Los piercings en la adolescencia

Corina González · 15 noviembre, 2018
Para los jóvenes, es muy importante lucir bien. Con ese fin, recurren a las perforaciones o piercings, que implican estar a la moda y, al mismo tiempo, ayudan a llamar la atención.

Usar piercings en la adolescencia está muy de moda, en especial en aquellos chicos que buscan llamar la atención de sus padres o iguales. Los modelos más llamativos son colocados en lugares del cuerpo muy visibles para lucirlos en toda ocasión. En los últimos años, esta tendencia ha ganado mucho terreno y no pareciera que eso vaya a cambiar.

Esta marca en los cuerpos de los jóvenes es muy notoria en las calles, la televisión y las redes sociales. Las celebridades y deportistas lucen este tipo de accesorios sin disimulo y, con ello, incentivan a los jóvenes que los siguen a querer tener uno. Aunque el uso de piercings no es para nada una novedad, nunca había alcanzado tanta popularidad.

En la adolescencia, el joven experimenta varios cambios (corporales, emocionales y sociales), por lo que es lógico que quiera experimentar cosas nuevas y estar a la moda. Generalmente, ellos utilizan el hecho de colocarse uno o varios piercings como una manera de autoexpresarse y diferenciarse de los demás.

Uso de los piercings en la adolescencia

Se conoce como piercing a la práctica de perforación de una parte del cuerpo humano como las orejas, las fosas nasales, los labios, el ombligo, la lengua o los genitales, entre otras. En estas perforaciones se insertan aros, pendientes o dilataciones, que se usan como medio de expresión, o simplemente para llamar la atención.

La tendencia de agujerear partes del cuerpo es antigua. En algunas culturas, se acostumbraba esta práctica por distintas razones, que podían ser estéticas o religiosas. Hoy en día, muchas madres suelen perforar las orejas de sus bebés y colocarles unas argollas y así diferenciarlas del sexo masculino.

En la adolescencia, muchos jóvenes prueban a colocarse piercings para distinguirse de los demás, así como también para ser aceptados en algún grupo. Otros lo hacen simplemente para experimentar con su cuerpo, sentir el dolor y parecer más valientes por soportarlo.

En muchas sociedades esta tendencia está mal vista, ya que se piensa que el cuerpo humano es un templo y no debe ser modificado. Otras opiniones sugieren que los piercings los llevan los delincuentes y las personas del mal vivir. Es por eso que muchos padres no le permiten llevar uno a sus hijos.

¿Qué hacer si un adolescente quiere colocarse un piercing?

Dialogar acerca de las ventajas y desventajas de todas las cosas que quieran hacer nuestros hijos debe ser uno de los hábitos que más practiquemos como padres. En el caso del uso del piercing, inicialmente debemos documentarnos para conocer los riesgos y cuidados que se deben tomar.

Con esta información, vamos a poder explicárselos a ellos en detalle. Además, nos sirve para mantener monitoreado el accesorio en dado caso de que aprobemos su uso.

Antes de permitir o prohibir el uso de los piercings en la adolescencia, debemos informarnos acerca de sus riesgos.

Por otro lado, a pesar de su popularidad, son muchos los recintos que aún prohíben el uso de piercings, por lo cual debemos estudiar con nuestros hijos las dificultades que se pueden presentar al lucir uno.

La comunicación entre padres e hijos es esencial, en especial para negociar la parte del cuerpo que se quiere perforar y el tamaño de dicha perforación. Asimismo, hemos de dejar en claro que se puede usar este accesorio siempre y cuando cumpla con algunos requerimientos, como buenas calificaciones y comportamiento.

Riesgos al usar piercings

Cualquier cosa que intentemos hacer con nuestro cuerpo, por más sencilla que sea, implica riesgos. A continuación, resaltamos algunos riesgos de usar piercings en la adolescencia:

Infecciones

Uno de los riesgos más comunes al usar piercings es contraer una infección bacteriana. Es por ello que es de vital importancia tener un buen cuidado con la perforación y escoger muy bien el local donde se va a realizar el procedimiento.

Lo ideal es encontrar un establecimiento que cuente con especialistas del ramo, que presente perfectas condiciones de higiene y, preferiblemente, que alguna otra persona lo haya recomendado.

Otras complicaciones médicas que se pueden producir son alergias, heridas, hemorragias y desgarros. Para prevenir esto, debemos conocer el tipo de metal del que está compuesto el piercing que se ha elegido y determinar si es bueno para la salud. La mayoría son de acero quirúrgico, oro sólido de 14 o 18 quilates, titanio o platino.

“En la adolescencia, el joven experimenta varios cambios corporales, emocionales y sociales, por lo que es lógico que quiera experimentar cosas nuevas y estar a la moda”

Mala cicatrización

Los piercings suelen cicatrizar rápidamente. Sin embargo, los lugares muy húmedos, como la boca, están propensos a tardar más. En este caso, es probable que tengan lugar alergias bucales, lesiones en los dientes y en las encías.

Rechazo al piercing

Se puede dar el caso de que se produzca una reacción inflamatoria severa, que requiera el retiro del piercing. Esto puede dejar una cicatriz grande, que luego genere problemas estéticos.

La moda en la adolescencia influye en gran medida.

Cuidados de los piercings

  • Es necesario lavarse las manos con abundante agua y jabón antes de manipular el piercing.
  • Tener mucho cuidado de que no se enganche con la ropa.
  • La ropa de cama debe estar limpia y se recomienda que sea de algodón.
  • Si el piercing está en la boca, se debe utilizar enjuague bucal antibacteriano después de cada comida.

Los piercings en la adolescencia son muy comunes, ya que representan una forma de expresión artística corporal con la cual los chicos experimentan dolor, satisfacción y aceptación cultural.

Si en casa uno de nuestros hijos desea usar uno, en lugar de prohibir de inmediato, debemos orientarlos con todos los datos necesarios para que ellos puedan entender que las decisiones que toman sobre su cuerpo tienen riesgos y consecuencias.