Por qué los niños gritan: ¿cómo actuar ante tal situación?

Mervis Romero · 22 diciembre, 2018
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez el 22 diciembre, 2018
Muchos padres, disgustados, se preguntan por qué los niños gritan. Sin embargo, con tu reacción puedes hacerle entender poco a poco a tu hijo que no logrará nada haciéndolo. Además, es efectivo distraerlo con una actividad importante.

Aunque puede tratarse de una etapa fácil de superar con tu ayuda, también existe la posibilidad de que perdure si en su entorno se mantienen hábitos que lo provoquen. Ten claro que los niños gritan para llamar la atención. Si quieres buscar una solución a esas situaciones, este artículo te será de ayuda.

¿Por qué los niños gritan?

Identificar el por qué los niños gritan, además del tono y los momentos en que lo hacen te permitirá saber por qué está gritando.

Para llamar tu atención

Cuando los niños son pequeños aún no saben manejar bien el tono de voz ni reconocen qué volumen utilizar en determinado momento. Por ello, es normal que ocurran episodios en los que te llame a gritos para mostrarte algo que les emociona. Debes enseñarle mediante una conversación de qué modo debe expresarse mientras está en público y darle razones sencillas que pueda entender.

ninos-que-gritan

Una rabieta para obtener algo

Es la reacción más común al negarles algo. De inmediato llegan los gritos, acompañados de drama y un episodio de llanto. Estas rabietas ocurren tanto en el hogar como fuera de casa, y suelen propias de la etapa de rebeldía que rodea a los niños de 2 a 4 años. En este caso, tu reacción a las rabietas cumple el papel clave para resolverlo poco a poco.

Por imitación

Los niños aprenden por imitación, y si el problema es que nunca modera su tono de voz puede que lo haya aprendido de ti o de otro miembro de la casa. Para solucionarlo, en el entorno más cercano del niño debéis trabajar todos un buen manejo del tono de voz.

Cómo actuar si mi hijo está gritando

En caso de que forme una rabieta, debes mantenerte firme y no ceder a lo que tu hijo quiere. No se trata de llevarle siempre la contraria en lo que pida sino de enseñarle a expresarse, y que poco a poco entienda que no puede obtener todo lo que quiere.

Prueba a negociar con él o con ella. Llama su atención y dile, si por ejemplo quiere un dulce, que le darás algo rico de comer cuando lleguéis a casa si te ayuda en las tareas. Necesitarás distraerle. Pídele hacer alguna tarea y dile que solo él o ella puede hacerlo.

Nunca debes gritarle tú, eso solo logrará que se impresione en el momento pero, a la larga, empeorará. Lo que habrás conseguido es que aprenda que es una opción válida para responder o que el que grite más fuerte es el ganador.

¿Qué hacer para que mi hijo no grite?

El objetivo es hacerle entender que gritando no logrará nada. Puedes emplear una conversación con tu hijo para explicarle que no le entiendes cuando grita. O que si lo hace muchas veces, puede dañarse la voz y que luego no podrá hablar.

gritos-ninos

Si tu hijo es aún muy pequeño para entender esta conversación puedes utilizar los siguientes tips: 

  • Satisface sus necesidades básicas. En caso de que vayan a estar fuera de casa un buen rato, procura que haya dormido y comido lo suficiente. También llévalo al baño antes de salir. Eso evitará que se ponga de mal humor por estar fatigado.
  • Aparta un tiempo para gritar con él. Convertirlo en un juego es el mejor modo de hacerle cooperar. Eso calmará sus ansias de gritar o de elevar la voz mientras habla. Al terminar, dile que ahora deben hablar más suave.
  • Mantenlo entretenido. Haz que forme parte de las actividades que haces, de modo que no tenga ni oportunidad de considerar hacer una rabieta.
  • Felicítalo por el buen comportamiento. Dile que estás muy feliz de que se haya portado bien, incluso prémialo por ello. Por supuesto, no debes hacerlo mientras está formando una rabieta, pues lo asociara como un modo de obtener las cosas.

Es fundamental ser paciente, pues los niños suelen olvidar con facilidad lo que se les enseña. Por ello, necesitarás ser constante para lograr que tu hijo deje de gritar.