Ortorexia en adolescentes: cuando comer sano es lo único importante

25 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la nutricionista Silvia Zaragoza
El trastorno de la ortorexia en adolescentes ha aumentado por la popularidad de las recetas fit y alimentación sana en las redes sociales.

La ortorexia en adolescentes es muy común dado el interés por tener una buena imagen corporal y ser aceptados. Suele afectar a un 28 % de la población occidental, aunque predomina, entre este grupo de edad, en mujeres y en universitarios, así como en deportistas.

¿Qué es la ortorexia?

En primer lugar, es una palabra que viene del griego orthos, que significa ‘correcto’, y orexi, que es ‘apetito’, por lo que es un trastorno alimentario caracterizado por la obsesión por comer sano.

Fue propuesto por el doctor Steve Bratman en 1997. La persona dedica gran parte de su tiempo a elegir y buscar alimentos saludables, así como a planificar su alimentación. Suelen decantarse por alimentos naturales, integrales, ecológicos, no transgénicos y libres de pesticidas.

En cambio, rechazan cualquier producto con azúcar o grasa, o ricos en sal, etc. En resumen, abogan por la calidad de la comida para tener una buena salud sin preocuparse por el peso. Esta es la diferencia con otros trastornos como la anorexia o la bulimia. De esta manera, la alimentación se vuelve más restrictiva en cuanto a alimentos y nutrientes.

En este sentido, además, no suelen sustituir los alimentos prohibidos por otros que aporten lo mismo. Y también se fijan en la manera de preparar los alimentos y de comer usando cubiertos y utensilios de cerámica para evitar que se contaminen por metales.

Chica rechazando una hamburguesa y comiendo una manzana debido a que padece ortorexia.

Factores de riesgo de la ortorexia en adolescentes

Generalmente, suelen ser perfeccionistas con tendencia a controlarlo todo y una baja autoestima. Sin embargo, acostumbran a considerarse superiores a los que no comen igual de saludable que ellos, lo que los lleva, en cierto sentido, al aislamiento social.

Suelen ser personas ordenadas, meticulosas y con necesidad de cuidado y protección. Además, les encanta practicar deporte. Evitan el alcohol, el fast food o las cocciones con mucha grasa, como los fritos y los rebozados, hasta el aceite de oliva.

En caso de que coman algo que no se corresponda con el concepto de saludable, les genera culpa y sensación de malestar. Por lo tanto, su calidad de vida desciende notablemente, puesto que prefieren llevarse su propia comida y apenas salen a comer fuera por el riesgo de comer algo que no les convenga. En consecuencia, el placer por comer o determinadas actividades disminuye de manera notable.

Incluso el uso de redes sociales, especialmente Instagram, está relacionado con dicho trastorno. No hay más que ver la gran cantidad de cuentas dedicadas a la comida sana y al fitness. Y también los medios de comunicación y la publicidad acerca de productos dietéticos.

Estas personas suelen pertenecer a una clase media-alta, ya que el tipo de productos que se consumen son más caros o se encuentran en tiendas específicas.

En este sentido, acostumbran a presentar un gran interés por la alimentación y la salud en general. Por esta razón, buscan información sobre la composición nutricional de la comida y planifican lo que van a comer con antelación (24 h antes, como mínimo).

Chica adolescente analizando las etiquetas de los alimentos que compra debido a que padece ortorexia, es decir, obsesión por la comida sana.

¿Cómo se manifiesta la ortorexia en adolescentes?

A largo plazo, presentan un déficit de nutrientes y malnutrición, asociada a un alto riesgo de padecer infecciones, caída del pelo, osteoporosis, cansancio y amenorrea (ausencia de menstruación). También, suele generar tensión baja y alteraciones en el comportamiento.

Incluso, quienes padecen ortorexia pueden presentar ansiedad y depresión, e incapacidad para gestionar cualquier tipo de emoción, como la ira y la frustración.

A la hora de ir a comprar, puedes fijarte en si tus hijos adolescentes dedican bastante rato a leer las etiquetas de los alimentos o, al no encontrar un producto, prefieren recorrer distintas tiendas hasta conseguirlo.

Por último, la ortorexia requiere el abordaje conjunto entre una psicóloga y una dietista-nutricionista, puesto que afecta al estado mental y alimentario. El objetivo es hacerle ver al adolescente que comer es un acto social que requiere cierta flexibilidad de vez en cuando, y ofrecerle herramientas para gestionar las emociones frente a la comida de la mejor manera posible.