Los juguetes de madera en la infancia

Francisco María García · 7 octubre, 2018
La importancia de los juguetes de madera más tradicionales radica en que potencian la creatividad de los niños. Frente a juguetes muy avanzados tecnológicamente, los de madera suponen una mayor implicación de la mente del pequeño.

A diferencia de los juguetes recreativos de plástico o de los juguetes STEM, los juguetes de madera vienen atravesando los siglos con su misma modesta impronta. ¿Será que los artesanos de la madera no aprendieron a realizar cosas más complejas?

En realidad, lo que ocurre es que generación tras generación, los juguetes de madera, con su simplicidad de líneas y su textura natural, continúan siendo divertidos así tal cual son. Pedagogías como Montessori y Waldorf proponen únicamente juguetes de madera en sus espacios educativos. Ni complicados artefactos científicos ni aparatosas montañas plásticas.

Una habitación para niños, según estas metodologías de enseñanza, no necesita más que unos pocos juguetes naturales. Con ello, se estimulará la creatividad y servirá para la diversión en diferentes edades. Estas son, básicamente, las características de los juguetes de madera.

Juguetes de madera en la infancia: apuntar a lo natural

Los juguetes convencionales limitan la imaginación de los niños; esto lo puede comprobar cualquier madre o padre en su propia casa. Cualquiera afirmará que nunca es suficiente con tener el dinosaurio a control remoto con luces en los ojos y rugido estremecedor. En poco tiempo, el juego quedará agotado y el dinosaurio, almacenado en algún armario.

Por otra parte, los juguetes STEM, aquellos diseñados para recrear fenómenos científicos, están lejos en la práctica de fomentar en los niños el interés por problemas de arquitectura, ingeniería o matemáticas.

En cambio, un juego de bloques de madera podrá ser empleado de muchas maneras y durar toda la infancia. Cuando alguien compra un juguete para su hijo o hija, lo ideal es que tenga en cuenta otros criterios más que cumplir con la moda del momento.

Los juguetes de madera son tradicionales, pero muy entretenidos.

En lugar de elegir al personaje de la última película de superhéroes, cuyo costo será muy elevado y su ‘vida útil’ no superior a treinta días, se pueden priorizar otras opciones:

  • Las pedagogías respetuosas hacia la infancia y sus verdaderas necesidades como base de construcción de cualquier juguete.
  • Materiales nobles, que transmitan vida, armonía, simpleza. Han de ser amables con el medio ambiente y duraderos.
  • Juguetes que acompañen al niño o niña varios años y se resignifiquen con el paso del tiempo. Un juguete que se adapte a cada etapa infantil será recordado para siempre.
  • Juguetes que, al jugar, posibiliten aprender experimentando.
  • Costos razonables.

Juguetes de madera en la infancia: transmitir experiencias

Lo que hace que los juguetes de madera en la infancia sean capaces de promover habilidades científicas es, ni más ni menos, su simplicidad. Estos juguetes no tienen género ni diseños extravagantes.

En resumen: los juguetes de madera no están completos hasta que el niño o niña no juega con ellos; no tienen un sentido concluyente. Sobre todo juguetes como los cubos y bloques de madera, pero también los animales y muñecos de líneas discretas, no invasivas, no aportadoras de un orden irreductible.

“Por ejemplo, un juego de bloques de madera podrá emplearse de muchas maneras y durar toda la infancia”

En la pedagogía Waldorf, en la que los juguetes de madera en la infancia son uno de sus pilares, no se habla tanto de juguetes sino de ‘elementos de juego’. Se puede tomar a la rueda como ejemplo de su concepción de la experiencia que deben brindar los juguetes.

Hay ruedas más grandes, más pequeñas, que giran solas o por medio de engranajes, que hay que empujar o lanzar por un plano inclinado. El conjunto de estas experiencias es lo que permitirá al niño o niña adquirir con mayor facilidad conceptos matemáticos o físicos cuando llegue el momento de estudiarlos.

Los juegos de estrategia para niños se consiguen en muchos formatos y para todas las edades.

Un poco de historia

El uso de juguetes de madera se reviste de una antigüedad difícil de precisar. Los aros, los cubos, las formas de encastre y los rompecabezas llevan muchos años entre nosotros. Por otra parte, al hablar de madera se habla de variedad; algunos juguetes se realizan con pino, roble o las maderas típicas de cada región del mundo.

Otra de las características de los juguetes de madera en la infancia es su impronta artesanal. Si bien pueden realizarse a nivel industrial, la mayoría de los juguetes de madera provienen de pequeños talleres familiares, elaborados y pintados pieza por pieza.

Actualmente, la noción del juguete como material didáctico ha puesto de relieve la figura de este tipo de productos. Los juguetes de madera ganaron prestigio y un lugar destacado en los hogares donde se apuesta por lo natural, lo simple y lo que potencie la imaginación de los niños y niñas.