Mitos y verdades sobre la alimentación en la lactancia posparto

La alimentación en la lactancia postparto está cargada de mitos y verdades. En este artículo te mostramos el trasfondo de cada uno.
Mitos y verdades sobre la alimentación en la lactancia posparto
María Patricia Piñero

Escrito y verificado por la nutricionista María Patricia Piñero.

Última actualización: 17 junio, 2023

La alimentación en la lactancia posparto está rodeada de creencias populares. Que si no podemos tomar café, o que tal alimento causa daño al bebé, o que tengo que tomar leche para tener más leche. En fin, son varias las creencias heredadas desde nuestros ancestros. Pero, ¿cuáles son mitos y cuáles son verdades? Te invitamos a averiguarlo.

Mantener una buena alimentación durante la lactancia posparto es tan importante como en el embarazo. Hay unas calorías extras que cubrir y algunos nutrientes especiales que darle al bebé. Así que cuando hay muchos mitos en torno a lo que se debe comer mientras amamantamos, nos llenamos de confusión y preocupación.

Sigue con la lectura para que despejes las dudas sobre sí la alimentación afecta o no la lactancia después del parto. Encontrarás primero los mitos y luego sus verdades.

Mitos sobre la alimentación durante la lactancia postparto

Sabemos que son varias las creencias que rodean el proceso natural de lactancia materna y que estos pueden causarte angustia, incertidumbre y estrés. ¿Con cuáles te sientes identificada?

1. «Lo que como le cae mal a mi bebé»

La creencia de que algunos alimentos pueden causar llanto y malestar al bebé fue publicado por la revista Canadian Family Physician en 2019. Las madres consideraron que «algo andaba mal con su leche» y que, por tanto, había que hacer restricciones dietéticas estrictas.

Los alimentos que más rechazan porque temen que causen cambios de comportamiento en el bebé son el café, las legumbres, los cítricos, el chocolate, los lácteos, el brócoli, el repollo, el gluten, el ajo, la cebolla y la comida picante.

Otro estudio de la revista Nutrients publicado en el año 2020 apunta que, según algunas madres, las coles, las legumbres y las gaseosas, pueden causar cólico infantil al pasar los gases que produce su digestión a la leche materna y de allí al bebé.

Por otra parte, también se cree que las coles y el picante, al modificar el sabor de la leche, pueden causar rechazo por parte del bebé. Otro alimento que se suma a la lista de los restringidos durante la lactancia es el café. La creencia es que si lo toman, el bebé se pone más activo y duerme menos.

2. «La cantidad de leche producida depende de lo que como»

Un mito frecuente es que la madre debe consumir mucha leche para producir más leche. O que comer frutas con semillas puede obstruir los conductos por donde sale la leche materna.

Además, otras madres siguen la creencia de que ingerir cerveza incrementa la producción y la calidad de la leche y que en la mañana la cantidad es mayor que por las tardes o la noche.

También se piensa que «comer el doble» ayudará con una mayor producción de leche, extralimitando los requerimientos calóricos para madres lactantes establecidos por la Asociación Española de Pediatría.

3. «No puedo comer carnes ni pescados crudos, tampoco los quesos frescos»

El temor por contraer enfermedades transmitidas por alimentos durante el embarazo se mantiene vivo en el período de lactancia materna. Por ejemplo, muchas madres lactantes rechazan el sushi, el steak tartar o los lácteos no pasteurizados, como el queso azul, porque temen que algunas enfermedades puedan pasar al bebé.



Las verdades que responden a estos mitos

Detrás de cada mito hay respuestas con evidencias que desarman o apoyan por completo o de manera parcial la creencia. Sigamos leyendo para descubrirlas.

1. La alimentación materna y su influencia en el comportamiento del bebé

  • Sobre los cólicos del bebé

Hasta ahora los resultados de los estudios son divergentes. Algunos apoyan que algunas restricciones dietéticas durante la lactancia, sí pueden reducir síntomas de cólicos en el bebé. La revista The Journal of Maternal-fetal & Neonatal Medicine sugiere que la exclusión del cambur en la dieta materna puede reducir los cólicos.

Sin embargo, un metanálisis de la base de datos Cochrane subraya que la modificación en la dieta de la madre no es suficiente para el tratamiento del cólico infantil. Por lo tanto, se requiere más evidencia científica para apoyar o no este mito. Mientras tanto, se deben seguir las recomendaciones del médico pediatra.

  • En cuanto al sabor de la leche provocado por algunos alimentos 

Es cierto que la leche materna puede modificar su sabor con la ingestión de ciertos alimentos, pero esto puede ser beneficioso. Y es que la leche materna puede modular las futuras preferencias en el sabor del bebé.

Se sabe que algunos aromas y sabores pasan a la leche materna, aumentando la probabilidad de que el bebé acepte nuevos alimentos sólidos e incluso en la niñez posterior. De acuerdo a la revista The American Jorunal of Clinical Nutrition, los bebés estarían más dispuestos a comer verduras y alimentos picantes mientras crecen.

  • Hay restricciones sobre la ingesta del café

Según la revista Korean Journal of Pediatrics solo una pequeña porción (1 %) de la cafeína puede pasar a la leche materna. Pero Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) advierten que los recién nacidos la descomponen a un ritmo muy lento y tienden a acumularla.

Por eso hay límites seguros y aprobados por los CDC. Se recomienda ingerir no más de 300 miligramos al día de cafeína que equivalen a 2 o 3 tazas de café. Por encima, puede haber problemas para que el bebé duerma.

Recuerda que la cafeína también se encuentra en bebidas de cola, bebidas energizantes, el té, la guaraná y el chocolate. ¡Así que presta atención a la cantidad de cafeína que introduces en tu alimentación posparto!

2. La producción de leche depende de la succión del bebé

No hay ninguna duda que la producción de leche posparto es de índole hormonal. De acuerdo a Cleveland Clinic, es la hormona prolactina la que gobierna la cantidad de leche que se produce.

La adecuada succión del bebé estimula la liberación de prolactina y de oxitocina para producir contracciones musculares que permita la salida de la leche. La cantidad está en función de la libre demanda del bebé, siempre y cuando la postura de succión sea la correcta.

También hay que mantener una dieta saludable y equilibrada en los diferentes alimentos, además de una buena hidratación.

La hora del día no influye en la producción de leche ni el comer el doble de lo requerido o tomar más leche en la dieta. Las frutas con hueso o carozo no detienen la producción. Así mismo, según la Clínica Mayo, las bebidas alcohólicas no son una buena combinación durante la lactancia materna. 

Según esta organización de salud, el alcohol pasa a la leche en concentraciones similares a las que llega a la sangre. Una toma al día con alcohol puede modificar el patrón del sueño y afectar el desarrollo cognitivo del bebé.

Así que tomar cerveza para aumentar la producción de leche tampoco es una buena idea. Aunque si te provoca puedes ingerirla sin alcohol.



3. Sí, está permitido el consumo de pescados, carnes y lácteos frescos

Las carnes, los lácteos no pasteurizados y los pescados frescos sí pueden consumirse durante la lactancia materna, siempre y cuando el proveedor esté certificado. Aunque en el caso de los pescados se excluyen los que tienden a acumular mercurio como la caballa, el pez espada, el tiburón o el blanquillo.

4. La calidad de la leche depende de una buena alimentación

El suministro de leche y la nutrición del cuerpo depende de lo que la madre coma, incluso desde el embarazo. Se exige a diario entre 400 a 500 calorías.

Además, la revista Nutrients informa que hay una relación directa entre la composición de la grasa de la leche, en particular los omega-3 con los hábitos dietéticos de la madre. Los ácidos grasos omega-3 se asocian al desarrollo visual y cerebral del bebé.

A pesar de que no se relacionó la dieta con los valores de lactosa, caseína y calorías de la leche materna, los investigadores sugieren que una alimentación adecuada de la madre es garantía de que el bebé reciba leche materna con cantidad y calidad de nutrientes.

Alimentación en la lactancia posparto

Se intenta que la madre durante el posparto lleve una alimentación con carbohidratos, vitaminas, minerales, antioxidantes y la fibra requerida. Esta puede lograrse a través de verduras, frutas frescas y cereales integrales.

Las legumbres, las carnes y los lácteos suplirán las proteínas. Entre las grasas a seleccionar están el aceite de oliva, los pescados grasos y las semillas de chía y linaza.

Cualquier duda sobre la alimentación posparto y el comportamiento del bebé, la producción de leche y la inclusión de nuevos alimentos a la dieta, deben ser consultados con los profesionales de salud. En especial con el médico pediatra y el nutricionista.


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