Cómo gestionar los conflictos en al aula

Francisco María García · 21 septiembre, 2018
Para la resolución de los conflictos en el aula, es fundamental la comunicación adecuada entre las tres partes: profesores, padres y alumnos. Para ello, hay una serie de pautas a tener en cuenta.

Los conflictos en el aula son una realidad que no escapa a la actualidad. Los centros educativos no solo son espacios de aprendizaje, sino también de convivencia; el colegio es un espacio donde se generan desacuerdos que se deben abordar de alguna manera.

Para la resolución positiva de estos conflictos que se generan entre alumnos y profesores, a pesar de ser comunes, es importante buscar la solución. A continuación, profundizaremos sobre el tema para encontrar posibles salidas.

¿Qué son los conflictos?

En primer lugar, es importante saber cuándo se establece un conflicto en sí. Es decir, los conflictos son situaciones en las que se implican dos o más personas que no están de acuerdo en algo, tienen opiniones distintas e incompatibles. Los conflictos son habituales en la cotidianidad de la vida.

De esta forma, en el aula se pueden dar conflictos tanto entre el profesor y el alumno, como entre los mismos alumnos. Dependiendo del tipo de conflicto y cómo se maneje, estos pueden afectar de manera directa al desarrollo de las clases y del proceso de aprendizaje.

Claves para gestionar los conflictos en el aula

Si bien no existe una fórmula secreta para resolver estos problemas, ya que los ámbitos y las personas en cada situación son distintas, hay una serie de pautas o claves que resultan muy eficaces para gestionar los conflictos en el aula.

En cualquier situación, ya sea entre adultos o entre niños, es importante involucrar a los pequeños en la resolución de la disputa para que aprendan sobre las actitudes comprensivas y el trabajo de equipo.

Es responsabilidad de padres y profesores evitar la violencia en adolescentes.

Prevención de conflictos

En primer lugar, es necesario establecer un buen ambiente en el aula y una correcta disciplina para evitar posibles conflictos. El adulto encargado, el maestro, debe dedicar tiempo a los pequeños que puedan presentar algún problema, preferiblemente de manera individual.

Además, se debe educar en valores y fomentar el desarrollo de habilidades emocionales y sociales de los niños y alumnos. Una excelente herramienta para lograrlo son las actividades en grupo.

Por otra parte, una buena manera de evitar la aparición de conflictos en el aula es que cada maestro establezca junto con niños algunas normas básicas de convivencia; también ayuda planificar actividades que desarrollen y fomenten el diálogo y la convivencia en el aula.

Propiciar la comunicación

Las relaciones humanas dentro del aula están marcadas claramente por la comunicación, tanto verbal como no verbal. Es importante incluir en las tareas habituales actividades que tengan que ver con desarrollar habilidades comunicativas entre los alumnos mismos y también dentro del vínculo alumno-profesor.

En este punto, es fundamental que el maestro también trabaje sus habilidades comunicativas, ya que de esto dependerá el clima que se desarrolle en el aula.

Aunque muchas veces no se puede evitar la aparición de conflictos, la comunicación puede ser la herramienta clave para encontrar una solución al problema. La resolución de situaciones conflictivas mediante el diálogo franco y la escucha activa de cada parte son formas de actuar que deben respetarse y transmitirse.

“En la escuela se debe educar en valores y fomentar el desarrollo de habilidades emocionales y sociales de los niños y alumnos”

Análisis de la naturaleza, gravedad y persistencia del conflicto en el aula

Los conflictos que se generan en el aula pueden ser de tipo social, cultural, curricular o relacional; además, pueden tener distintos grados de gravedad. Para poder resolverlos, primero hay que identificar el origen del conflicto, los participantes y los intereses que están en juego.

Fomentar la convivencia en el aula es fundamental para el proceso educativo.

Recurrir siempre a la mediación como herramienta fundamental

En muchas ocasiones, las personas que participan del conflicto no llegan a solucionarlo por sí solas. Aquí es cuando entra en juego la herramienta de la mediación, que es sumamente útil en conflictos entre alumnos en los que el docente ejerce como mediador.

Cuando hay problemas entre niños o entre adultos en el aula, el padre, profesor o cualquier adulto tiene la obligación de ayudar a las partes a llegar a un acuerdo que favorezca a todos.

La mediación es una técnica muy utilizada y sumamente eficaz para la gestión de los conflictos en el aula. Esta técnica se basa principalmente en la comunicación, igualdad y autonomía. Además, al ser ejercida por los mismos protagonistas, consigue que los resultados sean más justos y equitativos.

En conclusión, las instituciones educativas y quienes trabajan en ella deben fomentar de manera constante las habilidades comunicativas de los alumnos hacia sus autoridades y entre ellos.

El aula es un espacio de convivencia en el que siempre va a generarse algún conflicto; es importante saber cómo gestionarlo para que no afecte al grupo y el proceso de aprendizaje.