Hermanastros que conviven en una misma casa. ¿Cómo hacer que se lleven bien?

Agetna · 2 septiembre, 2017

Hacer que dos hermanastros se lleven bien puede ser una empresa difícil de lograr. El sueño de unos padres, de criar a dos hijos propios que sean tan unidos como gotas de agua y se adecuen uno al otro, no siempre se hace realidad.

¿Qué esperar para dos niños que acaban de conocerse, con gustos, crianzas, valores, ideas, y educación distintos, que, encima de todo eso, sienten que deben disputar su lugar dentro del núcleo familiar que acaba de formarse?

Los hermanastros se llevarán bien siempre y cuando no existan celos entre ellos

Aunque a primera vista alguien lo ponga en duda, los hermanastros se llevarán bien, en primera instancia, si la familia no aviva los celos entre ellos:

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Esto puede lograrse si:

  • Se evitan las comparaciones
  • Los miembros de la pareja acuerdan que cada cual dará el mismo tratamiento tanto a su propio hijo como al del otro, y los intereses de ninguno serán puestos por delante
  • No se mima solamente al niño más pequeño. Aun cuando sean de diferentes edades, el niño más grande debe recibir el mismo trato y cariño que el pequeñín.

“Los celos son una ceguera que arruina los corazones; quejarse y querellarse no representa signos de afecto sino de locura y malestar.”

—Gasparo Gozzi—

Mujer, aunque comiences una relación amorosa con otra persona y traiga a su hijo a vivir a casa; aun cuando tengas predilección por el niño que durante 40 semanas cargaste en tu vientre, debes ser muy cuidadosa para no despertar celos en el otro. La igualdad será la mejor consejera y autora de la armonía familiar.

Tu pareja y el resto de la familia deben hacer lo mismo. Ambos niños necesitan criarse en un ambiente en el que no encuentren que uno de los dos es el preferido; en un hogar donde existan distinciones.

Ten en cuenta que los celos solo generan estados de insatisfacción, riñas, disputas, envidias entre los hermanastros y una vez que se implanta es bastante difícil de erradicar.

Otros consejos importantes para hacer que los hermanastros se lleven bien

Además de evitar los celos, cosa que es fundamental, existen otros pormenores que debes poner en práctica para evitar la discordia y no vivir dentro de un holocausto que, tarde o temprano, acabará con tu relación amorosa.

Entre ellos no podemos dejar de mencionarte:

Establece y haz cumplir las reglas

Dentro de cualquier familia, para que exista el orden y la paz, hay que establecer ciertas reglas de convivencia. Cuando se está comenzando un nuevo hogar y dentro de él confluyen miembros que provienen de otros hogares, cada cual debe conocer, entender, y cumplir con las normas que se dicten en la nueva casa.

Tanto un niño como el otro, debe actuar y comportarse según estas directrices y aquel que las viole debe recibir su reprimenda.

Que cada cual tenga sus responsabilidades

Cada niño debe conocer que tiene responsabilidades en casa (a no ser que se trate de un bebé, claro está) y que, por sus tareas, así como su hermanastro, debe responder.

No le exijas al hijo de tu pareja que mantenga recogida su habitación cuando pasas el día entero ordenando la habitación del tuyo.

Las querellas se resuelven conversando

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Demuéstrales a tu hijo y a tu hijastro que las disputas entre ellos, de ninguna manera, pueden aclararse con gritos ni golpes.

Los miembros de una familia, aunque discrepen entre sí, no pueden irse a los puños.

No permitas que ninguna de las querellas sobrepase los límites y llegue a la falta de respeto o la violencia.

Como madre, debes estar atenta a cualquier situación que se esté dando para aclararla cuanto antes y llegar a un consenso, siempre, conversando.

“Vuestros hijos no son vuestros hijos: son los hijos y las hijas de las ansias de vida que siente la misma vida.”

—Khalil Gibran—

Bríndales amor

El amor es el mejor de todos los remedios, es el combustible que más necesita una familia para seguir adelante y ser feliz.

Dale amor a tu hijo porque él es el mayor tesoro que te ha regalado la vida, pero dáselo también a ese otro que, conociéndolo apenas, ya lo comienzas a querer.

El amor es un sentimiento que no se agota. Mientras más amor des, más amor tendrás para dar.