Miedos de madres primerizas sobre la educación de sus hijos

13 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga María Matilde
Hablamos sobre algunos de los principales miedos que muchas mamás primerizas comparten respecto a cómo educar a su pequeño.

Probablemente, uno de los mayores retos y desafíos a los que se enfrenta una mujer en toda su vida es dar a luz y convertirse en madre. Y ello supone vivir un sinfín de emociones y sensaciones, pero, a la vez, los miedos de las madres primerizas también son infinitos. Para ellas, muchas serán las dudas y los interrogantes respecto a cómo o cuál debe ser la forma correcta de cuidar, educar y criar a su primer hijo.

Ahora bien, ¿y si una madre primeriza pudiese pensar sus miedos, no como temores que paralizan, sino en términos de desafíos vitales?. Probablemente, así les sea más sencillo hacerles frente y, con seguridad, superarlos con creces.

La gran aventura de ser madre y los miedos de las madres primerizas

Leer artículos, libros, mirar tutoriales, asistir a cursos y seminarios, hablar y escuchar consejos de mujeres que ya tienen hijos es lo que hacen sin parar las futuras mamás. Y, aunque suene contradictorio, cuanta más información se tenga respecto de la maternidad, para muchas mujeres, ello supone más estrés, más nervios, y más miedos.

Bebé piel con piel con su mamá eliminando los miedos de las madres primerizas.

Evidentemente, uno de los mayores temores de cualquier madre frente a un bebé recién nacido está relacionado con su salud, su seguridad y su supervivencia. Con lo cual, los miedos de una madre cuando un niño tiene poco tiempo de vida son, principalmente, los relacionados con actuar de forma correcta respecto de sus cuidados básicos.

Así, toda madre se preocupará y tendrá dudas sobre la alimentación y la higiene de su bebé, y tendrá temores sobre cómo reaccionar en situaciones que son propias de un niño recién nacido, como los cólicos, el estreñimiento o los atragantamientos.

Miedos comunes de toda madre primeriza sobre la educación de sus hijos

Cabe remarcar que utilizamos la palabra miedo porque, según muchos expertos, el miedo es consustancial a la condición de ser padres. Y es precisamente un tipo de miedo que, si es sano, está ligado a un sentido de la responsabilidad e implicación como padres.

En este sentido, además de todas las dudas respecto del bienestar físico de un bebé recién nacido, existen otros miedos de madres primerizas que son comunes o compartidos por muchas de ellas. Estos miedos, o tal vez, mejor, inquietudes, son en relación a cómo y qué decisiones tomar para educar y criar a un primer hijo.

Inquietudes sobre cómo educar a un primer hijo

  • Encontrar un equilibrio correcto entre la permisividad y los límites. Respecto a estos últimos, cómo, cuándo y de qué forma establecerlos.
  • Cuándo y cómo abordar temas complicados o tabúes, como el sexo, las drogas y el alcohol.
  • A partir de qué edad dejar a los hijos acceder y usar las redes sociales y cómo educarlos para que hagan un uso seguro y responsable de ellas.
  • Cómo controlar, compartir y participar en sus relaciones sociales y con su grupos de pares sin que ellos se sientan avergonzados o invadidos en su intimidad.
  • Cómo fomentar en ellos valores como la solidaridad, la empatía, la tolerancia. Pero, a su vez, valores como el emprendimiento, el esfuerzo y la capacidad de superación,
  • Qué hacer y cómo actuar como padres, y cómo enseñar a actuar a los hijos frente a situaciones como el acoso escolar o bullying. Tanto si son víctimas como si son verdugos.
  • Cómo fomentar su dedicación al estudio y su necesidad de autonomía e independencia responsable.
  • De qué forma estar cerca, pero no encima de los hijos y cómo conseguir que ellos quieran estar cerca y no lejos de los padres.
  • Cómo conseguir que los hijos sean abiertos y capaces de conversar con los adultos sobre temas como sus primeros amores, sus miedos o sus inseguridades.
  • Qué hacer y cómo manejar los mandatos propios de los padres; mandatos convertidos en deber ser, es decir, en expectativas sobre cómo deben ser y hacer los hijos, aún cuando ello no los haga felices.

“Ser mamá es descubrir los miedos que no sabías que existían y sentir la fuerza que no sabías que tenías”.

Madre dando un beso a su hijo recién nacido antes de salir del hospital.

Cuando los miedos de madres primerizas se convierten en desafíos y reflexiones

Muchas madres ya con experiencia reconocerán que no existen recetas ni decálogos sobre cómo ser una buena madre, y que ello se aprende en el día a día, en la práctica, errando y acertando en cada paso, pues lo único que vale para lograr o intentar ser una buena madre es poner todo el amor, dedicación, y diálogo posible en la educación de un hijo.

Con lo cual, no será válido compararse con ningún otra madre ni aplicar, de forma literal, ninguna estrategia, receta o consejo. A menos que seamos capaces de adecuarlo a nuestra personalidad, como madres, a la de nuestro hijo y a nuestra singular relación con él. Y sin perder de vista las circunstancias y el contexto propio en el que cada mujer ejerce de madre.

Con lo cual, el secreto puede que esté en confiar en una misma, en tener el convencimiento de que la personita que llega al mundo es única, como lo es el vínculo materno filial que se va a establecer con ella. Y, así, toda madre será capaz de convertir su miedos paralizadores en movilizantes desafíos basados en profundas reflexiones sobre cómo educar a un primer hijo.