Cómo fomentar la autonomía emocional en los niños

Francisco María García · 20 octubre, 2018
Mediante el fomento de la autonomía emocional en los más pequeños de la casa, los vamos ayudando a que sean cada vez más independientes. Desde su higiene y su estilo para vestir hasta la forma en la que se relacionan con su entorno. El papel de los padres es, en este sentido, muy importante.

Un factor primordial para la educación es fomentar la autonomía emocional en los niños. Esto los ayuda a potenciar su independencia, hábitos, disciplina y sentimientos, todos componentes indispensables para enfrentar obstáculos y desarrollar su personalidad.

Los niños, al igual que los adultos, experimentan emociones. Aparecen sentimientos que, por su corta edad, muchas veces no saben cómo manejar. Se trata de emociones básicas, como son la alegría, la angustia, el miedo o la rabia.

Seres independientes

Entre las recomendaciones para fomentar la autonomía emocional en los niños, se destaca la de enseñarles a comprender que son seres independientes. De esa forma, podrán tomar sus propias de decisiones y sentirse empoderados.

Algunos niños quieren empezar a hacer las cosas por sí solos desde los dos años de edad. Incluso llegan a pensar que no necesitan ayuda para cepillarse, comer, correr, caminar o vestirse; son tareas que ellos observan que los adultos hacen sin ayuda.

Autonomía en la higiene personal

La importancia de mantener su higiene y cuidado personal es una información que los niños deben tener. Este es el momento de hacerles entender cómo realizar las cosas sin que se expongan a mayores peligros. Lo mismo debe aplicarse cuando llega el momento de practicar deportes y otras actividades recreativas.

Otro aspecto importante para fomentar la autonomía emocional en los niños es que se sientan incentivados e involucrados; esto es vital cuando les toca aprender a ser responsables en el hogar o en el colegio. También es bueno enseñarles valores como la amistad, generosidad, tolerancia y humildad.

Es significativo que los padres mantengan una vigilancia diaria de las actividades de sus hijos sin coartarlos. También que contribuyan con la formación en la casa para aumentar la autonomía emocional en los niños con disciplina. Esto les dará confianza y los ayudará a sentirse capaces de mantener las reglas y ser precavidos.

Los nombres compuestos para niños ofrecen la posibilidad de llamarlos por ambos o por alguno de los dos.

Deber de los padres y maestros

Uno de los principales deberes de los padres es fomentar la autonomía emocional en los niños. Hay que prepararlos para soportar obstáculos y superarlos; que aprendan habilidades y destrezas para iniciar sus propios caminos.

Desde el vientre materno, los niños deben recibir un aprendizaje que contribuya a su desarrollo físico y psicológico. Esto los ayudará a forjar su carácter y aprovechar su inteligencia emocional.

Hay que recordar que, aunque los niños vienen de los padres, no les pertenecen. La intención es formar individuos independientes y asegurarse de que tengan las herramientas necesarias para gestionar sus propias vidas.

Son los padres y los maestros quienes deben orientarlos para que puedan canalizar sus inquietudes y dudas de la mejor manera. El cuidado de la salud del niño y valorar su autoestima es también tarea de ambos.

La autonomía en su primera infancia

La autonomía emocional de un niño se evidencia cuando es capaz de ejecutar sus propias tareas y actividades con paciencia. Contando con esta cualidad, también podrá aprender de los errores o decidir lo que quiere, siempre sintiéndose amados, respetados y cuidados.

Para lograrlo, unas simples rutinas repetitivas según su edad servirán de guía para integrarse en su entorno familiar, social y educativo. Adquiriendo estas habilidades, el niño se sentirá aceptado y valorado como parte de una sociedad.

“Al fomentar la autonomía emocional en los niños, es importante que se sientan incentivados e involucrados; esto es vital cuando les toca aprender a ser responsables en el hogar o en el colegio”

Importancia de los buenos hábitos

La formación de hábitos que ayuden a fomentar la autonomía emocional a los niños constituye una etapa importante para su desarrollo integral. Este progreso incluye aspectos cognitivos y físicos; hay que ayudarles a comprender sus emociones y que aprendan a expresarse y comunicarse.

Los buenos hábitos en los niños se van forjando en cada etapa de crecimiento. Son pautas de comportamiento que los hará individuos responsables, seguros y autónomos.

Por ejemplo, los niños deben aprender a aceptar los alimentos que los mantendrán sanos y fuertes. En simultáneo, es imprescindible que entiendan la importancia de comunicarse con su entorno.

Los infantes deben aprender a respetar a los demás y a esforzarse para alcanzar metas. Todo este aprendizaje se trata de convertirles en niños felices, que amen jugar y disfrutar de la vida.

La autonomía emocional en los niños los ayuda a superar obstáculos y reveses.

Sentimientos positivos

Se favorece la autonomía emocional en los niños cuando se les invita a sentir, pensar y mostrar iniciativas en forma positiva. Una parte importante de la enseñanza está en invitarles a satisfacer su curiosidad y a descubrir cosas nuevas.

Cuando se fomenta la autonomía emocional en los niños, se forjan personas libres. Con el tiempo, se volverán adultos sensibles, exitosos y felices, capaces de aceptar retos, trazarse metas y alcanzarlas.

  • Rivero Díaz, Lourdes. (2018) Autonomía emocional: Autoestima. Extraído de: http://www.granollers.cat/sites/default/files/pagina/2018/04/2018.04.26_tercera_sessio.pdf
  • Muslera, M. (2016). Educación emocional en niños de 3 a 6 años. Universidad de la República de Uruguay. Extraído de: https://sifp.psico.edu.uy/sites/default/files/Trabajos%20finales/%20Archivos/educacion_emocional-4-2-2016_3.pdf