Los beneficios de comer zanahorias en el embarazo

Gladys3 21 octubre, 2016

Mantener una dieta sana durante el embarazo es uno de los factores más relevantes para lograr que nuestro pequeño angelito crezca sano y fuerte y podamos tenerlo pronto en nuestros brazos. Por esta razón, no podemos obviar la ingesta de algunos alimentos ricos en vitaminas y nutrientes, como las zanahorias.

La zanahoria es una de las hortalizas que no puede faltar en cualquier régimen alimentario, en especial, cuando estamos en la dulce espera.

La increíble cantidad de beneficios que posee para las futuras mamás y para el bebé en gestación son innumerables, por eso los médicos insisten en que esté incluida en todo momento en la dieta.

Entre los principales elementos que aporta la zanahoria se destaca el hierro orgánico, que se absorbe fácilmente por el organismo y ayuda en el incremento de glóbulos rojos en la sangre y a mantener estable los niveles de hemoglobina. Su poder es tan impresionante que supera a la espinaca, la cual se caracteriza por ser una fuente maravillosa de hierro.

Las zanahorias aportan hierro orgánico, esto ayuda a evitar la anemia

Generalmente, a partir del segundo o tercer mes, los doctores suelen prescribir suplementos vitamínicos que incluyen hierro, porque los niveles de hemoglobina descienden.

Además, la cantidad de sangre que circula por tu organismo es mayor, así que necesitarás ingerir una dosis adicional de este componente, para evitar la anemia que está asociada a los partos prematuros.

Las zanahorias, fuente indiscutible de salud

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Además de estar compuesta por uno de los minerales más importantes, la zanahoria contiene otros elementos que son fundamentales para que nuestro pequeñín evolucione sin ningún inconveniente:

  • Yodo: este mineral influye de manera directa sobre el sistema endocrino, para que las hormonas tiroideas realicen su trabajo sobre el desarrollo general del feto y su cerebro.

También realiza una gran tarea en algunas funciones metabólicas como, por ejemplo, el mantenimiento de la temperatura corporal.

  • Vitamina A: ayuda a evitar infecciones y a que se lleve a cabo el correcto desarrollo celular del bebé. Adicionalmente, interviene para que no ocurra el desprendimiento de la placenta.
  • Carotenoides: protege las zonas adiposas del chiquitín, es decir, los ojos, el cerebro, el hígado, la piel, etc.

Asimismo, fortalecerá su sistema inmunológico, potenciando al máximo sus defensas.

  • Calcio: le dará la fuerza necesaria a los huesos de tu pequeño y te cuidará para que no se afecten tus dientes.
  • Betacaroteno: su función es proteger al cuerpo de los radicales libres y tiene un poder antioxidante.
  • Vitamina C: previene infecciones delicadas que pueden afectar al feto.

La zanahoria es muy fácil de conseguir en el supermercado y es bastante económica. Además, puedes preparar recetas muy fáciles para ti y el nuevo miembro de la familia.

¿Cómo aprovechar al máximo estos beneficios?

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Si quieres disfrutar de todas las ventajas de esta colorida hortaliza, ten en cuenta estos consejos a la hora de ingerirla:

  • Prepara un rico jugo de frutas y agrégale unas zanahorias: disminuirá las probabilidades de que tu retoñito sufra de ictericia neonatal, que se produce por el aumento de bilirrubina como consecuencia de algunos trastornos hepáticos.
  • No ingieras café o té: estas bebidas contienen fenoles, una sustancia que reduce la absorción del hierro en el embarazo.
  • Si lo vas a cocinar, utiliza una sartén de hierro fundido: evita que se eliminen algunos nutrientes de la zanahoria.
  • De la naturaleza a tu boca: si puedes comerla cruda, mucho mejor. De esta forma, absorberás todas las vitaminas de esta deliciosa hortaliza y lograrás evitar el estreñimiento.
  • Hojas de zanahoria: prepara una rica ensalada con esta parte de la hortaliza, para depurar tu cuerpo en este momento tan especial.

Trata de comer una porción de zanahoria en el almuerzo y la cena; incluso, si tienes muchos antojos o quieres hacer una merienda saludable, puedes cortar unos palitos de zanahoria y comerlos sin problema. Ya verás que te vas a sentir tranquila de darle lo mejor a tu hijo.

Si tienes muchos antojos, puedes comer trocitos de zanahoria en la merienda

Desde el mismo instante que sabes la noticia de que estás esperando al amor de tu vida, ya eres mamá… Así que necesitarás empezar a cambiar ciertos hábitos alimentarios y adoptar otros más sanos, para garantizar que tu salud y la de tu bebé estén bien.

De ti depende el crecimiento de ese angelito que viene en camino: si tú estás bien, él también.

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