Cómo explicar los números romanos

07 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el educador infantil Pedro González Núñez
Analizamos las reglas que hay que seguir para explicar los números romanos de forma sencilla y concisa, pues son parte de nuestra historia y todavía hoy se usan.

“Palito… palito, uve…”. ¿Has visto alguna vez a un niño leer los números romanos así? Es normal, ya que, para ellos, cuando no saben interpretar estos valores o cuando están aprendiendo, al observar cómo nuestros ancestros de la Antigua Roma se organizaban numéricamente, no entienden el sentido que se le debe dar a este tipo de numeración tan particular.

Sin embargo, dicen que el pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla. Por eso, que nuestros hijos sepan cómo vivían nuestros antepasados, desde los más lejanos hasta los más actuales, es casi una obligación para que no cometan los mismos errores que ellos.

Entre lo mucho que hay por aprender de nuestro pasado, la cultura clásica está entre lo más interesante. Sin duda, el arte y los avances de los griegos y los romanos, cuyo idioma, el latín, es origen de nuestro español, así como muchas otras lenguas, es vital para que los chicos sepan cómo se vivía antaño, hace mucho, mucho tiempo…

Reloj con las horas en números romanos.

Los números romanos

Entendemos por números romanos al sistema numérico empleado en el antiguo Imperio Romano que se basó en la numeración etrusca, pueblo que habitó sobre todo la Península Itálica.

Este sistema numérico, al contrario que el arábigo, se basa en la posición y no en el decimal. Por ello, encontramos un sistema aditivo en el que cada signo representará un valor que se sumará o se restará al anterior.

Además de por la historia y la importancia de conocer el pasado, los niños sabrán que todavía hoy se utiliza el sistema numérico romano para nombrar los aniversarios, los siglos o incluso las dinastías reales.

Por tanto, es importante que los pequeños conozcan este sistema de números romanos que se representa con una serie de letras mayúsculas que todavía hoy simbolizan capítulos de libros, olimpiadas y congresos, etc.

Nociones básicas sobre los números romanos

Lo primero para que los niños sepan cómo estudiar los números romanos es que sepan qué significa cada uno de los caracteres que se utilizan. Veamos cuáles son estos valores:

  • I: equivale a 1.
  • V: equivale a 5.
  • X: equivale a 10.
  • L: equivale a 50.
  • C: equivale a 100.
  • D: equivale a 500.
  • M: equivale a 1000.

Una forma curiosa que puede ayudar a los niños a aprender esta manera de numerar es equiparar estos valores a monedas y billetes. Si nos fijamos bien, casi todos los países tienen monedas o billetes de un dólar, un euro, etc. Y así, con los de cinco, diez, cincuenta, etc.

La numeración romana es parecida. Pero si ves que esta posibilidad más bien confunde al niño, no la uses. Aunque si observas que se aclara, le puede servir de guía.

Las reglas de los números romanos

A partir de aquí, el niño ya tiene las nociones básicas. Ahora, toca explicar las reglas que servirán para que, cuando se unan estos valores, los jóvenes sepan qué significan y puedan asignar un valor a la suma de caracteres romanos.

La suma

El uso de números romanos implica que el niño tiene que saber sumar correctamente. Se debe a que el carácter I (como máximo, pueden añadirse tres) que va detrás del anterior tiene que ser añadido según su valor. Veamos varios ejemplos:

  • VII: 5 + 1 + 1 = 7.
  • LI: 50 + 1 = 51.

Sucede igual con otros caracteres más grandes. Por ejemplo:

  • LV: 50 + 5 = 55.
  • CX: 100 + 10 = 110.

La resta

Sucede igual con las restas, que aparecen cuando el carácter de menor valor va antes del de mayor cuantía. En este caso, se pueden colocar a la izquierda todas las unidades excepto las letras D, L y V:

  • IV: 1 – 5 = 4.
  • XL: 10 – 50 = 40.
  • CD: 100 – 500 = 400.
    Alumnos con las manos levantadas para aprender los números romanos.

Otras reglas y normas

Hay que conocer otras reglas y normas, como la repetición y la multiplicación. Veamos.

La repetición

Algunas de las letras (I, X, C, M) se pueden situar hasta tres veces seguidas, debiendo sumar sus cantidades. Pero no más de eso:

  • MM: 1000 + 1000 = 2000.
  • II: 1 + 1 = 2.

La multiplicación

Esta regla se utiliza para marcar números que superan la cifra de 3999. Para ello, se añade una raya horizontal que se coloca sobre los caracteres. Cada raya es una multiplicación por mil. Si se ponen dos rayas sobre un valor, la multiplicación es por un millón.

Para finalizar, recordemos que al explicar los números romanos a los niños hay que dejar claro que los símbolos se leen de izquierda a derecha, de mayor a menor valor, y que nunca se utiliza el número 0, totalmente desconocido en esta sociedad clásica.

  • Barbero Corral, E. (2005). La numeración romana. Madrid: Ministerio de Educación, Política Social y Deporte.