La pedagogía Freinet

02 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga María Matilde
Muchas de las ideas educativas de Célestin Freinet han supuesto un importante legado a la pedagogía moderna. Conoceremos en este artículo las principales características de su pensamiento pedagógico.

Célestin Freinet fue un maestro y pedagogo francés nacido un 15 de octubre de 1896 en un pueblo de los Alpes Marítimos franceses. Desarrolló una pedagogía que defendía una educación natural en torno a la vida y conectada con otros ámbitos sociales como la familia y la política. Principalmente, la pedagogía Freinet se centró en respetar la propia naturaleza y las posibilidades del niño.

Principales características del pensamiento pedagógico de Freinet

El rasgo más distintivo de la pedagogía desarrollada por Freinet es el de ser una pedagogía activa. Es decir, una pedagogía que buscaba vincular constantemente la escuela con el medio social, que se conectara con la vida familiar y con el pueblo.

Como hemos mencionado, el pensamiento pedagógico de Freinet pone el foco de atención en el niño y no en su educador. Lo cual significa un profundo respeto por la naturaleza del niño, una constante atención a sus necesidades y un importante desarrollo metodológico en torno a su actividad.

En este sentido, Freinet consideraba que las actividades escolares debían despertar el interés de los niños para que representaran verdaderos aprendizajes para ellos.

Principios fundamentales de la pedagogía de Freinet

Partiendo de las necesidades del niño y de su formación conectada con la vida, Freinet, erige su pedagogía sobre algunos principios fundamentales como:

Alumnos de Educación Secundaria siguiendo la pedagogía Freinet.
  • Individualización. Supone un profundo conocimiento del alumno y de su personalidad, y la posibilidad de comunicación y expresión por parte de cada niño, de sus necesidades y curiosidades particulares.
  • Actividad, tanteo experimental y autonomía. Implica que el niño pueda descubrir nuevos saberes mediante la búsqueda y la actividad. Así, por medio del ensayo y del error, y el aprendizaje progresivo de métodos de análisis y de síntesis, los niños podrán ser cada vez más autónomos y desarrollar un espíritu crítico.
  • Cooperación, participación y socialización. Freinet abogaba por el aprendizaje en equipo para aprender mejor y para compensar las diferencias generadas por las desigualdades del medio social. Además, para Freinet, un trabajo en equipo promueve una constante socialización y, por tanto, la participación como el desarrollo del sentido de la responsabilidad.
  • Escuela, vida y funcionalidad. Para el pedagogo, la escuela debía ser útil para la vida, y viceversa. Es decir, la escuela debe dar respuestas a las situaciones de la vida, y la vida estudiarse en el aula. Porque es la vida la que nos proporciona acontecimientos geográficos, aritméticos, sociales, políticos, laborales, entre otros, sobre los que pensar y reflexionar en la escuela.

“Es el alumno mismo quien se debe educar, crecer con la ayuda de los adultos. Nosotros desplazamos el axis educativo: el centro de la escuela no es el maestro, sino el alumno. No debemos buscar más la comodidad del maestro ni sus preferencias. La vida del niño, sus necesidades, sus posibilidades, son la base de nuestro método de educación popular”.

-Célestin Freinet-

La conexión escuela, vida y trabajo

Influido por el pensamiento socialista y marxista, y por corrientes obreras, Freinet desarrolló una pedagogía popular y defendía una escuela para el pueblo y el trabajo. Coincidiendo con el movimiento de la Escuela Nueva, su concepción educativa y pedagógica suponía una crítica a la escuela tradicional.

Como hemos dicho, la pedagogía de Freiner se caracterizó por ser muy activa. Esto suponía la coherencia con un método natural, que en la práctica implicaba poner en conexión el aula con la vida fuera de ella, para lo cual, Feinet llevaba a cabo su labor pedagógica a través de actividades diversas que motivaran a los niños, actividades que estimularan el descubrimiento, la investigación, la curiosidad y el trabajo en equipo.

Las “técnicas de vida” de Freinet

De acuerdo a su método natural, y con las actividades con las que Freinet pretendía que sus alumnos experimentaran, el pedagogo ideó y puso en marcha unas técnicas educativas muy particulares, o claves de trabajo, con el objetivo de ayudar a los más pequeños a desarrollar al máximo su capacidad creadora.

Entre estas técnicas destacamos:

Alumnos en clase aprendiendo con las tablets y la ayuda de la profesora.
  • El texto libreUn texto realizado por los mismos niños de forma individual y en el que se podían expresar libremente sobre cualquier tema. Los textos, posteriormente, se leían a todo el grupo para practicar la lectura, la entonación y la modulación de la voz.
  • La correspondencia o imprenta escolar. Freinet consideraba que los textos libres creados por los niños debían ser compartidos con el pueblo. Así, puso en marcha una pequeña y simple imprenta que les permitía a los niños la divulgación de sus textos.
  • Las asambleas, las conferencias y los planes de trabajo. Estas técnicas o metodologías tenían como objetivo guiar el trabajo conjunto por parte del grupo-clase y plantear la discusión y la solución de problemas. Para Freinet, estas técnicas servían para conseguir una mejor organización y planificación general del curso.
  • Biblioteca. Cuyo material se organizaba según las distintas dinámicas de las clases. Así, los alumnos podían consultar libros y revistas de forma libre, siempre y cuando mantuvieran el orden y cuidado de todo.
  • Los talleres de trabajo. Lugares fundamentales para Freinet, para que los alumnos conectarán el aula con el entorno laboral y social. Para lo cual, dentro de la escuela, existían espacios destinados al uso de herramientas y al aprendizaje de oficios y profesiones.

Sobre el legado de la pedagogía de Freinet

Es inmenso el aporte teórico y práctico de la pedagogía desarrollada por Freinet al campo de la pedagogía moderna y a una concepción constructivista del aprendizaje. Su visión de un niño libre y la de un educador, mediador y guía para ayudarlo a desarrollar al máximo sus capacidades es un gran aporte para conseguir en los estudiantes aprendizajes significativos.

Además, no ha perdido vigencia, sino al contrario, pues su visión de una escuela, sus aulas y alumnos, organizados en equipos de trabajo, donde prime la cooperación y el sentido de la responsabilidad siguen presentes.

Como tampoco ha perdido vigencia en la actualidad la necesidad de una escuela conectada con el mundo, con la vida cotidiana y con el trabajo. Una escuela capaz de formar personas críticas y emprendedoras.