Cómo desarrollar las habilidades motrices finas en los niños

Adrianazul · 20 octubre, 2017

Las habilidades motrices finas son aquellas que precisan del uso de los músculos pequeños de las manos y antebrazos para realizar actividades que requieren mayor precisión y refinamiento. Estas habilidades se desarrollan progresivamente con el paso de los años si se estimula adecuadamente al niño.

La estimulación para el desarrollo de las habilidades motrices finas desde temprana edad, le permitirá al niño (por ejemplo) poder tomar un pincel con precisión y pintar.

A medida que crecen, en circunstancias normales, los bebés van desarrollando sus habilidades motrices finas. ¿Cómo? Al explorar el mundo a través del tacto, tocando, sujetar y soltar objetos, etcétera. Al principio, los bebés empezarán a tomar todo lo que tienen a su alrededor para explorar la textura de los distintos objetos a su alcance, por simple curiosidad.

Posteriormente, procederán a jugar con los objetos, tirarlo y recogerlo, y en general, jugar con ellos. Aunque no lo parezca, a medida que ocurre esto, el bebé irá ejercitando sus músculos de las manos y los antebrazos, obteniendo así, precisión en el agarre y control de su propia fuerza al sujetar o soltar un objeto.

Actividades que desarrollan las habilidades motrices finas

  • Dibujar.
  • Escribir.
  • Recorte y pega.
  • Bordar con lana.
  • Utilizar el punzón.
  • Hacer papiroflexia.
  • Moldear con plastilina.
  • Entre otras actividades similares.
Un bebé sujetando un juguete blando.

¿Para qué son importantes?

Uno de los primeros signos del desarrollo de las habilidades motoras finas en un bebé está en el poder de tomar, sujetar y mover objetos.

Con una estimulación adecuada, con el tiempo, el bebé podrá aprender a sujetar un bolígrafo y hacer garabatos en una hoja de papel, y así sucesivamente hasta que alcance la edad suficiente para utilizar lápices de colores y/o recortar con tijeras (punta roma).

Cada vez que los niños usan sus manos para realizar tareas, la coordinación entre sus manos y su vista se perfecciona. Esto es especialmente necesario para aprender a dibujar, colorear, leer y escribir, ya que son actividades que ejecutará por el resto de su vida y que le permitirán desarrollarse en otros ámbitos, como el escolar.

Además de poder jugar libremente y garabatear en una hoja de papel desde temprana edad, la exploración libre del mundo que les rodea y en especial de los objetos, ayuda a los niños a alcanzar un buen desarrollo y a construir una autoestima sana.

Signos del desarrollo de las habilidades motrices finas

Al nacer, los bebés tienen tienen escaso o nulo control sobre sus extremidades y la fuerza que ejercen. No obstante, a partir de las 8 semanas de nacidos los bebés empiezan a estirar un poco sus brazos, moverlos y golpear. Esto es parte de su desarrollo natural, especialmente del tacto.

A partir de los 5 meses de edad, un bebé ya puede sujetar con firmeza un objeto. Poco a poco, llegan a la etapa en la que pueden usar toda su mano o incluso el dedo pulgar para tomar un juguete y experimentar todo lo que ocurre cuando dejan caer los objetos, los sacuden o los golpean.

Al llegar a la edad preescolar aprenden a usar mejor los lápices, a recortar con una tijera y a abotonarse por sí mismos, lo cual también requiere del desarrollo de las habilidades motrices finas.

A partir de los 12 meses de edad, los niños ya tienen mayor dominio de sus manos, con lo cual tienen mayor agilidad. De esta forma, pueden jugar con distintos juguetes (peluches, legos, etcétera) pasar las páginas de un cuento y tomar un crayón con la firmeza adecuada para dibujar garabatos o colorear.

Las habilidades motrices finas permiten que los niños escriban y hagan otras actividades necesarias para el resto de sus vidas.

Niño pintando con acuarelas.

Actividades para desarrollar las habilidades de tu bebé

Dejar a tu hijo explorar el mundo lo más libremente desde que es un bebé es lo mejor que puedes hacer para que desarrolle naturalmente sus habilidades motrices finas.

Claramente cuando es un bebé pequeño requiere de la supervisión constante de un adulto, pero a medida que va creciendo simplemente hay que animarlo a jugar con sus deditos.

Ten plastilina en casa

Parece mentira que la clásica plastilina ayude a los niños a fortalecer los músculos de los dedos. Apretarla, estrilarla y moldearla ayuda a tu bebé a desarrollar sus habilidades motrices y a tener una experiencia sensorial valiosa a través del juego.

Crea murales en el baño

El juego es en esencia la manera de aprender de los niños y también la manera de desarrollar sus habilidades motrices y de coordinación. Para ayudarlo pueden recortar juntos figuras de foamy en diferentes formas.

Las figuras de este material se adhieren a las paredes de la bañera o a la cerámica de tu baño y resultan un divertido y estimulante juego para los niños.

Pintar con los dedos

Un juego tan sencillo como usar los dedos para pintar sobre una pared del patio, o una cartulina gruesa puede ayudar al niño a desarrollar la coordinación entre las manos y los ojos del bebé.

Jugar con agua

Apretar una esponja o llenar y vaciar un recipiente con agua son juegos simples que ayudan a fortalecer las manos de un bebé. Estos juegos pueden volverse más divertidos si le agregas burbujas o colorante al agua.