Una madre ama a su bebé más que a ella misma

Indira Ramírez · 2 noviembre, 2015

Este es un artículo para reflexionar. En eresmamá.com nos interesa conocer tu opinión por eso te preguntamos ¿crees en esta afirmación?, ¿se manifiesta siempre en todas las madres ese amor incondicional? ¿Una madre ama a su bebé más que a ella misma? ¿Cómo una madre hace para que ese amor se dirija a edificar algo más grande que ella: vidas nuevas, saludables, felices y amorosas?

El lazo entre una madre y su hijo, si bien existen sus excepciones, es el ejemplo más definitivo de lo que es el amor incondicional. Una madre siempre pondrá como prioridad y por encima de ella misma el bienestar de su hijo.

Lo ha llevado nueve meses en su vientre, le ha dado cobijo desde el primer segundo y ha anhelado su llegada como nadie. La madre ha sido protagonista/testigo de toda la evolución física y el desarrollo de la personalidad de su hijo.

Dar vida a otro ser es un acto de fe en el futuro, en la vida y una apuesta que, como otra gran verdad, recoge lo sublime de ser madre: desde el momento del nacimiento del bebé tu corazón estará ineludiblemente fuera de ti. Entonces, sí. Una madre ama a su bebé más que a ella misma.

2250095615_9bb2b0f8c8_o

Sin embargo, hay que tener presente que ser madres es uno de los otros tantos roles que debemos asumir en la vida en sociedad. Somos hijas, mujeres, profesionales, esposas, amigas, y también nos debemos en cierta medida a otros y a nosotras mismas. Así que amarás a tu bebé como a ti misma suena a mandamiento divino, pero no olvides:

Si no te amas lo suficiente a ti misma poco podrás sentir por otros, incluso por tus hijos

Bienestar

Esa es la palabra clave. La relación entre una madre y su bebé debe estar sentada en bases saludables. Es egoísta creer que los hijos nos pertenecen. Esto sólo lleva a las madres que lo creen así a la amargura y la tristeza. Los hijos son personas distintas, no extensiones  u objetos.

Autonomía y libertad

Las madres aspiramos a que nuestros hijos se transformen en hombres y mujeres autónomas y libres. Esto solo será posible si el amor de la madre a su hijo no castra y por el contrario permite que el hijo desarrolle plenamente su personalidad, sin juicios.

Amor como ejemplo

Los niños –nos gusta repetirlo– reproducen las conductas de los padres, estos son sus primeros y principales modelos a seguir. Así que una madre exitosa, que muestre confianza, una sana autoestima y se ame a sí misma será el mejor reflejo del amor que quiere luego ver en su hijo.


7525524094_c0702a74a1_z

Madre sana y feliz

Amar a tu hijo con todo tu ser no tiene por qué representar un sacrificio ni un abandonarte. Al contrario, la sana armonía entre tus necesidades y las de tu hijo son importantes para evitar que el demandante rol de madre te arrolle y llene de estrés.

Respeto

El amor por tu hijo y el de él por ti debe estar sustentado en el respeto. Enséñale a tu hijo de qué se trata amar con responsabilidad y respeto por el otro, enséñale los límites existentes, enséñale que hay una figura de autoridad (madre) a la que debe respetar y considerar. De lo contrario, estarás criando pequeños dictadores.