Mamá: ¡Tengo mi primera exposición!

Gladys · 10 mayo, 2016

Hacer tareas con nuestro hijo es todo un desafío como madre. Por eso cuando nuestro pequeño nos dice que tiene su primera exposición, hasta nosotras entramos en pánico. ¡Tranquila! Para ganar esta batalla te damos los mejores consejos .

Cuando los niños comienzan a tener vida escolar, una de las cosas que genera más nerviosismo son las exposiciones. Enfrentarse a un público para exponer un tema es algo que suele crear ansiedad.  Por eso cuando nuestro hijo llega del colegio y nos pide ayuda sabemos que debemos apoyarlo para afrontar esta experiencia.

Muchos autores se han dedicado a escribir sobre cómo afrontar el miedo escénico y exponer de forma correcta. Es importante tener en cuenta que no todas las exposiciones son iguales.

De acuerdo a la edad del niño, las mismas tendrán diferentes niveles de dificultad. Nunca será lo mismo realizar esta tarea para un pequeño de 6 años que para un preadolescente.

Lo ideal es que como mamás sepamos llevar la situación, entendiendo la forma de aprendizaje más apta para nuestro consentido. No todos son iguales, algunos resultan ser muy hábiles en la comunicación, mientras que otros son un poco más tímidos.

Estrategias para hacer la primera exposición

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Aquí te damos unos consejos prácticos para que tu hijo se destaque en esta asignación:

  • Debemos sentarnos con el niño para guiarlo y apoyarlo en el proceso de estudio. Esta suele ser la fase más delicada, pero si tenemos paciencia, podremos lograrlo.
  • Una vez manejemos el tema que le toca hablar frente a sus compañeros de aula, es necesario enseñarle a buscar toda la información posible. El uso del Internet, revistas y libros es ideal para obtener lo que se desea.
  • Aunque en años superiores se utilice la herramienta de presentaciones digitales, una excelente opción son las láminas.De esta manera nuestro hijo podrá expresar su creatividad mediante dibujos, esquemas, colores y palabras claves.
  • Es fundamental señalar al pequeñín que no debe aprender el contenido de memoria, y que es mucho mejor analizar la información y expresarla con sus palabras.
  • Por último, debemos sentarnos con el niño para guiarlo y apoyarlo en el proceso de estudio. Esta suele ser la fase más delicada, pero si tenemos paciencia, podremos lograrlo.

¿Qué debe contener una exposición?

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Existen algunas pautas que podemos enseñar a nuestro hijo para que obtenga una buena calificación. Un aspecto a tener en cuenta es la presentación del tema. De esta forma los compañeros y el profesor podrán entender con mayor claridad lo que se va expresar.

El uso de material audiovisual es vital, por lo cual debemos indicar al niño que este será su apoyo durante la exposición, por lo que podrá observar la lámina sin inconvenientes, incluso si se le olvida algún aspecto. Los más pequeños se sentirán tranquilos mostrando las imágenes que ellos mismos dibujaron y pintaron.

Una buena conclusión será un cierre con broche de oro. Aquí podemos incentivar a que nuestro hijo transmita su opinión del tema, no importa si es larga o corta. Este es el proceso en el que se evalúa lo aprendido y se fortalece la confianza en sus propias ideas.

Motivar al niño hablar en público

La anticipación es la mejor arma contra el miedo escénico. Por ende, una excelente idea es que el niño practique la exposición una y otra vez teniendo a sus familiares como espectadores. Las simulaciones se pueden hacer cada cierto tiempo para que el pequeñín no colapse. Recuerda que la práctica es lo que hace al maestro.

Y durante las prácticas, aplaude todas sus intervenciones. Otra opción es leerles cuentos o frases para que ellos se programen a evitar el miedo escénico. Una tierna voz en el oído antes de dormir le transmitirá un mensaje que entrará en su subconsciente y que comprenderá poco a poco.

No confundas pena con fallas en el aprendizaje. Si a nuestro hijo le cuesta expresarse en la exposición o se le olvidan palabras, puede que lo único que esté de por medio sea el miedo escénico.

Recuerda que cada niño es único y por lógica, cada cual desarrollará sus propias formas de expresión. Paciencia y mucho tacto serán virtudes que deberán prevalecer.

Trabajar en equipo

Realizar una exposición requiere de trabajo en equipo. No podemos asumir esta responsabilidad, es necesario involucrar al infante en el proceso.

No importa si el acabado en las tareas no es el mejor, lo fundamental es que el niño adquiera poco a poco capacidades para realizar sus tareas escolares. En conclusión, toda primera exposición debe realizarse con paciencia, trabajo en equipo, práctica y constancia.