequeños.

4. Poca confianza en las otras personas

Por último, debes saber que la falta de afecto en la infancia provoca que los niños tengan problemas para confiar en las otras personas. En estas situaciones, es posible que estén constantemente preocupados de que las personas que aman inevitablemente les hagan daño.

Si los niños no están en un ambiente estable y acogedor, pueden encontrar dificultades para confiar en los demás en el futuro. Por supuesto, esto dificulta casi cualquier tipo de relación a largo plazo.

Ciertamente, la confianza es un componente importante del apego emocional positivo. Cuando no se ha experimentado el afecto y la protección de un adulto, es más probable que las personas desarrollen mecanismos de defensa para evitar ser lastimadas.

Por último, recuerda que las consecuencias de la falta de afecto en la infancia surgen porque, en algunas ocasiones, los padres tienden a olvidar lo más importante que debe proporcionarse a los niños, que es el amor. Como madre, debes asegurarte de que tu hijo sea la prioridad y reciba el cariño y la atención que necesita.

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