La orientación sexual en los niños

Francisco María García · 19 marzo, 2019
La infancia es una etapa de vital importancia en el desarrollo. La orientación sexual en los niños se vincula con la influencia del entorno social y la crianza. Algunas teorías se refieren, además, a aspectos genéticos y hormonales.

En la etapa infantil se forja la conducta del adulto, que incluye el ámbito sexual. Es el resultado del modo de actuar, relaciones y circunstancias de cada sujeto. Esto se atribuya a la relación del niño con sus padres y con su entorno. También se alude a aspectos genéticos y hormonales.

Las teorías

Varias teorías tratan de explicar cómo se forja la identidad sexual. La biológica se refiere a la parte hormonal pre y postnatal, genética y neuroanatómica.

La conductual lo ubica en el aprendizaje durante el desarrollo, mientras la interaccionista la relaciona con la parte hormonal prenatal y el entorno sociocultural. En el modelo psicoanalítico se alude a condiciones intrapsíqucas. Ninguna es considerada concluyente.

La orientación sexual ni se modifica ni se transmite

Como sabemos, la orientación sexual tiene que ver con la atracción hacia otras personas. Si es hacia el mismo sexo se habla de conducta homosexual; si es entre sexos opuestos, es heterosexual.

Hay algo que debe quedar claro: la orientación sexual no se puede modificar y tampoco transmitir. Las personas no eligen ser homosexuales o heterosexuales.

Desde la infancia

La identidad sexual se gesta desde la infancia, aunque en algunos casos la verdadera orientación sexual se reafirma en la adultez. En la infancia hay una condición asexuada. Excepto los órganos genitales, la conducta sexual durante la primera infancia es poco diferenciada; el comportamiento motor y sensorial es prácticamente igual.

Entre los dos y tres años comienza a diferenciarse lo femenino de lo masculino. La conciencia sobre los rasgos de la personalidad aparece hacia los cinco años.

A partir de los 6 años comienzan las preguntas. Por profundas que sean, es importante responderlas con sinceridad, sin reírse. Tampoco es conveniente intentar reprimir conductas relacionadas con la formación de esa identidad; ellas forman parte de una sana sexualidad cuyo desarrollo puede entorpecerse con esa represión.La orientación sexual en los niños.

A medida que crecen, los niños van asumiendo papeles de género. En la etapa del final de la infancia o preadolescencia aparecen el deseo y la atracción sexual. El adolescente va descubriendo su propio cuerpo, sus gustos, preferencias y sentimientos; así se va construyendo la identidad sexual.

Pero ese descubrimiento está inmerso en un proceso continuo de conocimiento que pasa por varias etapas. En la homosexualidad comienza por sentirse diferente, sorprenderse ante esa diferencia, asimilar el contacto social y aceptar esa condición.

Cuando ese descubrimiento se produce en la adolescencia, se genera mucha angustia. La falta de personas con las que hablar sobre el tema influye decididamente en ese temor. Saben que experimentarán la aprobación o desaprobación de las normas sociales.

El temor de los padres por la orientación sexual en los niños

La estigmatización de la homosexualidad es una de las mayores preocupaciones de los padres. Esto es debido a que temen que sean víctimas de la desaprobación o que minimicen sus oportunidades,

En los jóvenes reina la confusión, aparece el resentimiento y la sensación de decepción. Si en el entorno paterno no hay modelos homosexuales positivos, la situación empeora.

Además, se juntan el amor incondicional de los padres con el rechazo a la condición homosexual de sus hijos. Lo recomendable es superar esta etapa para generar un clima de confianza hacia el hijo. Este apoyo redundará en beneficios para ambos.

La comunicación es fundamental

En algunos casos, los padres silencian la comunicación con sus hijos. Algunas veces lo hacen por vergüenza y otras porque creen que aún los niños no están en capacidad de comprender ciertos temas. Conviene saber que el silencio, las condenas o las prohibiciones en este tema generan más problemas de los que evitan. La distancia también.

La creencia de que ser homosexual o heterosexual se hereda suele influir en las relaciones padre e hijos. Esto es decididamente una falsa creencia. Tampoco se puede creer que con tratamiento psiquiátrico se “curará” la orientación sexual en los niños. Ser homosexual no es ninguna enfermedad.

Los sentimientos de culpa que muchas veces surgen en los padres carecen de fundamento. Ellos no son los causantes de que sus hijos tengan preferencias sexuales diferentes.La orientación sexual en los niños.

Nuevos tiempos

En los últimos tiempos, las actitudes frente a la homosexualidad han cambiado. La marginación ha disminuido y las agresiones también. De hecho, muchas parejas tienen relaciones de por vida; algunas de ellas con hijos adoptados.

Ya sea por el entorno, la crianza o factores biológicos, la orientación sexual en los niños es de vital importancia, pues ella definirá la identidad sexual del adulto. No depende de nadie, no tiene que ver con conductas aprendidas ni reprochables.  El resultado de ese proceso complejo que se gesta desde la infancia debe ser aceptado por todos.