Apoyo familiar, el mejor alivio para la tartamudez

Amanda · 3 marzo, 2017

La tartamudez es una afección en la fluidez normal del habla, es un cuadro bastante común en la población infantil entre los dos y los cinco de años de edad, predominando en los varones. Con la debida intervención, los niños pueden superar esta condición en su primera etapa, pero muchas veces es un problema que puede acompañar a las personas por toda la vida.

Las principales consecuencias de la tartamudez se relacionan con una interferencia en la comunicación social, por lo cual incide en el desarrollo académico y laboral de quien la padece. En tal sentido, este problema puede derivar en situaciones negativas para el niño, por ejemplo las burlas de otros niños, lo cual puede afectarle emocional y psicológicamente.

Sin embargo, no es algo en lo cual el amor familiar no pueda ayudar; según los expertos, es imprescindible que desde la familia ayudemos a los pequeños a superar y/o a convivir con la tartamudez. Este proceso puede desencadenar una serie de sentimientos contradictorios en el niño, de hecho, se cree que el desarrollo de este cuadro está ligado a aspectos psicogénicos.

Origen de la tartamudez

De acuerdo con las investigaciones de la American Psychiatric Association, la tartamudez tiene un origen multifactorial; por lo que se relaciona con distintos aspectos del desarrollo infantil. Algunas teorías conductistas también asocian la aparición de este problema con la conducta aprendida, la cual permanece activa en el tiempo porque el niño se volverá ansioso al querer evitarlo en todo momento.

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Entre las principales causas  que explican el origen de la tartamudez, tenemos:

  • Causas constitucionales o fisiogénicas. Son aquellas asociadas a la condición física del niño, por ejemplo, la presencia de algún impedimento en los órganos que intervienen en el desarrollo del habla
  • Causas psicogénicas. Estas incluyen también aquellas de tipo neurótico, porque se producen debido a alguna afección psicológica y por ende a nivel cerebral. Esto se relaciona con la conducta y problemas derivados de esta
  • Causas del aprendizaje. Se asocia al desarrollo de la lengua materna, especialmente como producto de la repetición, puede ser una causa conductual por demanda de atención o por falta de interés o como producto de la adquisición incompleta de la lengua. En ocasiones, la tartamudez es una característica del padre o la madre, por lo cual el niño lo repite de la misma manera.

¿Cómo ayuda la familia a mejorar la tartamudez?

Este es un problema que no es fácil de superar, porque el niño se estresará todo el tiempo que tenga que hablar y en su interés por evitar el tartamudeo se vuelve más ansioso. Es por ello, que quizá tenga problemas para expresarse en público, leer en voz alta o mantener conversaciones con otras personas, por lo cual necesitará un incondicional apoyo familiar.

Lo principal en estos casos es reforzar su autoestima y seguridad en sí mismo, nada de esto es totalmente posible si la familia no se dedica determinadamente a hacerlo. Otro aporte en el cual la familia es indispensable, se refiere a someter al niño a un diagnóstico temprano con el propósito de aplicar las terapias necesarias, aplicaciones que pueden variar dependiendo de las características de la afección.

Madre e hija hablando

En el caso de la tartamudez transitoria o evolutiva, el apoyo familiar constituye gran parte la tarea para conseguir el éxito. Este tipo de tartamudez, es aquel que se presenta aproximadamente a los tres años y tiende a desaparecer en los próximos años; para ayudarle en esta etapa se recomienda seguir las siguientes pautas:

  • Reconocer que el niño presenta esta dificultad y está en nuestras manos ayudarle
  • Actuar con naturalidad ante los episodios de tartamudeo, sin dejar de prestar atención e interés
  • Propiciar la comunicación con el niño, establecer conversaciones sencillas sin acorralarlos con demasiadas preguntas
  • Esperar por él cuando está hablando, sin apresurarlo ni responder por él
  • Evitar las burlas o las correcciones bruscas
  • Dar el ejemplo por medio de la repetición correcta, pero sin hacerle notar que es una corrección
  • Promover el conocimiento de la lengua a través de la lectura, específicamente, podemos leerles cuentos o contar historias que despierten su interés y permitan el descubrimiento
  • En casos de tartamudez más severos, es indispensable que el niño sea sometido a terapias especializadas.