7 razones para tener más de un hijo

Amanda 11 marzo, 2017

Tener más de un hijo es algo que la mayoría de las parejas contempla como una posibilidad. Sin embargo, las tasas de nacimiento indican que gran parte de las familias tan solo tienen un hijo. Por lo general es un conflicto económico, social y totalmente externo lo que determina esta decisión. No obstante, quienes han tenido más de un hijo cuentan que existen incontables razones para hacerlo.

Aunque no los tengan, son muchas las parejas que quizá quieran ampliar su familia. Muchas veces no es necesario siquiera conocer las razones. Si tener un hijo es maravilloso, tener varios no podría ser diferente. En todo caso, si aún no te animas, te contamos 7 razones por las cuales vale la pena tener más de un hijo.

¿Por qué tener más de un hijo?

Porque repartir amor es más fácil

Una vez que nace nuestro primer hijo, no queremos que nada se interponga en nuestro amor hacia él. Sin embargo, como sabemos, la principal misión de mamá es repartir amor. No será injusto para el hijo mayor, al contrario, es una excelente oportunidad para enseñarle y aprender de la situación.

Nos enamoramos del segundo o tercer hijo, igual como lo hicimos con el primero. Cada niño es diferente, por eso se ganarán un lugar en tu corazón a su manera. Tener más de un hijo, es la excusa perfecta para repartir amor.

Ambos tendrán con quien jugar

Cuando las edades son similares, no existirá un mejor compañero de juegos que el hermano. Aunque la diferencia de edad sea amplia, ellos encontrarán la manera de jugar. Los hermanos pueden ser muy distintos, pero terminan estando bastante unidos.

Ellos aprenderán a entenderse de manera que sus juegos vayan en la misma dirección. Con seguridad compartirán algunos gustos y aceptarán los que no. Entre niños es más fácil jugar, por ello, no necesitarán la intervención de un adulto.

Nada se desperdiciará

Por lo general, con el segundo hijo se reducen muchos gastos en relación a los que tuvimos con el primero. Muchas de las cosas que utilizó tu primer hijo les servirán a los demás. Tanto la ropa como los juguetes pueden ser heredados al más pequeño, incluso a otro que no ha nacido. Cosas, como la silla de comer, el cochecito, la cuna u otros objetos grandes y de buena calidad, serán aprovechadas por los hermanos.

En la mayoría de los casos, los padres exageramos en cuanto a los productos que compramos para el primer hijo. Si hemos guardado estos objetos, lo más probable es que ahorremos un montón en el otro embarazo. A veces, sucede que nacen muy seguido el uno del otro, esto es ideal para compartir lo comprado para el primero.

El hermano mayor será tu mano derecha

Tu hijo mayor podrá ser casi tan pequeño como el segundo, pero siempre será un poco más grande. Mientras crecen, el primero irá superando etapas y pronto podrá ayudarte con su hermanito. La compañía, la responsabilidad, el cuidado hacia el más pequeño, comienzan a aparecer rápidamente.

Al tiempo que van creciendo, el hermano mayor desarrolla un instinto de protección sobre su hermano más pequeño. Pronto tendrás un aliado, que no es solo para jugar, también asumirá ciertas responsabilidades.  De igual manera, el primero servirá de modelo de aprendizaje para sus hermanitos.

Aprenden la importancia de compartir

Cuando tienes más de un hijo, te das cuenta lo importante que es compartir. La relación de hermanos define lo que significa colaborar, dar lo que tenemos y relacionarse sin condiciones. Compartir es una regla entre las familias con más de un hijo. No puede existir mezquindad o negativa a cooperar.

Los niños que son hijos únicos, no se acostumbran a compartir muy seguido; pero aquellos que tienen hermanos, no ven más opción. Con seguridad se pelearán y en ocasiones será difícil para ellos o les parecerá injusto, pero todo forma parte de aprendizaje.

Se forman como negociadores

Los hermanos no tienen más alternativa que negociar entre ellos. Aun sin la intervención de sus padres, estos tendrán que poner sus propias reglas y acatarlas. La negociación es un proceso que permite madurar y obtener herramientas útiles para la vida.

La negociación entre los niños puede ser muy divertida para nosotros. Verlos establecer un diálogo que los lleve a un consenso es algo que permite observar con claridad lo que han crecido.

Aprenden a resolver conflictos

Como sabemos, los hermanos pueden llegar a pelearse con frecuencia. Este particular, termina convirtiéndose en un ejercicio para que aprendan a enfrentarse sanamente. También es ideal para que expresen su punto de vista y lo hagan valer.

Sin embargo, lo más rescatable de pelearse entre hermanos es la manera de resolver las diferencias. Definitivamente tendrán que perdonarse y volver a ser amigos. Con esto se practica la tolerancia y el respeto, además, es muy valioso para poner en evidencia el amor que se tienen.

 

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