El mejor regalo para tus hijos es tu tiempo

Agetna · 15 mayo, 2016

El mejor regalo para tus hijos es el tiempo que les dedicas. Porque si tienes tiempo para ellos puedes darles las atenciones y el amor que tanto necesitan para crecer en materia emocional, ser felices y aumentar la confianza, seguridad y aceptación de sí mismos.

El mejor regalo para dos

Mamá, cuando quieras premiar a tus hijos hazlo con todo el tiempo que puedas.

Si cumplieron con los deberes escolares y las obligaciones que tienen dentro del hogar, recompénsalos con frases alentadoras y de elogio.

Si alcanzaron alguna meta propuesta, sacaron buenas notas o ganaron un concurso o competencia deportiva, es buen momento para premiarlos con valores materiales.

No obstante, sea cual sea la ocasión, debes saber que el mejor regalo para tus hijos siempre va a ser tu tiempo.

Te aseguramos que ellos adorarán que los recompenses con un fin de semana de excursión, una visita a los parques de diversiones, o tan solo el quedarse mucho rato a reposar juntos sobre el diván, mientras ven la tele y comen palomitas de un mismo tazón.

A los hijos, sean grandes o pequeños, se les llena el alma y se les ilumina el rostro cuando sus padres, y en este caso, sus madres, hacen a un lado sus responsabilidades para estar solo con ellos.

Pero el que las madres podamos hacer un alto en nuestra rutina de vida y compartir un rato con nuestros hijos es también un regalo que nos hacemos a nosotras mismas.

No siempre existe la oportunidad de criar y ver crecer a los niños. El trabajo y los deberes de la vida no dejan mucho tiempo para eso.

Entonces, tener la dicha de dedicar un tiempo a estar, conversar y jugar con los niños resulta maravilloso para todos.

El tiempo con los niños… más que un regalo

Mamá, más allá de la buena economía que tengas y los obsequios materiales que puedas darles a tus hijos enfatizamos en la idea de que el mejor regalo que pueden recibir es tu tiempo.

Pero, escucha bien, en este sentido no debes tergiversar la idea que pretendemos transmitirte.

Es importante que no consideres el tiempo con los niños como un obsequio que solo debes darlo con la regularidad que les das otros regalos como las bicicletas, un viaje a Disneylandia o una Tablet nueva.

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Diariamente debes sacar horas para estar con los menores y regalarles el cariño que, como hijos tuyos, merecen.

No conviertas los momentos de ocio y apego que ellos tanto necesitan y esperan de ti en un lujo al cual solo, a veces, pueden aspirar.

Sabemos que eres una triunfadora, que trabajas día a día para salir adelante, superarte y ser su mejor ejemplo.

Estamos más que conscientes que te rompes la espalda para procurarles la educación que el mundo de hoy exige, y que tu sueño, es verlos convertidos en hombres y mujeres de éxito.

Pero ellos son muy pequeñitos para entender tus pretensiones.

Sus fértiles pero inocentes cerebros no comprenden por qué no puedes volver más temprano del trabajo, pedir una pizza, sacarse los zapatos y comerla juntos sentados al aire libre.

Puede que no sea el momento de pedirles este tipo de sacrificios ¿no te parece?

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El mejor regalo para tus hijos es tu tiempo

Si vas a premiar a tus niños con tu tiempo recuerda también que este debe ser un tiempo de calidad que los beneficie al máximo.

Si van a jugar es buen momento para mostrarles los juguetes y diversiones que tanto te gustaban de pequeña.

Incluye también ejercicios de expresión corporal que les ayuden a vencer su timidez. Canten, bailen, disfrácense, reciten…

Hagan una receta de cocina juntos y deja que ellos inventen sus propios platillos.

Salgan a visitar los museos y a comprar libros a las librerías…

Si tus hijos son grandecitos háblales sobre la importancia de esforzarse, el peligro de las drogas, lo imprescindible de cuidar el medio ambiente, le perjudicial de quemar etapas…

Estimúlalos a evitar las mentiras, el egoísmo, la inconformidad con todo.
Enséñales a hablar y comportarse correctamente, ser educados y amables en todo momento.

Incúlcales valores como el respeto hacia sus semejantes, la honestidad, la gratitud y la honradez.