Los 60 mejores chistes cortos y divertidos para niños

¡El sentido del humor puede explotarse desde los primeros años de vida! Descubre algunos chistes muy divertidos para tus hijos a continuación.
Los 60 mejores chistes cortos y divertidos para niños
Francisco María García

Escrito y verificado por el abogado Francisco María García.

Última actualización: 15 septiembre, 2023

Una de las cosas maravillosas de la vida es ver a los hijos reír. El buen humor debe formar parte de la cotidianidad de los pequeños y los chistes para niños contribuyen a ello. Tienen como rasgo vital la socialización y generan un diálogo fresco, ideal para pasar un tiempo agradable, solo empleando la palabra.

Los chistes pertenecen al género de la literatura oral o escrita, son relatos con una conclusión o remate siempre sorpresivo. A la hora de seleccionar los más adecuados, busca los cortos y los que incluyan situaciones graciosas, pero comprensibles, y que puedan ser memorizados con facilidad. Aquí te mostramos 60 opciones para que compartan y disfruten.

Chistes de Jaimito

Del repertorio de chistes clásicos, los de Jaimito ocupan un lugar especial. El niño astuto, pícaro, deslenguado, que no pierde una por el uso certero de la palabra y por las salidas que ponen a prueba la lógica y el absurdo, es un personaje típico de nuestra infancia.

Es normal que los niños en el colegio compartan chistes con sus compañeros. De hecho, repiten los que han memorizado en su casa y aprenden los que escuchan. Lo cierto es que a través de los chistes —y «los de Jaimito» son incontables— los niños se relacionan, se ríen y aprenden a disfrutar con su agudeza e ingenio.

Estos chistes se debaten entre la inocencia y la irreverencia. Jaimito sabe aprovechar la ambigüedad para alcanzar sus propósitos.

1.

—Mamá, mamá, ¿me puedes dar 3 euros para un hombre que está gritando en la calle?

—Claro que sí. Toma, hijo. ¡Qué gran corazón tienes! ¿Qué grita ese hombre?

—Grita «¡Helados a 3 euros!»

2.

—Mamá, mamá, la comida está muy rica.

— Pues repite, hijo, repite.

—Mamá, mamá, la comida está muy rica.

3.

El padre de Jaimito le pregunta:

—¿Por qué pones las manzanas en la ventana, hijo?

— Porque hace un frío que pela.

4.

—Imagina, Jaimito. ¿Cómo ves a tu escuela ideal?— Cerrada, maestra.

5.

—Jaimito, ¿de dónde sale la porcelana?— De la porceoveja.

6.

—Mamá, mamá, ¿en qué mano va este guante?

—En la derecha, Jaimito.

—¿Y el otro?

7.

—Jaimito, dime una palabra que empiece con «d».

—Ayer.

—«Ayer» no empieza con «d».

—¿Cómo no? Ayer fue domingo.

8.

—Jaimito, dime cinco cosas que contengan leche.

— Cinco vacas, maestra.

¿Qué caracteriza a los chistes de Jaimito?

Estas piezas de peculiar comicidad conjugan características que las hacen especiales:

  • Tienen un lenguaje adaptado al de los pequeños y un humor sencillo que el niño capta con facilidad.
  • No son largas, por lo que el niño las recuerda sin mayor esfuerzo.
  • Se refieren a lugares y personas que los niños identifican bien: el colegio, la familia, los amigos.
  • En fin, prefiguran a un niño travieso, que de continuo está haciendo preguntas o dando respuestas que parecen serias, pero terminan siendo pícaras y, por ende, graciosas.


Chistes rápidos

Estos se caracterizan por una respuesta sorpresiva, que inaugura su propia lógica. Dos cosas imposibles se juntan y hacen estallar la risa.

9.

Había una vez un hombrecito, tan pequeño, tan pequeño, que se sentó en una canica y dijo: ¡el mundo es mío!

10.

¡Me tienes harto, Pedro!… Lo único que haces es comer. A lo que Pedrito respondió: «¿a qué te refieres croquetamente?»

11.

¿Cuál es la fruta que más se ríe?

La naranjajajajajaja.

12.

¿Qué le dice una pared a otra pared?

Nos vemos en la esquina.

13.

¿Por qué el libro de matemáticas se la pasaba triste?

Porque tenía muchos problemas.

14.

¿Qué le dice un pez a otro pez?

Nada.

15.

¿Qué le dice una taza a otra taza?

Qué taza ciendo.

16.

¿Por qué el perro lleva un taladro?

Porque taladrando.

17.

¿Qué le dice un espagueti a otro?

Creo que mi cuerpo pide salsa.

18.

¿Qué se dicen los patos?

Te quiero pa toda la vida.

 

Chistes escolares

La escuela es una fuente inagotable de chistes. Acá tienes una selección que basa su humor en diversas formas de picardía para salir del paso o escurrir el bulto.

19.

—Pablito —dice la maestra— ¿Qué tiempo es «llovía»?

—Uno muy malo, señorita.

20.

—Pablito, ahora sí que sé que has copiado en el último examen.

—¡Qué va, señorita! ¿Por qué piensa eso?

—Porque en la pregunta en la que tu compañero ha puesto «no sé», tú has puesto «yo tampoco».

21.

Llegan Pablito y Juanito muy tarde a clase. La profesora, enfadada, los regaña:

—¿Se puede saber por qué habéis llegado tan tarde al colegio?

—Perdone, señorita, dice Juanito, es que anoche soñé que cogía un avión y me iba a Australia.

Y como el viaje era tan largo, me he despertado tarde.

—¿Y tú, Pablito?

—Yo es que fui a esperarlo al aeropuerto.

22.

A ver niños, si en una mano tengo 6 manzanas y en la otra mano tengo 4. ¿Qué es lo que tengo?

Jaimito responde con rapidez: unas manos enormes, señorita.

23.

En clase de astronomía

¿Cuál es el planeta que va después de Marte?

¡Muy fácil! El Miércoles.

24.

—Maestra, usted no me regañaría por algo que no he hecho, ¿verdad?

—Claro que no, Jaimito.

—Menos mal, porque no he hecho los deberes.

25.

Di, Jaimito, ¿por qué en invierno los días son más cortos y en verano son más largos?

—Porque el calor expande las cosas y el frío las contrae.

26.

—Oye, ¿qué tal te ha salido el examen?

—Lo he dejado todo en blanco.

—¿Y vosotros dos?

—Nosotros también.

—¡Madre mía! ¡El maestro va a pensar que nos hemos copiado!

27.

—Mamá, me han suspendido en Geografía por no saber dónde estaba Nueva Zelanda.

—Te lo mereces, ¡eso te pasa por ser tan desubicado!

28.

—Mamá, en la escuela me dicen que soy muy distraído.

A lo que la vecina responde: —Juanito, te has vuelto a equivocar de casa—.

Chistes malos y divertidos

Es paradójico, pero los chistes malos dan mucha risa. Tienen de sorprendente lo que tienen de sencillez y cuando terminan de contarse, nos queda la sensación de cómo no se me había ocurrido antes.

29.

¿Por qué es muy feliz la escoba todos los días?

Muy fácil, porque siempre ba-rriendo.

30.

— ¡Ya estoy cansado de que todo el mundo hable siempre a mis espaldas!

— Pero oiga, que usted es taxista.

31.

Un niño entra en una óptica y le dice al vendedor:

— Buenas tardes, señor, necesito unas gafas.

—¿Para el sol? — pregunta el vendedor

— No, ¡para mí!

32.

¿Cuántas hormigas caben en una ballena?

—Ninguna porque va llena.

33.

Había un tomate y una pera en la parada del autobús, y el tomate le pregunta a la pera:

—¿Hace mucho que espera?

—Desde que nací .

34.

—Doctor, subo la escalera y me canso, bajo la escalera y me canso, ¿qué debo hacer?

—Coja el ascensor.

35.

—Tened mucho cuidado con los humanos, quieren haceros daño, dijo la mamá mosquito.

—Eso no es cierto, mami— responde uno de ellos.

—¿Cómo que no?

—Ayer hubo uno que se pasó toda la tarde aplaudiéndome.

36.

—Mamá, mamá, no me esperes esta tarde.

— ¿Por qué, hijo mío?

— Porque ya llegué.

37.

¿Por qué Juanito puso azúcar debajo de la almohada?

Para tener dulces sueños.

Chistes de colmos que no pueden faltar

Este tipo de chistes mezcla el disparate con la adivinanza. Son especiales para animar fiestas y buscar interacción. Quien los cuenta, debe aguardar con histrionismo un par de segundos para que el interlocutor o el auditorio busque la respuesta, aunque lo más probable es que no dé con ella, porque la relación que se establece es cómica por incongruente. Vamos primero con una selección de colmos con animales.

38.

¿Cuál es el colmo de un pastor?

Quedarse dormido por contar ovejas.

39.

¿Cuál es el colmo de un gallo?

Que se le ponga la piel de gallina.

40.

¿Cuál es el colmo de un puercoespín?

Que algo le dé mala espina.

41.

¿Cuál es el colmo de un astronauta?

Quejarse de no tener espacio.

42.

¿Cuál es el colmo del atún?

Que le den la lata.

43.

¿Cuál es el colmo de un vampiro?

Ninguno.

Los vampiros no tienen colmo, ¡tienen colmillos!

44.

¿Cuál es el colmo de un gato?

Tener un día de perros.

45.

¿Cuál es el colmo de un oso panda?

Que le saquen una foto a color y salga en blanco y negro.

46.

¿Cuál es el colmo de un oculista?

No pegar ojo en toda la noche.

47.

¿Cuál es el colmo de un arquitecto?

Construir castillos en el aire.

48.

¿Cuál es el colmo de un astronauta?

Estar cerca de las estrellas y no poder pedirles un autógrafo.

49.

¿Cuál es el colmo de un meteorólogo?

No tener tiempo para nada.

50.

¿Cuál es el colmo de un periodista?

Que lo atropelle una rueda de prensa.

51.

¿Cuál es el colmo de un farmacéutico?

Que su mujer se llame Remedios.

52.

¿Cuál es el colmo de un constructor?

Llamarse Armando Paredes.

53.

¿Cuál es el colmo de un abogado?

Que le duela la muela del juicio.

54.

¿Cuál es el colmo de un policía?

Que lo asalte la duda.

55.

¿Cuál es el colmo de una florista?

Llamarse Margarita y que su novio la deje plantada.

56.

¿Cuál es el colmo de una escoba?

Ser alérgica al polvo.

57.

¿Cuál es el colmo de un boxeador?

Que su fruta preferida sea la piña.

58.

¿Cuál es el colmo de un libro?

Que en otoño se le caigan las hojas.

59.

¿Cuál es el colmo de una botella?

Resfriarse por dormir destapada.

60.

¿Cuál es el colmo de Aladino?

Tener mal genio.



Beneficios de la risa

Tanto en casa como en la escuela, las risas generan una actitud positiva, distienden el ambiente y son una fuente de excelente energía emocional con efectos beneficiosos para la salud. Según este artículo publicado en Bioethics Update la risa es capaz de lograr lo siguiente:

  • Mueve un gran complejo de músculos, desde los del rostro, pasando por los de las extremidades inferiores, el diafragma y los abdominales.
  • Aumenta las pulsaciones cardiacas y veinte segundos de risa equivalen a tres minutos de intenso ejercicio físico.
  • Limpia y libera las vías respiratorias superiores gracias a la expulsión forzada del aire de reserva.
  • Mejora la digestión y la gimnasia abdominal que la acompaña, actúa contra el estreñimiento.
  • Libera endorfinas, unas sustancias neurotransmisoras elaboradas en el sistema nervioso cuya principal función es la de generar bienestar.

De esta manera, la risa ofrece muchas más ventajas de las que creemos. Por un lado, refuerza la autoestima de los pequeños, protege su salud mental y emocional, mejora su conducta y reduce el estrés.

Cuándo utilizar los chistes para niños

Un buen momento puede ser cuando a través de ellos se propicia una reflexión sobre las bromas entre amigos y compañeros. Reírse de uno mismo es siempre algo bueno. Reírse de los demás, por el contrario, puede hacer bastante daño.

Lo que es gracioso para unos, puede ser humillante para otros. Enséñale con un buen rato de chistes que es mucho más divertido reírse con otra persona que reírse de ella.


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