Aprender matemáticas en el supermercado

06 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago
Dar clases de matemáticas en el supermercado puede resultar muy estimulante y entretenido para los niños. ¿A qué nos estamos refiriendo con esto? ¡Descúbrelo a continuación!
 

¿Alguna vez has pensado en enseñar a tus hijos matemáticas en el supermercado? Pues, aunque te parezca extraño, ese lugar al que estás obligado a ir semana tras semana para comprar alimentos puede ser un gran aliado para practicar y estimular la competencia matemática con los más pequeños de la casa.

Ten en cuenta que, cuando vas al supermercado, tienes que manejar el dinero, comparar los precios de los productos, pesar la fruta, etc. Todas estas tareas implican ciertas destrezas matemáticas que los niños pueden desarrollar en dicho contexto real y cotidiano. Esto es beneficioso para lograr un aprendizaje más significativo.

 “Cuando un niño puede relacionar lo que aprende con sus propias experiencias, su interés vital se despierta, su memoria se activa y lo aprendido se vuelve suyo”.

-Rudolf Steiner-

Aprender matemáticas en el supermercado

Los niños necesitan tener diferentes opciones para aprender matemáticas, más allá de las clásicas fichas y ejercicios que se realizan con lápiz y papel. Una buena alternativa es permitir a los pequeños ir a la compra junto a los adultos, mientras estos últimos se encargan de guiarlos en la realización de tareas en las que haya que emplear determinados conocimientos matemáticos.

 
Padres comprando fruta en el supermercado con su hija para que aprenda matemáticas.

Así, se pueden conseguir los siguientes objetivos:

  • Conocer la distribución de los productos en el supermercado.
  • Acercar a los niños al manejo del dinero y de los precios.
  • Conocer las cantidades reales.

Asimismo, son muchos los contenidos matemáticos que se pueden adquirir y practicar en el supermercado, como la utilización de:

Enseñar las matemáticas como algo útil para la vida cotidiana

A veces, los niños pueden llegar a pensar que las matemáticas son algo abstracto e, incluso, difíciles de comprender. Para evitar que esto suceda, es importante acercar las matemáticas al mundo real.

De esta manera, los pequeños pueden comprobar que todos los conocimientos aprendidos en clase son útiles para la vida cotidiana, como sumar, restar, multiplicar, dividir, resolver problemas, etc. En este sentido, el supermercado en un buen ejemplo.

 

“Cuéntame y olvido. Enséñame y recuerdo. Involúcrame y aprendo”.

-Benjamin Franklin-

Madre con su hijo en el supermercado comprando.

Otros aprendizajes que se adquieren en el supermercado

Las matemáticas no son lo único que se puede aprender en el supermercado, pues también se pueden adquirir otras muchas competencias fundamentales para el desarrollo integral de los menores:

  • Competencias cívicas y sociales, ya que los niños tienen que comunicarse con los empleados del supermercado, entender el proceso de compra-venta y comportarse correctamente en un determinado entorno social. Asimismo, adquieren hábitos saludables y conocen cuáles son los alimentos que hay que consumir con regularidad y cuáles de forma esporádica.
  • Competencia de aprender a aprender, pues entienden que el aprendizaje es algo continuo que se va adquiriendo y perfeccionando con el tiempo. También, pueden autoevaluarse y aprender de los errores cometidos.
 
  • Competencia lingüística, ya que tienen que leer los nombres de los productos y sus etiquetas o cuando elaboran la lista de la compra antes de ir al supermercado. Lo cual, también es beneficioso para desarrollar hábitos de planificación y organización, que permiten realizar las tareas con eficacia.
  • Autonomía personal e independencia, ya que, para hacer la compra, deben tomar decisiones y asumir ciertos riesgos. Así, a medida que se hacen mayores se les puede dejar mayor libertad, de manera que empiecen a ir solos al supermercados, sin la necesidad de estar acompañados en todo momento por un adulto.

Pon en práctica aprendizaje de las matemáticas en el supermercado

El verdadero aprendizaje se realiza cuando se conecta con la realidad, cuando es uno mismo el que experimenta y se involucra participando de forma activa. Por ello, te animamos a que, cuando tengas tiempo, lleves a tu hijo a hacer la compra con calma y le ayudes a entender mejor el complejo mundo de los números.