Biodanza en la infancia

Mervis Romero 8 abril, 2018
Descubre de qué se trata el maravilloso arte de la biodanza en la infancia, cuáles son sus beneficios y otros datos de tu interés.

De seguro quieres que tu hijo tenga el mejor desarrollo de sus potencialidades. Una forma de lograrlo, es desarrollar las habilidades motrices y su capacidad de expresarse libremente con los demás. La forma más efectiva de lograrlo es a través de la biodanza en la infancia.

La biodanza es una actividad que implica múltiples beneficios. Por ejemplo, los niños aprenden a socializar, a experimentar nuevas sensaciones, así como también interactuar entre ellos, conocer mejor su cuerpo, entre otros.

La biodanza en la infancia es una forma de expresión y liberación del propio ser, a través de la música y de movimientos corporales libres.

La biodanza en la infancia.

 

¿Qué es la biodanza?

Esta es una práctica conocida como la ”danza de la vida” debido a su composición de la palabra griega ”Bio” y la palabra española ”Danza”.

Es un sistema donde las personas logran integrarse a la sociedad a través del ritmo de la música con movimientos espontáneos e interacciones grupales, se crea un espacio en el cual la persona puede exteriorizar su personalidad, sin ser juzgado.

A través de la Biodanza se crea un espacio único de diversión y alegría. Además, se pueden dejar salir sentimientos reprimidos y se aprende a disfrutar de la vida. Esto implica, además, un incremento en la autoestima y la seguridad propia.

Biodanza para niños

En la infancia, los niños tienen las posibilidades de desarrollar su potencial de manera progresiva. Pero, lamentablemente muchos niños no lo logran por falta de autoestima, de interacción con los demás, entre otros motivos.

Por ello, la biodanza es ideal para tu hijo, pues desarrolla sus capacidades en un ambiente cómodo. Se logra mediante la música, el juego, la expresividad en los movimientos, junto con otros niños.

También, se ha corroborado que el baile, si se practica desde la infancia permite al niño conocer su cuerpo de forma dinámica, espontánea y, sobre todo, útil para la vida.

Lo más curioso es que la biodanza en la infancia no tiene coreografías predeterminadas. No se imponen normas y la única que sí se aplica es: disfrutar. Bailar como si nadie estuviese mirando y dejar salir toda esa alegría acumulada dentro.

No se requieren movimientos sofisticados y se valoran los gestos simples, como medio de espontaneidad. Por otra parte, se respeta la forma de expresarse de cada quien.

Beneficios de la biodanza en la infancia

Desarrollo de habilidades

Tu hijo desarrolla su habilidades motrices finas, es decir la precisión para realizar ciertas actividades. Tales como: cortar vegetales, escribir, dibujar, entre otras. El desarrollo de habilidades aumenta el bienestar y genera una gran satisfacción personal.

Mantiene la salud del cuerpo

Estar erguido ayuda a tu hijo a tener una buena autoestima y a socializar de forma natural con los demás. Pero, lograr que tu hijo conserve la postura requiere de atención diaria, ya que la biodanza ayuda a los niños a mantener una buena postura. ¿Y cómo es eso? al saber que para moverse es necesario saber cómo colocar las distintas partes del cuerpo para no lastimarse y poder conseguir lo que se desea, se busca la mejor postura y se ejecutan los movimientos de forma inteligente.

La biodanza en la infancia.

Mejora la coordinación motora, se obtiene mayor equilibrio, se trabaja la elasticidad muscular y, en líneas generales, se obtiene resistencia y un buen control del cuerpo, no solo para la danza, sino para todas las actividades.

 

Estimula el funcionamiento cerebral

Al obtener bienestar, liberar tensión y dar cabida a la espontaneidad, el cerebro se ve muy favorecido. La actividad física envía impulsos al cerebro que se traducen en estimulación y, por ende, se obtienen efectos positivos en el organismo.

Cuando se camina, existe una interacción con nuestro cerebro, el cual se estimula a través del sistema nervioso. Al igual que cuando se maneja bicicleta, el cerebro se estimula más, sucede lo mismo al bailar.

La biodanza en la infancia consigue refinar al sistema nervioso al enseñar pasos concretos en los niños, logrando así el desarrollo intelectual en tu hijo que le beneficiará el resto de su vida.

Por eso, no desaproveches la infancia de tu hijo, ayúdalo a desarrollar su autoestima, su capacidad de socializar y de enfrentar sus temores por medio de la biodanza en la infancia; un sistema divertido y eficaz. Recuerda que deberá practicar con regularidad para disfrutarla al máximo.

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