Las 9 claves para mejorar la relación entre tus hijos

Mejorar la relación entre tus hijos es una de las claves para que la convivencia del hogar sea tranquila y agradable. Como padre o madre querrás que tus hijos encuentren en sus hermanos el apoyo y la amistad incondicional.

Los siguientes consejos te ayudarán a fortalecer el lazo de complicidad y armonía entre tus hijos desde los primeros años de vida. Puedes ponerlos en práctica si tus hijos no se llevan bien o, si ya tienen una buena relación, servirán para reforzarla diariamente.

¿Cómo mejorar la relación entre tus hijos?

1. Trata a tus hijos con equilibrio. Desde sus primeros años, los niños ven la relación que tienes con ellos y la comparan con la forma en que tratas a sus hermanos. La falta o el exceso de atención hacia un niño, puede generar conflictos en la forma en que se relaciona con sus hermanos mayores o menores. Todos tus hijos requieren de igual atención en los diferentes momentos de la vida familiar. Reparte tu amor equitativamente.

2. Ayúdales a identificar y manejar sus emociones. Las claves para el equilibrio emocional son: identificar, monitorear, evaluar y modificar los comportamientos negativos. Uno de los grandes retos que tenemos como padres, es enseñar a nuestros hijos a realizar todos estos procesos para evitar las dificultades en la comunicación, la sensación constante de frustración y los problemas para construir lazos afectivos.

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3. Proporciona espacios para el juego. Especialmente cuando son pequeños, permíteles compartir experiencias positivas de juego. Los buenos momentos de juego entre hermanos, son el inicio para construir relaciones fuertes para el resto de sus vidas. Involucra a todos tus hijos en las actividades recreativas para que puedan conocerse y compartir tiempo de calidad que nunca olvidarán.

4. Ármate de herramientas para manejar el conflicto. Por buena que sea la relación entre tus hijos, en algún momento se presentarán diferencias y discusiones que debes enfrentar y construir de una forma asertiva. El primer paso para que una discusión no termine en algo más grave, es enseñarles desde pequeños a controlar sus impulsos antes de reaccionar. Con tu acompañamiento aprenderán a manifestar calmadamente sus necesidades e incomodidades.

5- Paternidad positiva. Todos sabemos que hechos como castigar con excesiva severidad o “solucionar” todo con un grito, no son nada positivos para la unidad familiar. Los niños aprenden lo que ven y lo aplicarán con cualquiera que no haga lo que quieren; el respeto de los padres es modelo para los niños.

6. Reducir la rivalidad reforzando los comportamientos positivos. Las comparaciones son las peores enemigas para la relación entre los hijos. Los niños, y las personas en general, queremos ser individuos diferentes aunque pertenezcamos al mismo grupo; estimula los buenos comportamientos sin hacer comparaciones. Resalta las virtudes de cada uno de tus hijos en medio de su esencia y su personalidad.

Buena relación entre tus hijos

7. Refuerza la autoestima de tus hijos. Uno de los detonantes de la rivalidad entre los hijos, es el competir por el estímulo y el afecto de los padres. Enséñales a reconocer sus propios logros y los de los demás y hazles saber lo valiosos que son para ti. Si saben cuánto te importan, no se sentirán obligados a enfrentarse por la aprobación de las personas a las que más admiran.

8. Haz que sean amigos desde el momento de anunciar al nuevo bebé. Hacer que tus hijos sean amigos desde antes del nacimiento, creará un vínculo indestructible entre ellos. Muéstrale las fotografías de cuando era un recién nacido o de cuando estaba dentro de tu vientre y cuéntale que ahora sucederá lo mismo con su pequeño hermanito y que como hermano mayor será un compañero y protector.

9. Comienza el día en armonía. No permitas que las prisas en la rutina diaria, establezcan el caos desde las primeras horas de la mañana. Despierta a tus hijos con una sonrisa y un abrazo para que recarguen sus energías y todo salga mejor durante el día. Las rutinas estresantes ocasionan hostilidad en el hogar.

10. Responsabilidades supervisadas. Si hay una diferencia de edad de un par de años entre tus hijos, asígnale pequeñas responsabilidades al hermano mayor en el cuidado del más pequeño. Hay muchas menos posibilidades de que los niños se enfrenten a alguien a quien sienten como cercano y por quien se preocupan.   

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