¿Qué valoran los niños de un buen profesor?

Todo niño quizás tenga a un buen profesor que jamás olvidará por su manera de enseñar y personalidad. Tal vez recuerde con cariño alguna frase o gesto que tuvo con él y que lo ayudó muchísimo. Por todo ello, algunos niños quieren mucho a sus maestros y los aprecian como sus amigos y a otros incluso como a un padre.

Para muchas personas, un profesor es aquel que sabe y domina bien su materia y hace que sus alumnos alcancen las metas que se plantean. Sin embargo, para los niños, un buen profesor es mucho más que eso.

Para ellos, un profesor no es solamente quien les enseña a leer y escribir; más bien, es esa persona que les dedica tiempo y esfuerzo y que, además, enseña a seguir adelante a pesar de las dificultades y los obstáculos que se les presenten. Por ello, ¿qué valoran los niños de un profesor?

¿Qué es ser un buen profesor?

Un docente bien considerado es aquel que tiene habilidades tanto personales como profesionales. Además, es una persona cariñosa y entusiasta, pero a la vez firme en sus decisiones, responsable y respetuoso. Por otro lado, es aquel que, a pesar de los años que pasen, el niño recuerda de manera positiva.

Cualidades que valoran los niños en un profesor

Para ser un buen profesor y tener éxito como tal, se debe tener muchísimas cualidades. Entre estas, se encuentran:

Es flexible

Esto quiere decir que debe ser dinámico y reaccionar de acuerdo a las necesidades de sus alumnos. Además, si es flexible, podrá controlar cualquier situación que se presente en el salón de clase.

Es cooperador

Además de cooperar con otros profesores, le gusta trabajar con los padres de los niños, ya que el trabajo en equipo sirve para intercambiar ideas y conocimientos. Además, ayuda al buen desarrollo del alumno.

Es alegre y entusiasta

A los niños les gusta que el profesor sonría y siempre esté alegre; si él tiene una actitud positiva, podrá transmitir el placer de enseñarles. Asimismo, hará que sus alumnos le tengan confianza, y creará un ambiente seguro en el cual los niños puedan conversar lo que deseen.

El orientador sirve de guía y apoyo para los alumnos.

Es amable con todos

En vez de un profesor que constantemente esté gritando e insultando en el aula, los niños prefieren que el profesor converse con ellos con tranquilidad y amabilidad. Además, que controle sus impulsos y resuelva los conflictos de una forma pacífica.

Apoya al niño cuando está triste

A los niños les encanta cuando el profesor está con ellos y los hace sentir cómodos cuando están tristes. Al hacer eso, está mostrando que tiene sensibilidad y empatía; además, genera un clima de confianza en el salón de clases.

“Un buen profesor no es solamente quien les enseña a leer y escribir; más bien, es esa persona que les dedica tiempo y esfuerzo y que, además, les enseña a seguir adelante a pesar de las dificultades y los obstáculos”

Es carismático

Un gran profesor es aquel que atrae la atención de sus alumnos y que es capaz de mantener el carisma por muchos años. Esto se debe a que diseña clases interesantes y actuales; además, promueve la curiosidad y el aprendizaje fuera del aula de clases.

Características que definen a un buen profesor

El hecho de que el profesor dirija una clase magistral y que ayude al alumno a mejorar en sul aprendizaje no significa que sea un buen profesor. Existen varias características que podrían definirlos y que ayudarán a que siempre se les recuerde. Estas son:

  • Se preocupa por cada uno de sus alumnos.
  • Está siempre dispuesto a corregir con una personalidad alegre y en privado.
  • Felicita a sus alumnos cuando realizan un buen trabajo.
  • Es organizado con el horario de clase y sabe distribuir bien las materias.
  • Se gana el respeto de sus alumnos.
  • Es humilde y siempre reconoce sus errores.
  • Es responsable.
  • Valora a cada uno de sus alumnos.
Un buen profesor puede ser recordado por mucho tiempo por sus alumnos.

Consejos para llegar a ser un buen profesor

A fin de que los alumnos lo aprecien, los siguientes consejos pueden ser útiles:

  • Presentarse ante los alumnos como lo que es, no es necesario fingir.
  • Interactuar con los estudiantes.
  • Debe mantenerse actualizado, a fin de proporcionar un conocimiento de calidad.
  • Ha de aceptar el consejo de otros.

En definitiva, los niños valoran mucho la enseñanza de un profesor, pero sobre todo valoran el carisma y la comprensión que tienen para ayudarlos a entender los diversos temas.

Un buen profesor no nace, sino que se hace con el tiempo. Las experiencias con sus alumnos le ayudarán a ser ese docente a quien ellos no olviden nunca.

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